Reseñas — 8 abril, 2011 at 12:00 pm

Agencia de viajes Lemming (José Carlos Fernandes)

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Agencia de viajes Lemming (José Carlos Fernandes). Astiberri, 2011. Cartoné. 136 págs. Color. 20 €


Cuando Devir publicó a José Carlos Fernandes en España por primera vez, allá por 2002, me pareció un autor extraordinario. Creo que nunca había leído un cómic parecido a La peor banda del mundo, y me impresionó mucho el ambiente literario que envolvía el trabajo del portugués. No es solo ya que sus temas remitieran a Kafka, a Cortázar, a Auster y a Borges, sino que todo se revestía de un talante descriptivo donde la acción, la narración de hechos quedaba relegada a un segundo plano –desaparecía, más bien- para ceder el protagonismo al puro ámbito de las ideas, algo mucho más propio de la novela que del cómic. (inciso: si podemos hablar de que un autor de cómic practica una narración muy cinematográfica y todos nos entendemos y nadie pone el grito en el cielo, también podemos decir que otro practica un estilo muy literario. Lo que no convierte su obra a priori en mejor ni peor, pero que nos ayuda a encuadrarlo. Lo digo por el tema de los complejos y esas cosas que tan a menudo salen a relucir cuando, por algún motivo, cómic y literatura comparten la misma línea en un texto). Tampoco es que sus referentes fueran únicamente literarios, porque ahí se adivinaban también a Dave McKean o al Miguelanxo Prado de Quotidianía delirante.

Como decía, Fernandes me pareció extraordinario. Y después leí a Ben Katchor.

Y resulta que, de alguna manera, todo lo que había en Fernandes ya estaba prefigurado en Katchor: el estilo narrativo elíptico y descriptivo, los medios tonos, la ambientación retro, la utilización del absurdo como metáfora, el hombre, el edificio… Y, además, Katchor lo hacía mejor, daba la sensación de querer transmitir una idea más definida, mientras que Fernandes lanzaba sus dardos con los ojos vendados (pero los lanzaba, que ya es algo). En el colmo de la casualidad, han caído en mis manos casi simultáneamente Agencia de viajes Lemming y The cardboard valise, lo último de Katchor, y el paralelismo -o la convergencia- ha surgido de nuevo. La identificación de Fernandes con Katchor ha llegado a tal punto que en ambos libros encontramos la idea de unos urinarios públicos convertidos en atracción turística vacacional. Y por mucho Duchamp que pongamos por medio, ya es casualidad. No sé cuál de los dos se publicó primero (la obra de Fernándes comenzó a serializarse en un periódico portugués en 2005; la de Katchor también contiene fragmentos publicados aquí y allá durante los últimos años), pero dudo que podamos hablar de copia y me complace la idea de que se trate de una casualidad que encajaría perfectamente en una historieta de cualquiera de ellos.



Pero a lo que iba. Fernandes me fascinó en un primer momento. Después me desilusionó un poco el descubrir que no era el primero ni el mejor haciendo lo suyo, y esa segunda impresión se mantiene más o menos inalterada tras leer Agencia de viajes Lemming, porque sigo encontrando que Fernandes funciona más como catálogo que como libro de instrucciones (pero, al menos, no es libro de autoayuda) y también porque me parece que en esta obra ha estirado algunos momentos más de la cuenta y ha perdido densidad, muy posiblemente debido a la necesidad de publicar diariamente en un periódico. Continúan estas páginas la senda de La peor banda del mundo, ese reflejo en clave irónica del mundo en que vivimos, donde los escenarios absurdos que introduce el dibujante nos hacen primero sonreír y después fruncir el entrecejo, cuando barruntamos que estas historias de perdedores y perdidos no hacen sino poner de manifiesto el sinsentido de tantos usos y costumbres actuales que ya aceptamos resignados. ¿He dicho “el mundo en que vivimos”? Tal vez debería haber dicho “el mundo que nos rodea”, porque, como parece querer indicar Fernandes con su libro, el hombre moderno cada vez está más despegado de la realidad y sufre el síndrome del turista, algunos de cuyos síntomas son la despreocupación, el despilfarro, el conocimiento superficial de las cosas, el deseo de maravillarse ante hechos ciertamente prosaicos y la confianza ciega en el guía. En cualquier caso, en ocasiones es necesario hojear el catálogo de una agencia de viajes para darse cuenta de que, aquí y ahora, la mierda ya nos llega hasta las rodillas.

36 comentarios

  1. Magnífica reseña (me ha encantado el inciso, aunque debería ser innecesario). No sé por qué aún no me he acercado a la obra de Katchor pero ya no encuentro razones para no hacerlo. Estoy de acuerdo sobre Fernandes; a veces le falta dirigir sus cómics a un lugar más concreto, tener más claro qué quiere contar. Aclaro que a mí me sigue gustando bastante.

  2. Alberto, muy adecuado ese inciso… pero tú mismo indicas el asunto: cuando lo de “literario” se usa como una descripción formal (se prima el contenido textual de la historieta en cuestión) todo el mundo lo entiende ; el problema –o mejor dicho, la confusión– viene cuando se utiliza como un término de intenciones cualitativas o asociado a una serie de valores (profundidad, densidad, ambición, etc.) no privativos de la literatura. He ahí cuando, creo, se obra con cierto complejo de inferioridad. Pero no es el caso de esta reseña.

    Lo único que me llama poderosamente la atención es la frase “la narración de hechos quedaba relegada a un segundo plano –desaparecía, más bien- para ceder el protagonismo al puro ámbito de las ideas, algo mucho más propio de la novela que del cómic”… a este respecto expreso cierto desacuerdo: primero porque la novela se agrupa junto a la novela corta, el cuento y otras obras en prosa en un género literario no por nada llamado “narrativa”; y segundo porque el subrayado de las ideas en obras de ficción depende de la potencia subtextual, la condición reflexiva y el tempo narrativo de la obra en sí, y no tanto de la forma artística que se emplee. Acudes a lo de “narración cinematográfica” como ejemplo, pero aquí la composición de la página puede actuar por homología (las viñetas panorámicas, por ejemplo) y aún así en términos de tempo y narración estaríamos generalizando: Kim Ki-duk no es acinematográfico o literario. Es tan cinematográfico como pueda serlo Orson Welles.

    Un ejemplo que seguro que te gusta es Chris Ware… acabo de terminar el Lint y no creo que pueda decirse de este tío que cultiva una historieta literaria. La obra es necesariamente una historieta, y es prácticamente inadaptable en términos de recursos narrativos. Sin embargo, en términos de ceder el protagonismo a ideas este señor es casi ideográfico (y sin el casi). ¿Sería literario y no literario a la vez? ¡Un saludo!

  3. Por homología no, perdón, por analogía.

  4. Hola,

    creo que el tio berni va más en la dirección que expresa Campbell en una charla reciente:

    “And by literariness he meant seriousness of meaning”

    Campbell diferencia los términos “literary” (trabajo en prosa de un montón de palabras) y “literariness”. Creo que tu haces referencia a “literary” y el tio berni a “literariness”. Creo que cada uno de vosotros le da a literario un significado diferente.

  5. La palabra “literariness” hace referencia a contenidos literarios valiosos por su calidad. Pero, aún así, son contenidos literarios: concerning the writing, study, or content of literature, esp. of the kind valued for quality of form. Campbell por supuesto puede usarla para lo que quiera y puede extraerle al asunto la connotación literaria, pero ya no es que “literariness” no exista en castellano (aunque en cierto ámbitos académicos se use “literariedad” para poder hacer una traslación adecuada del término anglosajón), es que está empleando en su propio idioma una palabra que no quiere decir eso. Si quiere algo que exprese “seriosness of meaning” puede usar “serious”, “deep”, “profound”… tiene mucho donde elegir. Hasta entonces, si emplea “literariness” yo entenderé que tanto en su idioma como el mío está implicando que la historieta tiene la ambición de la gran literatura.

  6. Hola,

    sobre lo literario en el cómic, dices

    “el problema –o mejor dicho, la confusión– viene cuando se utiliza como un término de intenciones cualitativas o asociado a una serie de valores (profundidad, densidad, ambición, etc.) no privativos de la literatura. He ahí cuando, creo, se obra con cierto complejo de inferioridad. Pero no es el caso de esta reseña”

    ok, literario como de densidad, aplicado al cómic, se obra entonces con cierto complejo de inferioridad en tu opinión… yo creo que todos nos entendemos, como dice el tio berni, pero veamos

    “Tras los artículos que le dedicamos a The Extremist y Enigma hace un tiempo, era lógico concluir con la revisión del comienzo de la etapa americana de Peter Milligan reseñando Skreemer, sin duda la más accesible de las tres obras a nivel conceptual y, sin embargo, la más densa literariamente hablando. (…) La obra de Milligan es sin duda densa referencial y conceptualmente, muy exigente para con el lector, al tiempo que de un pesimismo existencialista algo asfixiante… pero es genial” -José Torralba

    http://www.zonanegativa.com/?p=6065

  7. Hola José,

    No te puedo reproducir la charla entera de Campbell aquí pero precisamente el emplea y ahora mismo no tengo el enlace a mano. En cuanto lo tenga te lo paso seguro que es de tu interés.

    Dices:

    “… Si quiere algo que exprese “seriosness of meaning” puede usar “serious”, “deep”, “profound”… tiene mucho donde elegir. Hasta entonces, si emplea “literariness” yo entenderé que tanto en su idioma como el mío está implicando que la historieta tiene la ambición de la gran literatura.”

    O sea que el tipo emplea una palabra que para tí no es adecuada aunque entiendes el sentido (por lo serio, profundo, denso). Creo que lo tuyo es militancia anticomplejos, y te lo digo sin querer faltarte no me malinterpretes, por favor.

    Considero a Campbell un autor desacomplejado en cuanto a querer acercarse a la gran literatura (término que no acabo de tener claro). Su obra habla por si misma. Entiendo que el uso de palabras como literario (sea literariness o literally), novela gráfica, etc…crea desafecciones automáticas pero creo que hay que ser menos puntillosos y buscar más el espíritu de lo que expresa la gente, perdernos menos en el detalle. El ya famoso inciso de el tio berni es bastante claro, y más cuando lo opone a lo cinematográfico.

    De todas formas es muy interesante poder reflexionar sobre la terminología y nos ayuda a tener ideas más claras y puntos en común.

  8. “Otro”, reléame y no descontextualice mis palabras, por favor. Lo primero que digo en el primer comentario es que “cuando lo de literario se usa como una descripción formal (se prima el contenido textual de la historieta en cuestión) todo el mundo lo entiende”. Y en ese texto de Skreemer que usted amablemente me enlaza, efectivamente digo de ella que es “la más accesible de las tres obras a nivel conceptual y, sin embargo, la más densa literariamente hablando”. ¿Por qué? Pues porque Milligan en esa historieta usa mucha prosa y mucha narración a través de cartelas. Incluso cita en varios pasajes al Finnegans Wake de Joyce y a la balada irlandesa casi homónima Finnegan’s Wake, entre otras obras literarias.

    Y para demostrarle que por “literario” entiendo una descripción formal y no densidad conceptual tiene dos detalles: el primero, que más adelante en referencia a la edición española –como último uso de la palabra “literaria” y sus variantes en el artículo– comento que “el estilo literario que emplea Milligan en la prosa original está correctamente adaptado. El segundo me lo ha copiado usted aquí amablemente: “la más accesible de las tres obras a nivel conceptual y, sin embargo, la más densa literariamente hablando”.

    Aclarado este punto, he de decir que me ha molestado considerablemente que descontextualice la frase “La obra de Milligan es sin duda densa referencial y conceptualmente, muy exigente para con el lector, al tiempo que de un pesimismo existencialista algo asfixiante” acudiendo al (…); un (…) que se salta cinco apartados analíticos y la friolera de 23.700 caracteres. No sé quién le habrá enseñado a usar los (…) de esa manera pero desde luego es muy poco riguroso: así se puede hacer decir a cualquiera cualquier cosa que ni ha dicho ni ha querido decir, como es en este caso la relación entre lo literario de Skreemer y su potencia conceptual.

    En cualquier caso, le recomiendo efusivamente que lea mejor, cite mejor y que ya que me cita se lea el artículo entero y, de paso, la obra. Así quizás la próxima vez su temor a hacer el ridículo le permita firmar con su nombre completo, como ha hecho otras veces (el estilo es lo que tiene, que se nota; y la falta de argumentos lógicos más). Un saludo.

  9. Iñaki, muchas gracias por el tono. A diferencia de lo que piensa “Otro”, me siento en una web totalmente amiga (¡anda que no hemos hecho proyectos juntos… y los que nos quedan!) y mi comentario iba porque me ha gustado –de verdad– el inciso de Alberto. Es más, creo que lo de “literario” encaja perfectamente en el análisis de esta obra –por el contexto que se le da– y lo primero que digo es que eso del complejo no es el caso de esta reseña.

    Respecto al enlace es éste; lo leí hace tiempo. Respecto a la palabra inadecuada… no es que sea inadecuada para mí, es que sencillamente lo es para el diccionario. Y si he acertado con lo de “serio”, “profundo” y “denso” no es por “literariness”, sino por lo de “seriousness of meaning”. Sencillamente, “literariness” no significa ni en su posible traducción al español ni en inglés “seriousness of meaning”, así en general. Hay muchas obras artísticas no literarias que tienen “seriousness of meaning”. Si Campbell lo quiere emplear así, que lo haga, pero el lenguaje es el que es. Si dice “literariness” está implicando literatura por fuerza.

    Por otra parte fíjate en la frase completa de Campbell: “When Eisner used the word ‘novel’ he was alluding to literariness rather than to a ‘prose work of more than 70,000 words’ (as science fiction societies that give out awards like to define a novel). And by literariness he meant seriousness of meaning, and a book that stays on a bookshelf as opposed to a periodical that gets thrown out after its use-by date”. Sobran las palabras ¿no?

    Lo de… “hay que ser menos puntillosos y buscar más el espíritu de lo que expresa la gente, perdernos menos en el detalle”. Bueno, es una opción tan buena como cualquier otra. A mí particularmente me gusta detenerme en los detalles. Y, por los textos que le he leído, a Alberto también. ¡Y es un gustazo! Un saludo.

  10. Siento que se moleste por sus propias palabras. Copio su cita más brevemente, espero que no se moleste ahora. Créame que siento también no haber copiado aquí los 23.700 caracteres de su artículo, pero para eso he puesto el link,

    “Tras los artículos que le dedicamos a The Extremist y Enigma hace un tiempo, era lógico concluir con la revisión del comienzo de la etapa americana de Peter Milligan reseñando Skreemer, sin duda la más accesible de las tres obras a nivel conceptual y, sin embargo, la más densa literariamente hablando”
    -José Torralba

  11. Pues lo dicho: la más accesible de las tres obras a nivel conceptual y, sin embargo, la más densa literariamente hablando”. Mayor prueba de que no asocio por defecto complejidad conceptual y densidad literaria imposible. Lo de la densidad literaria ya le he explicado por qué lo decía: Milligan usa mucho la prosa en cartelas con fines descriptivos o narrativos en Skreemer, a menudo en un discurso paralelo al apartado gráfico, al que complementa indirectamente; al igual que Gaiman en The Sandman o Moore en La cosa del pantano. Y Ware no es literario, pero sí es denso y complejo. ¿No lo entiende?

    Y lo que me ha molestado es que con los (…) se puede hacer cualquier cosa. Podría usar varios comentarios aquí para hacerle decir a usted “Tengo (…) cierto complejo de inferioridad (…)”. Serían sus palabras, sí, pero ¿sería lo que ha dicho? Pues eso.

  12. Sobre el cómic Los Invisibles,

    “Lo que debería haber quedado como un punto de referencia en el mundo del cómic, de la literatura y el arte, se arruina con una aproximación equivocada y una narrativa visual corriente y anodina. Los Invisibles estaba llamada a ser una obra magna de la Ciencia Ficción, una historia “Bigger than Life” como Sandman. Pero se queda en un brillante ejercicio de estilo por culpa de la falta de visión de Morrison, que no es ni Gaiman, ni es Moore”
    -José Torralba

    http://www.zonanegativa.com/?p=4099

  13. Vuelve a hacer lo mismo, intenta hacerme quedar mal. Es usted incorregible… mire, del mismo artículo: “Para los no iniciados, amantes de la literatura a secas, usar un medio como el cómic puede ser en si mismo un recurso original; pero los amantes del noveno arte descubren precozmente una característica en esta serie: no hay innovaciones formales en Los Invisibles”. De hecho usted mismo lo pone: “se arruina con una aproximación equivocada y una narrativa visual corriente y anodina”. Ya entonces, en 2007, diferenciaba el componente literario, meramente textual, en una historieta.

    Mire, de Los Invisibles: “Your head’s like mine, like all our heads; big enough to contain every god and devil there ever was. Big enough to hold the weight of oceans and the turning stars. Whole universes fit in there! But what do we choose to keep in this miraculous cabinet? Little broken things, sad trinkets that we play with over and over. The world turns our key and we play the same little tune again and again and we think that tune’s all we are”. Y así muchas más… ¿lo entiende ahora?

  14. Sobre el cómic Fábulas,

    “Y Fábulas, bastión de la revisión de los cuentos clásicos de hadas en el mundo del cómic, es además un brillante ejercicio metaliterario en el que los personajes de siempre se ven obligados a abandonar su mundo (las historias clásicas) ante al avance de un misterioso y omnipresente ejercito invasor formado por orcos y remedos del agente Smith (los nuevos fenómenos de masas) y venir a parar a un mundo donde, más adultos y complejos, viven nuevas aventuras (su renacimiento ficcional y real para un público que ha crecido)”

    -José Torralba

    http://www.zonanegativa.com/?p=4819

  15. Sí, es que verá… Fábulas es un cómic que habla de literatura y de cómo se crea y de la fuerza que posee. Los hermanos Grimm no hacían principalmente cómics ¿sabe? De la misma forma encontrará también –lo digo antes de que me lo ponga– lo de metaliteratura en mi artículo sobre The Unwritten. Otra que versa sobre lo mismo. O en el de Alicia en Sunderland. Porque lo que realizan es un juego con obras literarias preexistentes.

    Por eso entre otras cosas cuando analizo un cómic como Flex Mentallo dejo de usar lo de metaliteratura y paso a emplear metatextualidad o metalenguaje. Ya ve: nada de litera-loqusea. Y denso es un rato.

  16. hostia, no puedo con fernandes, lo siento. y esos dibujitos que hace, brrr. me lo acabo de terminar (el tebeo éste) y me ha dejado más frío que bobby drake. respecto al duelo que estableces, katchor gana por varios cuerpos, claro. ahora, es que katchor maneja mejor el tema, el TEMAI.
    alta literatura, sí

  17. Sobre el cómic Orquídea negra,

    “Más allá de la extraordinaria capacidad literaria de Gaiman y de su forma de ver el cómic como un producto para adultos incluso en su variante más mainstream (visión que no era en 1988 absolutamente pionera), lo que tiene de interesante esta Orquídea Negra es su potencial y su valor histórico; una condición de la que el inglés era absolutamente consciente al escribirlo: contra todo pronóstico y pese a lo que pueda leerse, la miniserie no reimagina al antiguo mito, sino que lo asesina en las primeras páginas –genial el monólogo del criminal acerca de los convencionalismos de los villanos– para dar a luz a su sucesor. Gaiman, al igual que Moore, no ignora el pasado, sino que en una suerte de “Dios ha muerto” lo destruye ficcional y metaliterariamente para construir sobre él al tiempo que hace partícipe al lector de ese proceso”
    -José Torralba

    http://www.zonanegativa.com/?p=8944

  18. Sobre el cómic Enigma,

    “Los tres personajes principales de Enigma, expuestos en el argumento, no son sus protagonistas por casualidad. Más allá de quiénes sean, más allá de su papel en el texto que compone Milligan, son abstracciones de los tres elementos indispensables en toda creación artística: el autor (Bird), el consumidor (Smith) y la obra en sí (El Enigma); y como tales se desarrollan su roles a lo largo del tebeo pues, en efecto, éste es un cómic que puede leerse –en una de sus múltiples aproximaciones– en clave metaliteraria”

    -José Torralba

    http://www.zonanegativa.com/?p=5748

  19. José,

    dices:

    “Si Campbell lo quiere emplear así, que lo haga, pero el lenguaje es el que es. Si dice “literariness” está implicando literatura por fuerza.”

    Ese es el punto en que diferimos. No creo que eso implique literatura a la fuerza. Aprovechando este Saló si tenemos oportunidad de charlar con Campbell lo contrastaremos con él. Lo del detalle me refería a no perder el espíritu o sentido del otro por detenernos en el detalle. También soy amigo de matices pero no me gusta que enturbien el todo.

    No me puedo extender más ahora mismo. Gracias por la charla!

  20. Otro, sobre el empleo de la palabra “literatura”, en ese mismo artículo que usted me enlaza… “El amor por las construcciones literarias, los abundantes textos de apoyo con pensamientos en primera persona, las confluencias descaradas con la prosa poética“. Por ampliar un poco, del artículo de The Sandman y hablando también de Gaiman: “Es como si la innovación gráfica no le interesara especialmente. Diríase que supedita por completo la narración gráfica a su labor como literato. Es utilitarista con el apartado gráfico, como demuestra el hecho de que opte por emplear gran cantidad de dibujantes y exprimir lo mejor de cada uno de ellos para que aporten su visión sobre el personaje y su mundo. Y lo es con la narración gráfica. No le importa el aspecto de su creación (más allá de unas características icónicas generales siempre presentes), sino lo que es capaz de contar con ella”.

    Curiosamente, después, Gaiman, fue derivando más y más hacia la literatura, minimizando cada vez más y más el apartado gráfico y desequilibrando la relación verbo-icónica hasta disolverla. Cuentos ilustrados, o casi, relatos ilustrados (Cazadores de sueños), novelas ilustradas (Stardust) y después ya prosa, a secas. Literatura. Y se veía venir ya entonces. Hum.

    En fin, por aclararnos un poco, le copio y pego por si no ha leído o no ha querido leer: cuando lo de “literario” se usa como una descripción formal (se prima el contenido textual de la historieta en cuestión) todo el mundo lo entiende; el problema –o mejor dicho, la confusión– viene cuando se utiliza como un término de intenciones cualitativas o asociado a una serie de valores (profundidad, densidad, ambición, etc.) no privativos de la literatura. En negrita, como a usted le gusta. No tiene por tanto que encontrar textos donde haya usado la palabra “literatura” hablando de cómics, sino textos en los que le haya dado a lo literario la acepción que no le da el diccionario: seriedad, profundidad, ambición, complejidad, adultez, etc. etc. Un saludo.

  21. Iñaki, desde que vi que Campbell iba sabía que haríais algo con él y le tengo muchas ganas. A mí me hubiera gustado también, pero no puedo ir al Salón y, además, el formato de otros años me da que podría ser poca cosa para entrar en materia con este hombre. ¡A ver si a Berni le dejan tiempo suficiente para explayarse!

    Pero ¡ojo! que en todo caso, si literariness implica o no literatura a la fuerza no lo decide él, ni tú, ni yo. Uno puede usar la palabra “mesa” para referirse a un automóvil pero no puede decirle a los demás que lo de “mesa” no implica necesariamente una tabla con patas. Un saludo y muchas gracias por la charla. Y también a “Otro” (ya es que tengo hasta curiosidad por saber si es usted quien creo que es, porque a él le imaginaba muchas cosas pero no acobardado) por el examen. Lo he pasado muy bien ;)

  22. hooola de nuevo.
    participo en el rollo porque creo que se están confundiendo términos. no digo que tenga yo la verdad absoluta, dios me libre, pero quiero aportar alguna cosilla que creo que es de interés sobre el rollo ‘literariness’.

    a ver, ‘literariness’ tiene una definición compleja. eso de los ‘contenidos literarios valiosos por su calidad’, en fin, no sé de dónde lo has sacado, torralba. la ‘literariness’ no cuantifica nada en esos términos.

    yo lo que sé de este rollo lo sé por riffaterre, que era un fiera, y cito de memoria porque lo que leí del nota lo leí en la facultad y eso. luego miraré por la interné para ver si hay enlace, pero riffaterre decía (recuerdo vago, repito, pero iba por ahí) que ‘literariness’ es la cualidad que hace único al texto literario. en puridad, lo ‘literario’, cojones, las cualidades estilísticas, narrativas y formales del texto y la reconstrucción posterior por el lector. no sé si me explico.

    total, que campbell (y me encantaría que los alegres muchachos de entrecomics lo contrastaran con él) en esa charla, acude a ‘literariness’ porque no existe ‘comicness’, jojo, o algo parecido. y además que lo deja bien claro cuando dice ‘ when I used ‘literary’ above I meant it in the sense of written as opposed to spoken’, esto es el ‘texto’ hablado no es lo mismo que el texto escrito (literario), y acude al ejemplo de las tres viñetas-spoken word frente a novela gráfica-literariness. porque además dice que ese rollo ‘literary-serious meaning’ lo hace eisner, no él. vamos, que no sé si se ha leído a riffaterre, pero si no a él, seguro que alguno de su palo, de la uni de columbia y tal.

    y después acude a ‘writing’, así, entrecomillado. ‘writing comics’. creo que ése es el sentido de lo que dice, la reflexión que supone ‘escribir’ comics cuando quieres expresar según qué cosas con según qué extensión es, claro, un proceso que conlleva ‘literariness’. pero que lo emplea porque no hay palabras ‘de cómic’ adecuadas para expresar tal movida. por qué? pues porque nadie había reflexionado al respecto sobre el particular. y le da un uso, creo, adecuado.

    no es ‘silla’ por ‘automóvil’, hombre, no me seas, que eso es una boutade.

    hala, un saludo!

  23. Del Diccionario de Inglés y del de Américano del servicio de publicaciones de la Universidad de Oxford, porque estaba acudiendo a la definición social. Por supuesto puedes acudir a las tesis formalistas para definir literariness, pero entonces el término hace referencia al conjunto de características que hace que una obra sea literaria. A Riffaterre no lo he leído pero por lo que me cuentas es formalista o estructuralista, así que irá en la misma línea. Sea como fuere…

    Respecto a Campbell… no. Él enjuicia la voluntad de Eisner y dice que su ambición era la “literariness”. Luego, efectivamente, dice que cuando él –Campbell– usa “literary” se refiere a lenguaje escrito y no hablado, y desarrolla una argumentación –estupenda– acerca de cómo cualquier obra que tienda a la longitud necesita de una planificación escrita previa.

    Todo bien… si no fuera porque usa literariness no desde una perspectiva social o formalista, sino que aporta su propia definición: seriousness of meaning. De ahí lo de mesa –o silla xD– por automóvil.

  24. “Uno puede usar la palabra “mesa” para referirse a un automóvil pero no puede decirle a los demás que lo de “mesa” no implica necesariamente una tabla con patas”

    Solo he copiado citas suyas, que no valoro… Le dejo consigo mismo de nuevo y con las implicaciones de lo que usted mismo escribe. Sobre el cómic Los Invisibles,

    “Lo que debería haber quedado como un punto de referencia en el mundo del cómic, de la literatura y el arte, se arruina con una aproximación equivocada y una narrativa visual corriente y anodina. Los Invisibles estaba llamada a ser una obra magna de la Ciencia Ficción, una historia “Bigger than Life” como Sandman. Pero se queda en un brillante ejercicio de estilo por culpa de la falta de visión de Morrison, que no es ni Gaiman, ni es Moore”
    José Torralba

    http://www.zonanegativa.com/?p=4099

  25. Me acaba de poner la misma cita que me puso hoy a las 2:26 am. Le respondí a eso a las 2:37 am. Un saludo.

  26. a ver, el esa definición la da para ‘literary’, eh? y da dos usos, como adjetivo. te quedas con el primero? ah, mira que bien, pasas del segundo, ése no te vale? bueno, allá tú, el otro dice
    2 (of language) associated with literary works or other formal writing; having a marked style intended to create a particular emotional effect.

    lo ‘literario’. de la ‘literariness’ dice que es un nombre derivado. que la definición es compleja, hombre, y que hay que acudir a los que han intentado definir el fenómeno, claro.

    ahora, lo de campbell. en qué momento da esa definición? hostia, es que lo estoy flipando. a ver, estamos hablando de este párrafo, no?

    ‘If you go back to where you found that reference, you’ll probably find that I was representing Will Eisner’s original intention. When Eisner used the word ‘novel’ he was alluding to literariness rather than to a ‘prose work of more than 70,000 words’ (as science fiction societies that give out awards like to define a novel). And by literariness he meant seriousness of meaning, and a book that stays on a bookshelf as opposed to a periodical that gets thrown out after its use-by date’.

    quiero decir, que está opinando sobre el uso que le daba eisner, no el que le da él, que lo explica más abajo y es lo que he puesto. en qué momento define nada? no dice: ‘yo, eddie campbell, digo que ‘literariness’ es ‘serious meanning’. dice que piensa que eisner lo usaba así.

    que lo dice él, vamos, que no lo digo yo. joer, es que luego lo deja bien claro ‘when I used ‘literary’ above I meant it in the sense of written as opposed to spoken’. y ahí lo explica, porque, repito, no hay palabras ‘de cómic’ que se ajusten a lo que quiere decir.

    vamos, digo yo!

  27. Sea como fuere, tebeobien, lo de Campbell es coyuntural y lo ha sacado Iñaki. La cuestión aquí es el inciso de Alberto… cojonudo, por cierto. Porque un guionista de cómics puede ser efectivamente literario –como rasgo formal–, acudir a referentes literarios –a nivel conceptual– o entrar en juegos metaliterarios –hablando de la literatura a través de su obra–. Mi querido “Otro” lo ha ejemplificado perfectamente con los ejemplos que ha citado de mis textos.

    El problema viene cuando se usa literario no en un sentido descriptivo, formal, formalista, hermenéutico, etc. sino cuando se quiere con él hacer hincapié en una seriedad o profundidad no privativa de las obras literarias (tal y como son socialmente entendidas por todos, que es de lo que se trata aquí, y no acudiendo a aproximaciones de la teoría de la literatura que dependen de lo que se entienda como texto). ¿Hace eso Alberto? No, y bravo por él.

    El único inciso que me he permitido hacer al inciso hace referencia a lo de “la narración de hechos quedaba relegada a un segundo plano –desaparecía, más bien- para ceder el protagonismo al puro ámbito de las ideas, algo mucho más propio de la novela que del cómic”. Yo creo que el ámbito de las ideas no es privativo tampoco de la novela. Cosa distinta, con la que estaría de acuerdo, es que ese ámbito de las ideas venga dado por un aumento del componente prosístico en una historieta dada. Y por eso he puesto el ejemplo de Ware: muy potente conceptualmente hablando pero poco literario a la hora de desarrollar esos conceptos (al menos en las obras que le he leído).

    ¿Hay algo que no os encaje bien? Un saludo.

  28. me fascinas, torralba, en serio. o sea, ahora te bajas del barco. ‘coyuntural’!
    o sea, que antes de reconocer que ‘sí, es cierto, campbell no dice eso’, bomba de humo! sensacional!

    si yo he entrado en el debate ha sido por aclarar (o intentar aclarar) un poco lo de la ‘literariness’, simplemente. me parece terriblemente interesante, porque da en la línea de flotación: campbell acude a un término de la ‘literatura’ porque no tiene términos de ‘cómic’. algo pasa ahí, no? y ya está!

    el otro tema es el de siempre, y por ahí creo que iba alberto:los tebeos han sido material de consumo toda la vida, y cuando un artista tiene otras aspiraciones con su obra se acude indefectiblemente a ‘lo literario, ‘la densidad-la novela’, etc. y ahí no voy a entrar porque es el cuento de nunca acabar y no me apetece ahora, sólo eso. tú tienes tu opinión, perfecto. quién quiera seguir con el tema, adelante.

    hala, talue

  29. A ver, sobre literariness = seriousness of meaning. Es Campbell el que lo dice enjuiciando la voluntad de Eisner. Iñaki de hecho así lo entendía en el comentario 4 y por eso he seguido con el tema. Literariness es un nombre. Literary es un adjetivo. Pero al ser derivados comparten el significado. Si te quedas con la segunda acepción –associated with literary works or other formal writing– tendrías que se seguiría haciendo referencia a obras literarias… o a other formal writing, claro. Jeje.. y ahí ya entrarías en lo que consideras escritura, texto, etc. Un cacao en el que no pienso entrar porque gente mucho más inteligente y formada que yo aún no ha sacado nada en claro. De hecho, vete a ciertos teóricos francófonos de la historieta muy influenciados por el estructuralismo y verás que argumentan que la historieta es un género. Y defienden lo de NG y la literariedad de la historieta. La novela como registro y no como obra en prosa o como relato, etc.

    Si ESE es el debate, reculo. Me supera. He leído algo pero no como para defenderme. Pero cuando entré pensé que no era ése y que todos aquí concebimos –tal y como se hace socialmente– la novela como obra en prosa y la literatura como arte a través de palabras.

  30. le hago una puntualización, si me permite. He observado que usa frecuentemente el adjetivo “metaliterario” para escribir sobre cómics, y no siempre para historietas que hablan de obras literarias previas. Hay dos ejemplos en este sentido a los que usted –no me parece casualidad– no ha respondido. Ni Orquídea negra ni Enigma, en el sentido en que usted los reseñaba, se refieren a obras literarias previas, antes al contrario: sus juegos referenciales se practican hacia historietas previas.

    También habla de arte y literatura para ensalzar una historieta –o para denegar ese ensalzamiento en el caso de Los Invisibles–, lo mismo que alude a lo “literario” para hablar de características de cómics concretos. Si acudimos al diccionario estricto, como usted hace con Campbell, literario es “perteneciente o relativo a la literatura”. Ahora bien, el sentido de las palabras suele ser más amplio y flexible, todo depende del contexto en que las usemos. Como ya se ha dicho, o como ya señalaba el tio berni, si alguien comenta que una historieta es muy cinematográfica, todos nos entendemos, igual que si se dice que tal historieta es muy literaria. Sobre las ideas, también existe un convencionalismo que yo por lo menos acepto. Cuando se habla de la palabra y del lenguaje escrito, nos movemos en el ámbito de las ideas y la abstracción. Cuando hablamos de dibujos e imágenes, estamos en otro ámbito, el de los sentidos. La imagen en sí misma tiende a poseer significados más inaprensibles que un texto. Esto lo han dicho estudiosos que saben muchísimo más que yo, pero estimo que tienen razón. Que no quiere decir que de una imagen no se puedan extraer ideas, por supuesto. Pero, como le decía, si tio berni señala que nos movemos en el puro ámbito de las ideas –expresadas por escrito como suele hacer José Carlos Fernandes– yo le entiendo perfectamente.

    Una vez dicho esto, use el lenguaje como mejor le apetezca, del mismo modo que lo hacen los demás, se lo digo con la mejor de las intenciones. Y deje que los demás lo usen como les apetezca.

    Aunque sean ingleses como Campbell y se les pretenda corregir desde España el uso de su propio idioma.

  31. Por último, puntualizar que para “literario” usaba el diccionario de la RAE, porque me refería a su significado en castellano. Un saludo.

  32. Respecto a lo primero… lleva usted toda la razón. El empleo que hice de “metaliterario” en los artículos de Orquídea Negra y Enigma –dos textos, en una producción de 311– no era adecuado y por eso los acabo de corregir a propósito de su indicación. Por el contexto se adivinaba que eran erróneos, no obstante. Discúlpeme la metedura de pata. Respecto a Los Invisibles, no creo que la lleve (no bajo mi óptica) porque no uso lo literario y lo artístico para ensalzar Los Invisibles, sino que complemento esos adjetivos con la expresión “punto de referencia”.

    Respecto a su frase “Cuando se habla de la palabra y del lenguaje escrito, nos movemos en el ámbito de las ideas y la abstracción. Cuando hablamos de dibujos e imágenes, estamos en otro ámbito, el de los sentidos”… supongo que está aquí aplicando un enfoque semiótico, lingüístico. Pero si aplica las herramientas que la poética cognitiva pone a su disposición se dará cuenta de que la palabra evoca imágenes y que, cuando se pronuncia, tiene una sonoridad que apareja una percepción sensitiva.

    Pero más allá de eso, la frase de Berni es ésta: “la narración de hechos quedaba relegada a un segundo plano –desaparecía, más bien- para ceder el protagonismo al puro ámbito de las ideas”. No incide en la semiótica de la palabra escrita o su aprehensión, sino que opone narratividad a conceptualización. Y yo sólo decía que las novelas siempre tienen un componente narrativo (aunque esté minimizado) y que las imágenes pueden ser perfectamente conceptuales. Por eso, repito, acudía a Ware en nuestra forma artística o a Kim Ki-duk en la cinematográfica.

    Por último, por supuesto: que cada cual use el lenguaje como le apetezca. Pero dado el inciso de Berni, creo que el asunto se prestaba a cierto debate.

  33. PD. Espero sinceramente que sepa perdonarme la metedura de pata en ese par de artículos. A veces el escribir rápido lo traiciona a uno. Escoja a cualquiera y ya verá como puntualmente tienen lapsus mentales.

    Por ejemplo, un divulgador tan respetado y respetable como Pepo Pérez escribió una vez que “no sé si lo más significativo de una reflexión de semejante calado es el pensamiento global que la apoya o la ignorancia supina que demuestra. Todo arte se desarrolla (que no evoluciona, como si la historia de un arte estuviese hecha de especies inferiores que evolucionan teleológicamente hacia especies superiores) gracias precisamente a experimentos, ensayos, pruebas”. Paralelamente, a propósito del Príncipe Valiente, escribía que: “Aunque me guste PV, no creo que aporte demasiado a la evolución del lenguaje y estética de la historieta con su rara mezcla de lenguajes narrativos”.

    Ya ve usted; y sin (…). Cualquiera, hasta los más acérrimos defensores de la libertad de uso del lenguaje, propugna la supresión de palabras convencionales para hacer referencia a determinados conceptos. Seguro que también fue un lapsus. No hay que tenerlo en cuenta. Un saludo.

  34. Pero, hombre, no se corrija a sí mismo retroactivamente que no es necesario, no es necesario medir tanto el uso de las palabras cuando en el contexto se entienden, que se entienden perfectamente. Un saludo.

  35. No, no… yo me equivoqué, y ha sido usted el que amablemente me ha corregido. Y cuando alguien lleva razón, la lleva y lo suyo es enmendar el desaguisado. Y ahí la llevaba. Un cordial saludo y un placer… como siempre ;)

  36. Me alegro de haber estado fuera el fin de semana, porque tal vez mi intervención habría devaluado el debate. Quiero decir que se ha tratado el tema con más profundidad de la que yo habría sido capaz, porque realmente mi comentario en la reseña no iba con segundas, trataba, de hecho, de aclarar que me movía en el nivel de las sensaciones, de que el efecto de la lectura de este cómic se parecía más al que percibo cuando leo un libro que cuando leo un cómic, y creo que estaremos de acuerdo en que las sensaciones suelen ser distintas. Sin meter en danza baremos de calidad o profundidad, porque no hace falta aclarar que hay cómics muy profundos que recuerdan muy poco a la novela o el ensayo –que es lo que más comúnmente relacionamos con “literario”-, lo que tampoco quita para que podamos encontrar un componente literario en otro sentido más amplio. Tal vez podría haber dicho que encontraba el libro “novelesco”, pero creo que esa comparación habría sido menos acertada.

    Y ahora ya, a un nivel más abstacto, yo no tengo tan claro que el cómic como medio no pueda considerarse como una forma de literatura. No digo que lo sea, digo que si alguien me viene diciendo que sí que lo es, no sé si cuento con suficientes argumentos como para rebatir su postura. No he dedicado el estudio y la reflexión suficiente al tema, pero creo que no podemos quedarnos con las definiciones del diccionario cuando tratamos estos temas que, muy probablemente, todavía son objeto de debate por los expertos en la materia. Y para complicar más el tema, hay críticos de cómic que considero relevantes, como Charles Hatfield, que proponen el término “literary comics” para un tipo concreto de historieta. Y cuando digo “concreto” tampoco quiero decir que haya definido exhaustivamente cuáles son las características que esos cómics deben cumplir para englobarse en esa categoría. Vamos, que la cosa está en pañales y ahora mismo nos movemos en el terreno de las sensaciones más o menos consensuadas. ¿Es la lista de la compra literatura? ¿Lo es si forma parte de una novela? ¿Es literatura un capítulo de la última novela de Agustín Fernández Mallo que solo incluye la url de un youtube? Posiblemente sean necesarios estudios interdisciplinares para acabar de arrojar un poco de luz sobre qué es el cómic y cuáles son sus parentescos. Máxime, y creo que esto es importante, cuando el cómic ha estado tan influido por su puro aspecto comercial, pagando todos los peajes habidos y por haber en la autopista de su desarrollo como medio.

    ¿Veis como mi intervención no aportaba nada?

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