Universos en miniatura



Obviamente, me gusta que me paguen y quiero que me paguen tanto como sea posible, pero yo soy quien elijo los proyectos, no desde una base monetaria, sino como si fuesen el capricho de un duende. Más allá de Marvel y DC como entidades corporativas, se pueden encontrar los universos Marvel y DC, y tengo un gran interés científico en esos pequeños mundos de papel que están vivos, con sus propias estructuras internas y sus leyes cosmológicas. Esos universos en miniatura seguirán adelante incluso independientemente de sus creadores. Podemos entrar en ellos y destruir a los personajes, mutilar sus mundos, llevar a cabo los ideales utópicos que queramos hasta sus destructivas conclusiones, volver a rediseñarlos, borrarlos, aniquilarlos… y volver a poner todo como estaba si así lo queremos. Incluso nos pueden llegar a sobrevivir, tal y como sin duda nos recordarían Jack Kirby, Joe Simon y muchos otros más si pudiesen interactuar ahora en el plano material como solían hacerlo antes. Como mago que utiliza el cómic como medio con el fin de efectuar “actos mágicos” (la palabra “magia”, como “cómic”, es otro de esos términos que en realidad ocultan su verdadero propósito), disfruto mucho poniendo mis manos sobre iconos corporativos reconocibles en todo el mundo para recargarlos con nuevos propósitos. ¿Qué es lo que intento hacer con los Cuatro Fantáticos o Estela Plateada o cualquiera de los otros persoanjes a los que les he echado el ojo? Me gustaría hacerlos brillar con un poco más de sentido en este S. XXI, mientras genero dinero y atención por parte de los medios. ¿Realmente es eso un crimen a ojos de un juez?

Mis colegas magos, por ejemplo, inmediatamente podrán reconocer un “supersigil” bastante descarado en los seis números de Marvel Boy, con el que trato de invocar y descargar y hacer de puerta de entrada la venida de Horus, el recién llegado Señor del Eón. Esta forma de usar poderosos personajes corporativos para mis propios fines resulta mucho más difícil de explicar a un materialista fundamentalista que simular que estoy bromeando o tratando de parecer diferente a ojos de mi interlocutor, cuando empiezo a hablar sobre la magia, pero es algo fundamental en lo que me propongo hacer y para aquello que quiero conseguir en mi vida y con mi “trabajo”…

Grant Morrison, entrevistado por Warren Ellis y traducido al español por Frog 2000. Muy relacionado con esta entrevista está el artículo de Pepo Pérez sobre Morrison, Flex Mentallo, la magia y la relación entre el mundo real y los de papel.


Be Sociable, Share!