
Empero, las obras que firmas como Las Percas son francamente desasosegantes, porque mezclas situaciones trágicas (más que dramáticas, trágicas) con relaciones sexuales que has utilizado como gancho para atraer al lector. ¿Qué pretendías?N: Veamos, veamos, situémonos en aquellos días. Supongo que mi interés por abordar temas muy escabrosos obedece claramente a un mecanismo de defensa al estar sometido a pulsiones (ambientales) paranoide/destructivas. ¿Puede tratarse (visto desde la lejanía y usando terminología freudiana) de un síntoma de pulsión de muerte (acto de agresión empleando, en este caso, el cómic como medio de expresión emocional) entendido como una autodestrucción por acorralamiento u hostigamiento externo? No lo sé, pero es evidente que aquel modelo de horror tan lacerante nunca ha sido habitual en mi trabajo. La historia del niño que, por celos, introduce una hoja de afeitar en la boca de una mujer dormida que acaba tragándosela y muriendo al despertar sin saber qué está pasando, no he querido volver a verla nunca más. No comprendo como se me ocurrió un argumento tan escalofriante.
Manuel Barrero entrevista a Norton, es decir, Josep María Beà, que como de costumbre desgrana interesantes reflexiones y anécdotas inesperadas y alumbra momentos oscuros de la historia de nuestro tebeo.






Exacto, en Tebeosfera 2ª época nº 9, especial Mujer y Erotismo en las viñetas… ¡Más de 43 documentos sobre el tema ya, y los que quedan!
Gracias, TIo Berni.