
Jamás escondiste el hecho de haberte drogado…
Formaba parte de la cultura de toda una época. Usé la marihuana como herramienta de trabajo, en dosis homeopáticas. Fumaba hierbas naturales, ni procesadas ni potenciadas. Una inhalación, incluso suave, me conectaba con otra percepción del mundo, de mí mismo, de mi reserva emocional, de palabras y de referencias. Mi relación con la marihuana es particular: empecé en México en 1956 por intermedio de artistas que me transmitieron una suerte de reglamento: solo usar la hierba para trascenderse y sobre todo jamás poner en peligro la integridad personal. Jamás me encontré en una situación de dependencia. Me desentiendo absolutamente de la forma, profana y perversa, en que el porro se expandió en las sociedades occidentales. Ver a amigos prenderse un porro a la mañana fue la señal de la deriva. Me dije: “¡Ah, bueno! Se acabó lo sagrado”. La marihuana es un amo un poco cruel, potente y peligroso, hay que acercarse con muchas precauciones y recelo.
Una entrevista que Clarisse Bouillet y Anne-Claire Norot realizaron a Moebius hace un par de años.






Soy fumador habitual y suscribo lo que dice Moebius. La marihuana puede ser un instrumento muy poderoso si se usa de manera adecuada. Es deprimente la banalización que sufre por parte de la mayoría de sus consumidores, que puede desembocar en efectos francamente nocivos para la psique.
O sea, que necesitaba potenciar su imaginación con dronga porque si no, no le llegaba la inspiración…
Como quien lee un libro o escucha un disco. Son estímulos…
De acuerdo con Moebius y con uno que pasaba. Jaime, no sé si haces un chiste fácil… o es que eres un poco simple.
Ya tuviste que faltar…
Lo que quiero decir es que en este caso, parece que sus creaciones tal y como han sido, dependen del consumo de determinadas sustancias ¿Necesitaba de ese “algo” para que salga su faceta creativa? ¿Qué sería de su obra sin esa “ayuda”? ¿Llegaría a algo parecido? ¿Llegaría a algo simplemente?
Si te he ofendido te pido disculpas, pero entiende que alguien pueda leer tu “sin dronga no se inspiraba” y le suena a eso, a chiste fácil o a comentario simple, sobre todo cuando Moebius no afirma que le fuese imprescindible fumar marihuana para tener ideas, sino, bien al contrario, y como apunta uno que pasaba, que lo hacía puntualmente como estímulo.
La batería de preguntas de tu segundo comentario me parece bastante mucho más interessante, ¿por qué no la escribiste en primer lugar…?
Ya puestos, aquí puede leerse la entrada dedicada a la marihuana por Escohotado en su Historia general de las drogas (para el caso de Moebius y otros “artistas fumetas” nos interesa el apartado Principales usos, en el cual se analizan sus usos “recreativos e instrospectivos”): http://www.escohotado.com/articulosdirectos/marihuana.htm
No pasa nada.
Quizá el tono del primer comentario era un poco jocoso, si, pero bueno, ahora ha quedado claro lo que quería decir.