Entrevistas — 17 mayo, 2007 at 8:10 am

Entrevista con Carlos Vermut

by

Carlos Vermut, con 27 primaveras a sus espaldas, ya se ha convertido en uno de los nombres importantes de la historieta española del momento, principalmente debido al éxito de El banyán rojo (Dibbuks, 2006), que le hace merecedor del premio del Injuve 2006 y de 4 nominaciones en el reciente Saló de Barcelona. Previamente ya había editado The Mighty sixties (Amaníaco, 2001), con guión de Pedro Belushi y colaborado con historias cortas en fanzines como Frenzy, actividad que sigue desempeñando en publicaciones como Lunático y en revistas como ¡Dibus!, El Manglar, Dos veces Breve o Bd Banda. También ha trabajado en animación y diseño, aunque cada vez parece más claro que su elemento natural es el cómic, medio en el que esperamos que siga dándonos alegrías por muchos años. Por si todo esto fuera poco, Vermut es un tipo asquerosamente encantador que desprende buenas vibraciones y va cosechando amigos allá por donde pasa. Para saber más sobre su vida y su obra, tenemos su blog personal y su página web, y por supuesto, la entrevista que tan amablemente nos ha concedido y que reproducimos a continuación…

autoretratovermut.jpg
Autoretrato cachondo del autor

Para empezar una pregunta por pura curiosidad personal, ¿porque ese cambio de nombre artistico por el de Vermut?

Cuando era pequeño tenía en mi clase otros cuatro niños que se llamaban Carlos, uno de ellos incluso se llamaba Carlos López, que es mi nombre real. Tengo uno de los nombres más comunes que puedan existir en este país. Conozco mucha gente que se llama igual que yo. Fue hace unos diez años cuando me puse este pseudónimo, me lo ponía de coña para los fanzines y eso. No sé por qué vermut y no cognac u orujo, porque tampoco es que sea mi bebida favorita, la verdad. No me lo planteaba como un nombre “real”, pero a medida que iba metiéndome en este tinglado, más gente me iba conociendo como “Vermut”. Al primero se lo explicaba: “No, mira, que esto es un pseudónimo con el que firmo los fanzines y tal, pero que me apellido López”. Luego ya supongo que me absorbió mi alter ego cual simbionte y ahora te aseguro que me resulta raro firmar con mi apellido real, porque para los mails y todo lo que se refiere a mi día a día laboral soy Carlos Vermut.

En el pasado has trabajado haciendo animación, ¿crees que es una especie de penitencia por la cual casi todos los dibujantes de cómic tienen que pasar como forma de ganarse la vida temporalmente o por el contrario te ha supuesto un incentivo en tu aprendizaje como dibujante?

Yo realmente no soy animador, no sé animar. Me he dedicado al mundo del storyboard y el diseño de personajes, preproducción… que es un mundo muy interesante y, desde luego, te da un visión mas comercial del campo del dibujo. Es gratificante sobre todo porque te obliga a ser rápido y efectivo. Luego eso lo puedes aplicar a los tebeos, claro.

Tu estilo de dibujo ha ido evolucionando a lo largo de los años -algo lógico-, ¿crees que has alcanzado el estilo definitivo con el que más cómodo te encuentras y que te permite mayor versatilidad o todavia estas en una etapa de transición en ese sentido?

Creo que hay dos pasos en lo que se refiere a la evolución del dibujo. El primero es un proceso de encontrar un registro en el que te encuentres cómodo, una característica del dibujo que lo haga tuyo y te dé cierta tranquilidad. En este primer paso entra la absorción de todas estas cosas que te influyen y te gustan y la eliminación de lo que no quieres, no puedes o no te apetece hacer en un ejercicio de honestidad hacia ti mismo, la verdad.
El segundo paso es mejorar dentro de ese registro, hacerlo más personal, más genuino y más tuyo.
Sí es cierto que ahora me preocupo menos del estilo que antes, supongo que he econtrado un poco un camino para ir avanzando, pero aun me quedan kilómetros que recorrer, que es lo más divertido.

Una pregunta clásica, ¿Cuáles son tus influencias a la hora de dibujar?. Lo que me lleva a otra pregunta, ¿qué autores u obras sigues actualmente?

Creo que me han influido mucho Bruce Timm, Mignola, Daniel torres, Max, Akira Toriyama, Tartakovsky, Bruno Bozzetto, David B, Blain, Sfar, Gipi… con más o menos fuerza dependiendo de la época.
Para ser dibujante de tebeos leo bastante poco, la verdad. Ahora estoy con Lupus y Homunculus. Me hago con alguno de higos a brevas y compro cosas sueltas que me llaman la atención, tipo cómic europeo, manga.. pero desde que no sé si sale Twenty century boys no sigo una serie fija.

toriyama.jpg
La influencia de Toriyama, más clara que nunca

¿Hasta que punto crees que es importante el uso color en la narrativa de tus historias? ¿De que forma trabajas ese color?

El color es importante si has decidido usarlo. Puede ayudar o molestar. Es decir, tú puedes hacer una historia en blanco y negro que impacte mucho mas que una en color, porque sabes usar el blanco y negro. En mis historias el color sirve como pieza ambiental, que en el sentido de la narración es importante porque te acerca a la escena y en cierta manera a las sensaciones de los personajes.
Yo trabajo sin paletas, pero una vez tengo la página a color, trato el conjunto de colores para conseguir una armonía entre todos.

En tu caso, como en el de tantos otros autores, primero se manifiesta la faceta de dibujante, que más tarde ha dado paso a la de guionista, ¿surge ésta como una necesidad para trabajar en proyectos con los que te sientes mas comprometido o sientes una verdadera vocación como escritor?

Pues la verdad es que exceptuando Mighty Sixties, siempre había escrito yo los guiones para los fanzines y para todo. Con el tiempo he descubierto que siento una satisfacción tremenda siendo historietista. Y este término es muy importante, porque no me considero ni un ilustrador ni un escritor, es curioso. No me gusta hacer ilustraciones, no me verás en una tienda de bellas artes pidiendo acuarelas o acrílicos, porque no me considero un artista plástico como tal. Tampoco me verás escribiendo hojas y hojas de historia con los guiones, pensamientos, voces en off…
Pero sí que tengo montañas de hojas con cuadraditos llenos de viñetas, de esquemas de página con bocadillos que salen, anotaciones, garabatos. Incluso hago esquemas de las tramas, las subtramas, arbolitos de personajes… las historias tienen una forma. Soy un narrador visual, es lo que me gusta hacer y lo que creo que sé hacer, esa es mi manera de contar las historias, no conozco otra.

mighty.jpg
Mighty sixties, relaizado junto a Pedro Belushi

Tus historias suelen tener un cariz reflexivo -aun cuando no esten exentas de acción-, ¿te imaginas a ti mismo haciendo cómics de superhéroes o tienes claro que es un género que está muy alejado de lo que tu quieres hacer?

No es lo mismo ver a un hombre peleando contra otro, así sin más, que ver a un hombre peleando contra otro si sabes que, por ejemplo, está en juego la vida de su hijo, si sabes que es budista y nunca antes había pegado a nadie o si sabes que el otro hombre es su hermano… no sé si me explico. La acción por la acción no funciona, tiene que tener un componente que arrope eso, que lo haga especial y que haga que nos emocionemos viéndolo, que transforme a los personajes, y que nos haga acercarnos a ellos y pensar: “vaya movida, lo que tienen que estar pasando”. Las historias te emocionan porque en algun lugar de tu ser te afectan las decisiones que toman los personajes y su destino.
En El banyán rojo yo lanzo una pregunta al aire: “Tú, que eres un tío normal y corriente, como somos la mayoría ¿Cómo de hijo de puta te volverías por recuperar algo que has perdido?”
Los superhéroes no están exentos de eso, de ese factor humano. Lo que pasa es que hay gente que no lo entiende y cree que ese factor humano es ponerles llorando y enfadados todo el rato.
Yo estaría ancantado en dibujar superhéroes, cuanto más absurdos mejor, Alpha Flight es una serie que me encantaría guionizar y dibujar.

spideys.jpg
Spiderman estilo Vermut

¿Te resulta comodo y hasta cierto punto estimulante trabajar con guiones ajenos o prefieres llevar a cabo ambas tareas tú mismo? ¿Te has planteado realizar guiones y dejarlos en manos de otros dibujantes?

Creo que es necesario trabajar con otros guionistas, pero… creo que la clave del cómic como medio reside entre ese espacio que se les suele olvidar a los guionistas y a los dibujantes que trabajan juntos, esa rendijilla que queda sin cubir creo que es la importante. Ese elemento narrativo de la imagen que no se ve, el bocadillo que tapa una cara, las viñetas que juntas forman una sola… Ese tipo de narración visual que es exclusiva de este medio creo que a la mayoría de guionistas que no estan especializados en cómic se les escapa y es muy valiosa para comprenderlo. Evidentemente hay muy buenos guionistas de cómic que son los que entienden ese factor.
Sí me he planteado hacer guiones para otros dibujantes, siempre existe esa curiosidad “egoísta” por saber como alguien interpreta situaciones que tu has imaginado.

¿Como planteas estructuralmente el trabajo a la hora de realizar un álbum, por ejemplo en el caso de El banyán rojo?

Lo primero que hago es mirar en el cajón de las ideas. De estas ideas puedo tener una docena, ideas que se quedan en eso, y no vuelvo a tocar. Así me pasa que, cuando se me ocurre algo lo escribo y lo cuento a mis allegados, ellos no me dicen nada, pero saben que lo más seguro es que esa idea que les estoy contando se quede en eso, en una idea. Una de cada doce es la que hago, pero el proceso de escribir doce ideas es tan necesario como la existencia de la propia idea que voy a desarrollar. Luego vas enfocando un poco y aparecen personajes, situaciones, escenas. Luego te queda estructurar eso.
Suelo dibujar 8 páginas en pequeño, las escaneo, las entinto, las coloreo, y vuelvo a dibujar otras 8, como por escenas, no las hago todas al principio, luego las entinto todas y las coloreo todas.
En El banyán rojo trabajé con una estructura cerrada, pero no tenía un guión escrito. Me pasó de estar dibujando y ver que me faltaban páginas para contar la historia como yo quería. Gracias al banyán he descubierto que necesito de un gran número de páginas para trabajar verdaderamente cómodo.

banyanrojo01g.jpg
El banyán rojo, la obra más exitosa de Vermut… hasta el momento

Centrándonos en este álbum, ¿Tenías un estilo definido que querías adoptar para este álbum o más bien surge de la necesidad de la histora que estas contando?

Sabía que quería hacer algo muy gestual, no me apetecía ponerme en plan académico con la anatomía, los fondos… yo no sé hacer eso. Prefiero que el dibujo o la página tenga fuerza visual por encima de una corrección estética.
A mi me fascina Sfar por eso, porque es como si leyeses un sueño, no hay formas definidas pero te da pistas para que tu resuelvas lo que quiere mostrarte. Creo que esa es un poco la esencia del noveno arte, la insinuación.

¿Por qué ambientarlo en la India, en esa época imprecisa de los cuentos de Las Mil y Una Noches?

Siempre me ha fascinado la india, desde pequeño. Recuerdo que yo iba a clase de religión, pero tenía un profesor que era anarquista y el tío nos daba clase de religion a su manera; intentaba hacernos conscientes que de existían mogollón de credos. Recuerdo que cuando llegamos al hinduismo yo me quede flipado, porque era una relgión donde había monstruos, demonios, dioses con muchos brazos, maldiciones. El hinduismo es algo así como el universo Marvel de las religiones, DC sería como el cristianismo, no me preguntes por qué lo sé, pero lo sé.
Asia me fascina, y su folclore tambien, no será la última vez que cuente un cuento chino.

¿Lo has planteado desde el principio como una historia autoconclusiva o cabe la posibilidad de ver más Banyán con alguna secuela y/o serie?

Lo plantee como una historia autoconclusiva, pero el mundo de El banyán rojo es muy grande, y pasan muchas cosas…

¿Cómo fue de duro o sencillo el diseño de personajes?

Fue divertido, porque es una de las cosas que más me gusta hacer. Me gusta que los personajes tengan fuerza y personalidad, es lo que más me preocupa.
Mi forma de diseñar personajes viene mucho del mundo de la animación. Cuando estoy creándolos me preocupa que todos tengan unos rasgos identificativos muy definidos.

banyan.jpg
Página interior de El banyán rojo

¿Estás contento con la edición?

Creo que es correcta. Ricardo Esteban, El editor de Dibbuks, siempre dice que podíamos haberlo sacado más grande, pero el álbum estaba pensado para un tamaño similar al que editó Ricardo. Si hay algún reponsable de que algunas páginas resulten pequeñas ese soy yo. La edición de Paquet, que es quien lo edita en Francia y con quienes cerré primero el contrato, era de un tamaño levemente más grande que el de Dibbuks, pero no mucho más. Fui yo el que aceptó trabajar en ese formato, me pareció bien. Por lo general sí estoy contento, pero ahora prefiero pensar en el nuevo proyecto e intentar mejorar todos los aspectos con respecto al Banyán.

¿Hasta que punto era esperado por tu parte el éxito que ha tenido el álbum?

No lo esperaba, de verdad, tampoco esparaba que fuese un fracaso, pero sí he sentido que la gente ha disfrutado con el tebeo, y eso ya es lo mejor que te puede pasar, desde luego. Lo que más me ha gustado es comprobar que mucha gente que no está acostumbrada a leer tebeos lo ha disfrutado. Creo que de alguna manera se impregna en las páginas que me lo he pasado bien haciéndolo, y eso gusta al lector.

Actualmente estas colaborando en El Manglar ¿te resulta comprometido trabajar con una periocidad predefinida o por el contrario te sientes cómodo con esta forma de trabajo?

Colaborando en El Manglar me siento muy, muy cómodo. No sólo por que tengo libertad absoluta para hacer lo que quiero, sino porque siempre he tenido un trato genial por parte de Ricardo y Manuel Bartual, que son los que llevan el cotarro. Para mí es un aliciente trabajar rodeado de gente como ellos y de autores de la talla de Ágreda, Sergio Córdoba, Peeters, Olivares

También colaboras con el fanzine Lunático, que la verdad es que parece más una publicación profesional que un fanzine ¿Qué nos puedes contar de tu trabajo en esta publicación y cuál es tu implicación en el proyecto?

Mi colaboración nació en día que fui a mi antigua escuela a dar una charla junto a antiguos alumnos que estábamos trabajando de manera profesional. Coincidió que entre esos ex-alumnos estaba Carlos Martínez, uno de los percusores y cabeza visible de Lunático, y un tío cojonudo, todo sea dicho. Estábamos tomando una cerveza cuando me comentó que estaba preparando un fanzine, proponiéndome una colaboración. Yo, que en ese momento no le conocía, pensé que era otro flipado como yo de los que empiezan proyectos que no van a ningún sitio. Afortunadamente me equivoqué, y mucho.

lunatico.jpg
Página de su historia corta incluída en el fanzine Lunático nº 2

¿Que ha signficado tanto personalmente como profesionalmente el estar nominado en cuatro categorias de los premios del Saló?

Pues un premio. Para mí ya fue un premio por muchos factores que lo convertían en tal. Por la calidad de mis compañeros nominados, por ser mi primera obra, por la cantidad de nominaciones… Todos esos elementos hicieron que el día que me comentaron las nominaciones fuese de los más felices que recuerdo.

maxyyo.jpg
Encuentro generacional Vermut-Max

¿Cómo ves la industria del cómic en nuestro país desde la perspectiva del artista?

Es que no hay industria en España. Eso para empezar. Se llama industria a algo cuando existe una producción propia que sostenga esa insdustria, en España no existe ese factor. No conozco ninguna indutria del cómic sana en el mundo que no tenga producion propia. Léase Japon, Francia y Estados Unidos. El mercado del cómic español es Mortadelo y El Jueves, porque es lo que se produce aquí y lo que más lee la gente, por encima de los superhéroes y el manga.
Hay que ser conscentes de ese factor, que lo que importa es lo que salga de aquí.
Hay gente con talento que se gana la vida con otras cosas y el cómic nace como una necesidad; de acuerdo, es un buen filtro, porque realmente el comic en España lo hacen los que aman esto de verdad, no porque quieran hacerse ricos. Pero eso aderezado con una ayuda de las instituciones directamente a los autores podría ser brutal y tener un repercusión muy contundente en el mercado y a nivel cultural.

¿En que nuevos proyectos te encuentras trabajando actualmente, o lo que es lo mismo, qué nos puedes comentar sobre ellos? ¿Tenemos Carlos Vermut para rato?

Creo que ya puedo confirmar que mi nuevo álbum lo publicará Dibbuks a final de año, si todo sale según lo previsto. Y aunque no tengo el título cerrado puedo decir que se desarrollará en Bangkok, en la actualidad. Estoy involucrándome mucho con esto y tengo muchas ganas de poder adelantar alguna novedad, así que permanacan alerta. También estrenaré serie en El Manglar, sigo en BD Banda con The Grunt Way y en la revista ¡DIBUS! con Tommy Oregón. Dicen que el Vermut entra bien pero luego pone muy borracho… por dios, qué gracia más fácil y más estúpida.

grunt-way.jpg
Página interior de The Grunt Way, aparecida en la revista BD Banda nº 1

Gracias!!

Gracias a vosotros, felicidades por vuestro trabajo y que no pare la fiesta.

The Heckler


Etiquetas

6 comentarios

  1. Ese Carlitos!

    Pero que grande eres!

    Los que hemos visto las páginas de su próximo proyecto podemos decir por cierto que es pa cagarse encima… artistazo!

  2. monstruo! que eres un monstruo!

    :)

  3. Aúpa Vermut.
    Deseando estoy que salga ese tomo de Dibbuks!

  4. hola carlos, buenisisma la nota y buenisimo lo que pude ver de tu laburo en internet. desde aca (mardel plata; buenos aires argentina) es impsible acceder a ese material pero bueno, felicitaciones. podes ver algo de mi material en http://www.angosto.blogspot.com un saludo grande. gustavo sala desde el culo del mundo

  5. Un servidor, deseoso ya de que salga el nuevo album del señor Vermut.