
[T]engo que decir que en mi opinión lo que es el cómic español de hoy en día no se representa a través de actores subsecundarios de Star Wars, videojuegos, Los Vengadores y tiendas de ramen. Nada de esto tiene que ver con lo que están publicando Sinsentido, Astiberri, Diábolo, EDT, La Cúpula o Caramba, entre otras. Nada de esto tiene que ver con Mongolia o El Jueves. Nada de esto tiene que ver con los webcómics y los fanzines. Ocurre que, a lo largo de los últimos años, el cómic español -sus profesionales y sus editores- cada vez se siente menos representado por el Salón del Cómic de Barcelona.
Esto es un extracto del texto que ha escrito Santiago García sobre el Saló del Cómic de Barcelona. Creemos importante difundirlo porque percibimos que responde a un sentimiendo muy extendido, no sabemos si tanto entre los -heterogéneos- aficionados, pero desde luego sí entre los profesionales del medio. Un sentimiento que nosotros, como medio de información volcado en el cómic, también compartimos. El sentimiento de que no nos representan.
[ACTUALIZACIÓN] Carles Santamaría, director del Salón del Còmic de Barcelona, responde al texto de Santiago García en los comentarios de Mandorla (cuya lectura aconsejamos encarecidamente). Dado que consideramos que los comentarios de Santamaría son en cierto modo la respuesta oficial de Ficomic, dejamos aquí dos de los 14 puntos que aborda. El texto completo, en el comentario del 10 de mayo de 2012 a las 09:12 de esta entrada.
Hola, desde FICOMIC tenemos que mejorar siempre. Enumero temas a considerar.
1.- FICOMIC es una federación donde están los gremios de editores, distribuidores y libreros de Catalunya, además de representación de la APIC y de la Escuela de Cómic Joso.
2.- El cómic es la columna vertebral del Salón. Las exposiciones ocupan los espacios centrales del recinto. Este año se han producido las muestras: Little Nemo/50 aniversario de Spiderman/52 de la New 52 DC/50 aniversario de Cavall Fort/Hazañas Gráficas de Jordi Longarón/El arte de Blacksad/Memorias de un dibujante en pijama de Paco Roca/Moebius/ David Sánchez/Naufraguito. Además, de las muestrasde la Escuela Joso, Luis y Rómulo Royo producida por Norma Editorial, ganadores del Injuve, la Tira del Carnet Jove y del Concurso de Cómic de Cornellà.






¿Es mejor Expocomic? pregunto a los críticos con el Salón de Barcelona.
No. En mi opinión Expocómic es peor, en parte por las mismas razones y en parte por otras. Pero no hay que olvidar que el Salón de Barcelona es, o era, EL salón para toda la gente del medio.
una opinión de lo más razonable. pero también me temo que tanto José Tomás como Dani Gómez ponen el dedo en la llaga.
Sin pretender ofender a nadie y como simple aficionado al cómic, he de decir que cansa ya la actitud de aquellos que pretenden estar por encima de los demás, porque llevan más años en esto, porque están más inmersos en el asunto, porque les gusta (eso parece) ponerse por encima del resto de aficionados (la gran mayoría por otra parte) y que nunca están contentos con nada. Todo es negativo. Hasta el punto que el hecho de que hayan padres paseando con sus hijos es un punto negativo del Saló porque “el Saló no es eso”.
Doy mil gracias a mi padre por haberme llevado al Saló cuando cumplí 10 años, porque estar allí me dio una perspectiva del cómic que no tenía y consolidó mi afición. Y doy las gracias a ficomic por poner tanto esfuerzo en cada edición. No diré que todo me guste ni que cada año esté de acuerdo con algunas de las decisiones que se toman. Pero de ahí a invocar a unos pocos para montar otro Saló y decir “no me representa” hay un tramo largo. No representará algunos de los intereses particulares de algún sector concreto en algunos puntos. ¿pero “no me representa”? El Saló es y debería ser punto de encuentro entre aficionados y profesionales y no un gueto de unos cuantos aficionados y/o profesionales. La vocación (internacional) del Saló es la de congregar a toda la comunidad (y más que a esa comunidad) y lo que eso implica, aunque algunas cosas no nos gusten (a mi unas a otros otras), por lo que nunca podrá contentar al 100% a casi nadie.
A mi me parece que ellos se equivocan y otros se alegran de esas equivocaciones, y las aprovechan. Por mi parte lo único que puedo hacer es seguir yendo y cuando puedo, dar mi opinión sobre el Saló directamente a sus organizadores. Intuyo que muchos de esos que piensan ya en montar otro salón tienen muchas más facilidades que yo y más crédito para aportar ideas o sugerencias a Ficomic. Probablemente lo hayan hecho, quizá con la fórmula equivocada.
En realidad es una pena, porque lo que parece tan grave a priori tal vez no lo sea tanto. Quizá todo lo que gira alrededor del Saló del cómic que no es estrictamente cómic, no mo lestaría tanto si se cuidaran algunas cosas que en muchos casos son simples detalles. Me refeiro por ejemplo a cuidar más las exposiciones, no puede ser que una exposición como la de Little Nemo no esté más cuidada y tenga más protagonismo. También debería potenciarse más las charlas empezando por utilizar un eapacio adecuado (donde no interfiera la megafonía), potenciar e integrar actividades paralelas que enriquezcan el evento…
Nunca me he visto en el fregado de organizar un evento de este tipo y a lo mejor peco de ignorancia pero a priori muchas de estas cosas, de estos detalles, no me parecen tan difíciles de llevar a cabo si existe un poco de interés. Por supuesto hay otros aspectos más difíciles de cambiar o de mejorar, pero habría que comenzar por lo más simple y accesible.
Y lo de la supuesta incompatibilidad de realizar un evento para todos o para unos pocos, yo no lo veo así. Creo que el cómic tiene suficiente atractivo y pontecial per se como para atraer público de todo tipo sin tener que recurrir, por ejemplo, a los videojuegos.
Sin ir al texto publicado por Santiago García (que lo haré) y sólo leyendo este extracto del mismo:
“en mi opinión lo que es el cómic español de hoy en día no se representa a través de actores subsecundarios de Star Wars, videojuegos, Los Vengadores y tiendas de ramen”.
No se si el Saló tiene que representar el comic español o al comic a secas. Sí estoy de acuerdo en que se está derivando bastante la aficción a otras cosas como todas esas películas de “supers” que son celebradas como un gran evento, más allá de que sean buenas o malas como películas…
“Nada de esto tiene que ver con lo que están publicando Sinsentido, Astiberri, Diábolo, EDT, La Cúpula o Caramba, entre otras. Nada de esto tiene que ver con Mongolia o El Jueves. Nada de esto tiene que ver con los webcómics y los fanzines”.
Cierto, pero ojo. Un salón basado en lo publicado por esas editoriales tampoco sería representativo del aficcionado al comic, puede que a los gustos de algunos, pero no a la mayoría (guste o no guste).
Varias reflexiones…
1. Se puede estar más o menos de acuerdo con la pérdida de protagonismo del cómic en el Salón de Barcelona. Pero ante esto cabría preguntarse ¿Eso es un rumbo escogido por la dirección o una necesidad económica? ¿Sería rentable un Salón que cercenara la relación con los videojuegos o el ramen? ¿Reuniría a tanto público?
2. Una cosa es el cómic y otra muy distinta es “determinado tipo de cómic”. Por frases como la segunda que cita Xelo, parece que estamos hablando de un Salón del Cómic Nacional o de un Salón de la Novela Gráfica. Y eso es muy, pero que muy distinto y creo que se mezcla en el texto del Sr. García. Ojo, no me parece mal, simplemente creo que decir “vamos a darle protagonismo al cómic” es muy distinto a quitar de la ecuación a superhéroes, películas y productos relacionados, etc. El punto 1 puede generar mucho consenso; el punto 2, no tanto.
3. Casi como extensión del punto 2, me sorprenden las siguientes citas: “la fantasía heroica infantil de grandes franquicias multinacionales” y de la que afirma o “el cómic como entretenimiento masivo fantástico infantil está en declive”. Supongo que se refiere a los superhéroes. Y, nuevamente, es una afirmación que no genera consenso (más que nada porque para hablar de “declive” habría que fundamentar el asunto con datos de ventas). Además, sólo hace falta pasarse por el Viñetas y bocadillos de RTVE o examinar la prominente lista de autores españoles trabajando para Marvel y DC para darse cuenta de que el asunto no es del todo así. Mortadelo, Superman y Conan es cómic. La película de Los Vengadores está relacionada con el cómic. Y reúne muchos aficionados. No me queda muy claro si también sobran en el nuevo modelo de Salón. Vuelvo a indicar: es muy distinto decir “el cómic necesita más protagonismo en el Salón” (que puede generar consenso) a decir otras cosas, y creo que ambas se mezclan en el texto enlazado.
4. No estoy muy seguro del tipo de Salón que se propugna en el texto y en los comentarios. ¿Jornadas de encuentro entre autores y editores? ¿Feria de pequeñas editoriales? ¿Salón de Historieta Alternativa? Lo digo porque si lo que se busca es algo más centrado en el cómic –sin los aledaños– con un perfil más teórico y profesional, A Coruña o Avilés ya suponen excelentes muestras de ese tipo de eventos. Si se busca un perfil teórico puro, pues ya tenemos el Congreso Internacional de Cómic y Novela Gráfica. ¿No sirven? ¿O lo que pasa es que no reúnen tanta atención como Barcelona? Querer el público de Barcelona sin los contenidos de Barcelona es un imposible. Desde luego, se puede hacer cierto ruido programando un Salón Alternativo en las mismas fechas, pero hasta esto sería un poco hipócrita, pues en realidad estaría aprovechando el tirón mediático de Ficómic.
5. Como conclusión: si se busca reclamar mayor protagonismo del cómic en Barcelona, bien hecho. Aunque eso incluye, sí, el cómic entendido como “entretenimiento infantil” y como “grandes franquicias multinacionales”. Si lo que se busca es otra cosa, un evento que promocione el cómic de editoriales outsiders o recién llegadas, o un tipo específico de cómic… me parece bien, pero no reunirá tanto consenso. Lo mejor que se puede hacer en estos casos es buscar una fecha distinta a la del Salón de Barcelona y montarlo. Si se puede. Y ver si es rentable, claro.
Un saludo y muchas gracias por todo.
No puedo estar mas decuerdo con lo que comenta Carlos.
No creo que el mundo del comic en España ( y casi seguro que fuera tambien) esté en disposición de excluir nada, ni a nadie.Y seamos realistas, gran parte del medio como es el caso de los libreros sobreviven gracias a todas esas cosas que son criticadas en el articulo. Estoy seguro que por cada album de Paco Roca, el librero vende 10 de los vengadores. Supongo que con el Salon pasará lo mismo.
Pero insisto señores, se trata de hacer piña no de darnos de piñazos, que la cosa no está para otras vainas.
Y por favor respetemonos entre nosotros. Yo jamas he oido un aficionado/critico/espectador al cine que solo y exclusivamente le guste el cine europeo y aborrezca el americano o japones o koreano.
A mi me gusta los superheroes, la BD y el manga, como me gusta John Ford, Truffaut, y Ozu. Me resultaria muy triste que fuese de otra manera
Yo creo que el problema es que se ha pasado de la política “hablemos de más cosas que no sea el cómic para albergar a personas de fuera del cómic” a, directamente, “hacer cosas que no casan con el cómic ni con cola”. Que alguien me diga que narices pinta el stand de “El Dictador” en el Salón del Cómic. No es ni la temática robótica, ni parodia de un cómic ni nada. Básicamente es que podrían cambiar el nombre de “Salón del Cómic” a “Salón del Ocio”, y tendría más sentido. Yo no digo que las cosas que se han traído al Salón estén mal hechas ni sean menos divertidas, simplemente que no tienen nada que ver con el cómic. Si la gente está pensando en hacer eventos alternativos SOBRE cómic es para que la gente que vaya a esos nuevos eventos vaya con el chip de comprar y compartir cómics. Yo no lo veo algo malo, sino como un complemento que muchos necesitan a gritos.
Es más, el problema es que muchas personas del mundo de los tebeos no se compra stands porque el precio que pagan por ellos y el beneficio que sacan de las ventas de sus productos no es para nada rentable, por eso al final lo acaban comprando sectores con más nivel adquisitivo y con intenciones de promoción (como el de las pelis) o de rentabilidad (tiendas de comida).
En definitiva: para reunirse aficionados del cómic no hace falta pagar una entrada del Salón (sé que muchos van con pulsera, pero bueno). Si se va al Salón del CÓMIC es para ver/disfrutar/comprar/etc cómics.
Los críticos con el Salón han mostrado una imagen incompleta de lo que fue el evento y que puede llevar a equívoco a quien no haya asistido. El Salón del Cómic de Barcelona es un salón de salones en donde quien quiera puede escoger el tipo de salón que desea recorrer. Yo, por ejemplo, asistí como espectador a varias de las interesantes mesas redondas que hubieron. Para que la gente vea que no todo en el Salón fueron estampas de Star Wars, iré colgando en mi cuenta de youtube algunos fragmentos de intervenciones de mesas redondas del Salón del Cómic de Barcelona de este año que pude grabar yo mismo. Ahí va el primero, el dibujante Alfons López al comienzo de la mesa redonda “El cómic frente al sistema” (sábado 5 de mayo de 2012):
http://www.youtube.com/watch?v=Kt34TmYnIO4
Saludos
Yo creo que la crítica siempre es buena, y me parece que el Salón no es lo que tendría que ser.
Comentando algunas de las reflexiones de José Torralba:
punto 1. ¿Es necesario que reúna a tanto público? y más cuando parte de ese público va y pasa del cómic.
punto 2 y 3. A mi me parece fantástico que entren todos los tipos de cómic en el Salón de Barcelona que es la gran fiesta del tebeo en España. La pregunta es ¿cuales son los objetivos del cómic en España? creo yo que son 2 principalmente, crear industria y conseguir público. Respecto al primero, y por poner ejemplo aleatorio conste, ¿Carlos Pacheco trabajando para Marvel crea industria en España? no, ¿David Sanchez trabajando para Astiberri crea industria? si. Y segundo, en las grandes superficies tipo FNAC (por lo menos en Barcelona), lo que cada vez gana más espacio es la novela gráfica (e indirectamente la BD) y el manga, el espacio de los superhéroes se está quedando estancado y las zonas especiales de promoción van prácticamente al 100% para novela gráfica.
Entonces pensando en que los autores españoles que trabajan directamente para empresas españolas hacen un tipo de cómic más en la linea de la novela gráfica, ¿por que no se potencia esa imagen por parte de los organizadores? público hay, la FNAC y el Corte Inglés lo confirman. Y para ello no hace falta que desaparezcan los superhéroes claro, pero vamos no creo que el salón del cómic tenga que parecer un spin-off de The Big Bang Theory.
punto 4 y 5. Si lo que se quiere hacer es romper totalmente con el modelo actual la opción es montar otro salón diferente, ¿donde? en Barcelona claro, que para eso es la “capital histórica del cómic” en España, y tiene una población mucho mayor que Avilés o A Coruña. Y si, yo creo que lo adecuado sería hacerlo en otras fechas. He visto que esta opción de otro salón parece no gustar a mucha gente, pero si ya hay un salón del manga y no pasa nada, ¿no?
Y Archer yo si conozco mucha gente que se ve todas las películas de superhéroes (aunque en su vida ha leído o comprado un cómic) y de transformers y de Van Damme etc. y jamás se vería una película de Gus Van Sant o directamente cualquiera que fuera en blanco y negro, y al revés también conozco unos cuantos. En todas partes cuecen habas vamos.
Gracias por la respuesta estenoesta
Punto 1. Lo bueno de conseguir una gran afluencia de público es que así se financian las actividades relacionadas con el cómic, que no son pocas. Por ejemplo, he visto que en Mandorla se enlaza a una galería de fotografías que puede resultar ominosa si se queda uno sólo con eso. Pero, por ejemplo, en Zona Negativa tienes una galería con mayor número de fotos cargada de originales: http://www.zonanegativa.com/?p=42924 Cosa distinta es hacer la reflexión de que las actividades paralelas deben ser secundarias y, en ningún momento, eclipsar la razón de ser del Salón. Algo con lo que estoy de acuerdo.
Punto 2-3. Aquí ya diferimos totalmente, la verdad, porque tú planteas un Salón desde una óptica reduccionista y yo no. La historieta infantil, el cómic de superhéroes, el cómic alternativo, la novela gráfica, etc… todo dibuja un panorama de cómo es el cómic. Y lo más importante: TODO eso es cómic. No estamos hablando de ramen, de videojuegos o de chucherías, sino de historieta. El Salón Internacional del Cómic de Barcelona debería estar entregado al medio, a la forma artística del cómic y a todo lo que comprende. Por eso digo que es una lástima que un movimiento que debería servir para poner el cómic en el centro acabe siendo la enésima discusión entre aficionados a los superhéroes y a la novela gráfica (discusión artificial, porque muchos leemos de todo). Me da muchísima pena.
¿Crea Carlos Pacheco industria en España? Pues no sé… ¿Crea Paco Roca industria en España cuando se va a Delcourt para producir Arrugas? ¿Es más reseñable Astiberri cuando publica a David Rubín que cuando edita a Craig Thopson? Ni lo sé ni me importa. A mí lo que me importa es todo es cómic. Además, por lo que veo, ese “Otro Salón” del que se está hablando está apoyado por gente como David Lafuente o David Aja, que trabajan eminentemente fuera. Marcos Martín o Emma Ríos están haciendo cosas enormes ahora mismo. Y ojo, aquí también se están haciendo cosas muy buenas y tenemos una industria incipiente muy interesante. Ahora bien, que en un mundo globalizado empecemos a trazar fronteras, pues ¿qué quieres que te diga? Eso es muy del siglo pasado.
En Mandorla hay personas que dicen “¿Zombies? Eso es muy años 80. Las licenciadas en económicas amantes del jazz”… bueno, oiga. Los Muertos Vivientes llevan más de 300.000 ejemplares vendidos, no sé cuántas licenciadas en económicas amantes del jazz se habrán pillado uno. Y la adaptación televisiva puso delante de la pantalla a 3 millones de personas en España cuando la estrenó La Sexta, y eso con torrents y canales de pago de por medio. El dinero que recauda Planeta con eso puede servir para producir obras españolas y sacar al mercado una historieta tan estimulante como De Perros y de Huesos, de Colo. Robledo y Toledano producen para Dargaud un hit del tamaño de Ken Games, y con esto Diábolo a lo mejor se puede permitir ciertas cosas. Javi Montes y Tirso Cons se sacan de la manga la bellísima La Casa de los Susurros y nutren las arcas de Dolmen. Al final, obtienes una industria fuerte. Y por supuesto, los superhéroes también contribuyen a ello.
¿Por qué la organización debería potenciar a unos en favor de otros? ¿De eso es de lo que se trata? Tú hablas de FNAC, pero lo cierto es que la lista de más vendidos de la FNAC, en la categoría Novela Gráfica y Cómic de Autor, es ahora mismo ésta: 1) Juego de Tronos 2) Diablo III. El Libro de Caín 3) HP Lovecraft 4) Las águilas de Roma 5) Apocalipsis de Stephen King 6) REC Historias inéditas 7) Ausencias 8) Hazañas bélicas 9) Los Borgia 10) La máquina de Efrén. Heterogeneidad al poder. Como en la vida misma. Sobre ventas, no paro de oír hablar sobre que el nuevo cómic desborda y tal y cual, pero los datos de venta de Astiberri o Sins entido son tan esquivos como los de Panini o ECC. No sé muy bien, pues, en qué se fundamentan. Sins Entido ha tenido que cerrar su célebre Espacio. Una librería tan estimulante como Pictografics también tuvo que cerrar, desgraciadamente. Y los recortes en materia de cultura están dejando secas iniciativas clásicas, tradicionalmente más orientadas a ese Otro Salón (que existir, existen) y menos a la rama industrial internacional del medio.
Punto 4 y 5. Naturalmente, no pasa nada. Cada uno es libre de hacer lo que quiera siempre y cuando no se meta con los demás. Pero vaya, en el clima actual, creo que lo importante es hacer piña y ofrecer un Salón centrado en el CÓMIC con mayúsculas, venga de donde venga, y en “galaxias cercanas” que permitan promocionarlo, siempre si la relación existe y siempre teniendo en cuenta que son un complemento, y no el plato principal. Pero me parece muy triste, de verdad, que lo que podría ser una oportunidad para reivindicar la HISTORIETA se convierta en la enésima pelea entre unos y otros: gueto para arriba, gueto para abajo… menospreciando a consumidores y aficionados que, muchas veces, compran el nuevo Action Comics hoy, compran lo nuevo de Sfar mañana, y se hacen con lo nuevo de Luis Bustos pasado. Hay muchos lectores así. Dividir el cómic sólo contribuye a debilitarlo.
Ah, y añado, un autor español trabajando en el extranjero, o un extranjero trabajando en su país, crea industria en España, naturalmente: cuando se licencia la obra, da de comer a rotulistas, traductores, editoriales, departamentos de prensa, etcétera, etcétera. Todo eso es industria.
De todas formas, el Salón Internacional del Cómic de Barcelona, como dijo D. Carles Santamaría en Zona Negativa hace tiempo, es “una síntesis de la Convención americana y del Festival europeo”. Se busca que se un espacio en el que “haya espectáculo y cultura, diversión y pedagogía; donde al autor se le trata como un artista y donde al aficionado al cómic se le trata como un consumidor cultural”. Dentro de esta propia autodefinición, hay cosas mejorables, como en todo. Las cosas siempre se pueden hacer mejor, y siempre se deberían atender propuestas y requerimientos.
Muchas de las cuestiones planteadas por autores y profesionales (Lafuente, Entrialgo, Vaquer, Fontdevila) en los comentarios de Mandorla me parecen muy importantes, pero lo que no se puede pretender es que el Salón se convierta en un espacio parcial para el desarrollo y la promoción de un tipo concreto de cómic, o en unas jornadas de encuentro entre autores, editores y público interesado en la orientación teórica. Para eso, desde luego, lo mejor es fundar un evento propio. O emplear jornadas y salones como los de A Coruña o Avilés, o Congresos como el de Alcalá de Henares, que tienen una orientación distinta y están de 10. O lo que está haciendo ahora el Instituto Cervantes. Cada contenido tiene su espacio y su público.
ME parece que, a modo de respuesta a alguna de las criticas que se han hecho al salón es recomendable leer esta entrada en el blog de Jaume Vaquerdonde transcribe una conversación con Carles Santamaría (director del salón) con la respuesta a varias de las criticas
http://neurasyparanoias.blogspot.com.es/2012/05/una-conversacion-con-carles-santamaria.html
Sin duda el tema de las ayudas públicas es interesante, que se publican oficialmente. En 2010 las subvenciones a Ficomic fueron de 50.000 euros del Gobierno del Estado (según BOE) y 64.000 euros en 2011 del Gobierno de Cataluña (según DOGC). Si nos remontamos en el tiempo, en los noventa Ficomic percibió, por ejemplo en 1998, 7 millones de pesetas de ayudas (de la la Dirección General del Libro), a los hay que sumar ayudas de otras entidades públicas estatales y autonómicas. Por ejemplo, en 1994 el Ayuntamiento de Barcelona dio 8 millones en 1994 para Ficomic. En 2010 l’Institut Català de les Indústries Culturals otorgó en 2010 una ayuda de 64.000 euros a Ficomic para organizar el 28è Saló Internacional del Còmic de Barcelona, etc., etc.
¿Quieres decir que con esas ayudas se puede montar un Salón como el de Barcelona? Cualquier película mediocre tiene muchas más ayudas (y de las que ya se sabe que no se recuperarán). Por no hablar de ayudas a editoriales o empresas ajenas al sector cultural. Con las cifras que mencionas no se puede costear ni una parte de las exposiciones. O traer a tantos invitados. O… Hay que tener en cuenta que, según cifras oficiales, el presupuesto total es de 700.000 euros. Para que te hagas una idea, el festival de Sitges tiene un presupuesto de 2.6 millones de euros. Está patrocinado por multitud de marcas (y eso es genial) y no producen exposiciones. No sé, me parece que compras muy barato.