Reseñas — 10 septiembre, 2007 at 12:10 pm

Klezmer 2: Feliz aniversario, Scylla (Joann Sfar)

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Aproximarse a Sfar ha sido para mí algo complicado. Multitud de obras entre las que elegir, buenas referencias allá dónde preguntar. Poco a poco mis expectativas fueron y fueron creciendo. A todo esto sumar mi propio enojo por tener tal laguna en mis lecturas. Sólo recordaba haber leído algo de Sfar en La Mazmorra así que necesitaba leer más obras para conocerlo. Klezmer apareció en mi camino como agua de mayo. Nadie me había hablado de Klezmer así que podría crearme mi propia impresión. Además el argumento tenía encanto. Propone un viaje por un mundo de músicos ambulantes. Sugerente y desconocido, buena combinación.

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Klezmer Nº 02: Feliz aniversario, Scylla (Joann Sfar). Norma, 2007. Cartoné. 128 págs. Color. 16€


El uso del color en el comic suele tener una función de ambientación, descriptivo de un personaje (color de las ropas…). En el cine también sucede, el director de fotografía usa el color y la luz para dar ambientación, crear atmosfera, texturas. Solo unos pocos recuperan y utilizan el color con una intención narrativa. Estamos antes uno de esos casos, Joann Sfar da en Klezmer un papel fundamental al color y la luz. Les da auténtico protagonismo.

Las acuarelas plasman una energía y dotan de un movimiento al dibujo que llevan más allá la historia. Si alguien albergó dudas en el primer número de Klezmer en este segundo número las verá despejadas. Aquí hay materia prima de la que están hechos los grandes cómics. Mención aparte sobre los textos y notas que incluye Sfar al final de las historias. En este número las notas tratan sobre acuarelas y color. Una lectura que enriquece y anima a una relectura.

Observemos la escena del baño. Es un buen ejemplo de varias de las virtudes de este comic. En una escena llena de erotismo el ambiente se caldea a medida que la tensión sexual aumenta. Los colores se tornan cálidos y el entorno se transforma en algo más etéreo. En realidad sólo importan los cuerpos, el resto es prescindible. Los personajes se guían por su tacto y se prescinde de la vista. También un uso inteligente de los textos. Los personajes dicen algo pero sus actos y gestos indican lo contrario como parte del juego erótico. Es común ver en muchos cómic textos de apoyo y diálogos que no hacen sino reiterar lo que vemos. Aquí el uso del texto y el dibujo dan una lectura más rica sobre como son los personajes.

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Página de la escena de la ducha


El protagonismo de la música en el comic es, como poco, sorprendente. En un medio tan opuesto a la música como el cómic, Sfar consigue hacernos “oir” música. Lo consigue en una más que inteligente combinación de dibujo, color, luz y texto. Como resultado tenemos unas escenas llenas de música y baile de las que somos plenamente partícipes. Un buen ejercicio es buscar y escuchar música Klezmer después de leer el comic. Diría que es obligatorio pero en realidad es casi autómatico. El dibujo de Sfar es perfecto para la historia. Inacabado y ágil para una historia que lo es. Nómadas que van y vienen viviendo día a día. Todo está por venir y no hay un camino a seguir, sólo vivir.

Mención aparte merecen los textos que hay al final del libro. En este libro tratan sobre acuarelas, luz y color. Interesantes por su contenido y por lo que aportan a una relectura. También y, como curiosidad para plasmar los lazos de Sfar con la música, os dejamos este muy breve vídeo de Sfar (a la izquierda) con otro afamado autor de comic francés, Lewis Trondheim.



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Excelente, tebeos como este hacen grande el cómic


Iñaki


2 comentarios

  1. Coincido; tal vez no se haya hablado tanto de este Klezmer como de, por ejemplo, El gato del rabino, pero no tiene nada que envidiarle. Sfar es un maestro, y sorprende de lo que es capaz con esa sencillez -aparente- de estilo, tanto en el dibujo como en el guión y los diálogos. Shalom.

  2. Anotado queda!!! (es que este chico no para!)

    Besitos