Me parece increíble que haya gente que tache a algunas ediciones de ¡Caramba! como “tomadura de pelo”, “estafa”, etc. cuando en realidad, la editorial no engaña a nadie con sus ediciones; lo que editan lo muestran y describen para que lo compren los interesado. Tomadura de pelo y estafa sería si la editorial mostrara en fotos una cosa y luego resultara ser algo muy diferente (como cuando compras una figura de acción y en la foto promocional aparece bien pintada, sin rebaba y con un diseño espectacular y después de abrir la caja compruebas que está mal pintada, con rebaba y el diseño no está tan detallado… Eso sí que es una estafa).
Personalmente, Los fabulosos Teykerman me parece una obra muy interesante y divertida, y su edición y cuidado dibujo es cuanto menos interesante para los coleccionistas y nostálgicos. Pero, por ejemplo, no puedo decir lo mismo del número dos de ¡Caramba!, el cual no he comprado porque además de no gustarme el formato, no sabría cómo ponerlo en la estantería… Pero no por ello pienso que sea una tomadura de pelo o estafa (o ambas).
¡Caramba! Me parece una editorial muy respetable e interesante, y a quien no le guste lo que publican que no lo compren y a quien sí, pues eso, que lo compren y lo disfruten… Y los que se dedican a no comprar y criticar, que piensen que en este país existen algunas editoriales que publican cómics convencionales en ediciones bastante malas y pobre que probablemente compren y no los tachan de estafadores.
Estoy completamente de acuerdo con autorimaginario.
Y sigo sin entender a la gente que ataca indiscriminadamente este tipo de iniciativas. ¡Chico, no lo entiendo!
furlupus
Posted mayo 14, 2012 at 12:07 PM
….Más allá del aspecto friki de la calidad de impresión, del formato y más zarandajas…vamos al fondo, al meollo, la obra en sí….me parece una tontería postmodelna de las que se llevan mucho ahora. Parece que sólo se puede comercializar la nostalgia per se, haciendo un muñeco, a lo pobre, es decir dibujado, y hacer un lenguaje de metalinguistica o cualquier termino chusco que cualquier critico de candilejas le ponga…por otra parte, prefiero mil veces algo impreso de mediana calidad con un contenido que merezca la pena, a precio asequible y barato y que pueda comprarse en cualquie kiosko…sí ya se, que eso ahora, ademas de ser anacrónico e inviable, es imposible.
LaFuria
Posted mayo 14, 2012 at 6:07 PM
Eh, furlupus, amigo! Por qué no nos hablas de esas obras tan acojonantes que has hecho tú con tu cabeza y tus manitas que superan en 12 trillones de veces a la calidad/imaginación/gracejo/nostalgia/freak de los teykerman?? Vamos, vamos!! estoy en pleno frenesí!!
furlupus
Posted mayo 14, 2012 at 8:51 PM
…hacer un discurso manido de lo ya hecho…tampoco tiene mucho mérito…
Civ
Posted mayo 15, 2012 at 11:07 PM
Cuando dije lo de “tomadura de pelo” me refería a este libro en sí, me da igual que lo publique Caramba o cualquier otra editorial. Como apuntan por aquí arriba, es una tontería pretendidamente posmoderna sin más objetivo que sacar los cuartos por una nostalgia mal entendida. Pero bueno, allá cada uno…
ooooooh,….es…es….TAAAAN MODELNO!!!!!
no…no….Post modelno!!!
Menuda tomadura de pelo…
¡Lo último!
Me parece increíble que haya gente que tache a algunas ediciones de ¡Caramba! como “tomadura de pelo”, “estafa”, etc. cuando en realidad, la editorial no engaña a nadie con sus ediciones; lo que editan lo muestran y describen para que lo compren los interesado. Tomadura de pelo y estafa sería si la editorial mostrara en fotos una cosa y luego resultara ser algo muy diferente (como cuando compras una figura de acción y en la foto promocional aparece bien pintada, sin rebaba y con un diseño espectacular y después de abrir la caja compruebas que está mal pintada, con rebaba y el diseño no está tan detallado… Eso sí que es una estafa).
Personalmente, Los fabulosos Teykerman me parece una obra muy interesante y divertida, y su edición y cuidado dibujo es cuanto menos interesante para los coleccionistas y nostálgicos. Pero, por ejemplo, no puedo decir lo mismo del número dos de ¡Caramba!, el cual no he comprado porque además de no gustarme el formato, no sabría cómo ponerlo en la estantería… Pero no por ello pienso que sea una tomadura de pelo o estafa (o ambas).
¡Caramba! Me parece una editorial muy respetable e interesante, y a quien no le guste lo que publican que no lo compren y a quien sí, pues eso, que lo compren y lo disfruten… Y los que se dedican a no comprar y criticar, que piensen que en este país existen algunas editoriales que publican cómics convencionales en ediciones bastante malas y pobre que probablemente compren y no los tachan de estafadores.
Que está pensado para coleccionistas nostálgicos salta a la vista… ¡y además con prólogo de Nacho Vigalondo!
Estoy completamente de acuerdo con autorimaginario.
Y sigo sin entender a la gente que ataca indiscriminadamente este tipo de iniciativas. ¡Chico, no lo entiendo!
….Más allá del aspecto friki de la calidad de impresión, del formato y más zarandajas…vamos al fondo, al meollo, la obra en sí….me parece una tontería postmodelna de las que se llevan mucho ahora. Parece que sólo se puede comercializar la nostalgia per se, haciendo un muñeco, a lo pobre, es decir dibujado, y hacer un lenguaje de metalinguistica o cualquier termino chusco que cualquier critico de candilejas le ponga…por otra parte, prefiero mil veces algo impreso de mediana calidad con un contenido que merezca la pena, a precio asequible y barato y que pueda comprarse en cualquie kiosko…sí ya se, que eso ahora, ademas de ser anacrónico e inviable, es imposible.
Eh, furlupus, amigo! Por qué no nos hablas de esas obras tan acojonantes que has hecho tú con tu cabeza y tus manitas que superan en 12 trillones de veces a la calidad/imaginación/gracejo/nostalgia/freak de los teykerman?? Vamos, vamos!! estoy en pleno frenesí!!
…hacer un discurso manido de lo ya hecho…tampoco tiene mucho mérito…
Cuando dije lo de “tomadura de pelo” me refería a este libro en sí, me da igual que lo publique Caramba o cualquier otra editorial. Como apuntan por aquí arriba, es una tontería pretendidamente posmoderna sin más objetivo que sacar los cuartos por una nostalgia mal entendida. Pero bueno, allá cada uno…