Reseñas — 14 mayo, 2007 at 8:10 am

Sócrates el semi-perro Nº 1: Heracles (Sfar & Blain)

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Portada
Sócrates el semi-perro Nº 01: Heracles. Ediciones Sins Entido, 2007. Guión: Joann Sfar. Dibujo y tinta: Cristophe Blain. Color: Audrè Jardel. Color. 48 págs. 13 €



Nos encontramos ante una historia, la primera de una serie, guionizada por Joann Sfar y dibujada por Christophe Blain, dos autores que se conocen bien y de estilos parecidos, por lo que su forma de trabajar se complementa perfectamente: encajan como hechos a medida.

Sfar nos cuenta la vida de Sócrates, el perro de Heracles y, por supuesto, no se trata de un perro común: como él mismo se encarga de aclararnos, es el perro de un semi-dios, por lo que él, es un semi-perro, es decir, mitad perro, mitad filósofo. Y no sólo eso: también puede hablar, leer y, por supuesto, filosofar. Esto último es lo que más le gusta hacer -como no podría ser de otra manera con semejante nombre- a este curioso perro. Y no sólo curioso por sus fantásticas capacidades y habilidades, sino porque tiene verdadera curiosidad y ganas de aprehender el mundo que le rodea; sobre todo, se interesa por el mundo de los humanos y sus complejas relaciones, en concreto, por las de su amo con las mujeres: cómo el macho de la especie humana (y su Heracles en particular) hace y deshace para conseguir ser ese macho alfa (término entrecomiquero característico) y tener un nutrido y variado grupo de hembras a su disposición. Así nos encontramos pasajes con filosofadas dignas del mejor monólogo o con reflexiones más profundas, pero siempre con un toque de inteligente ironía, que hacen de la lectura de este tomo algo muy ameno y que te deja cavilando, con una sonrisilla medio picarona, pues la interpretación del perro pasa por ser inocente, aunque, claro, no lo es.

Interior


En la parte del dibujo, se nos presentan todas las páginas de esta historia divididas en seis viñetas de prácticamente igual tamaño: lo que en un primer momento pudiera parecer uniformidad estricta y que se podría echar de menos la variedad, consigue que la lectura sea un paseo, fácil y sencilla, que es de suponer, sería lo que buscaban los autores al trabajar con este formato tan definido y continuo.
En cuanto al dibujo de Blain es ya característico: parece un simple trazo, sin planificación, realizado sin aparente esfuerzo y en un instante… y aunque algo de eso hay, también es justo lo contrario, ya que el tener que ajustarse a semejantes condiciones (auto-impuestas, por otra parte) debe hacer que el trabajo tenga mayor proceso de preparación, ya que no se trata de una mera secuenciación de primeros planos, sino que recorre el arco de planos y de puntos de vista, lo que nos indica un trabajo previo y concienzudo, aunque, eso sí, con el dibujo feista típico, lleno de detalles -sobre todo en las expresiones- de Blain.

El coloreado corre a cuenta de Audrè Jardel, que utiliza toda la paleta de colores para este volumen, usando en casi su totalidad colores planos, sin apenas matices o tonalidades pero que consiguen resaltar las figuras de los personajes principales.

Para finalizar, podríamos decir que en este tomo, con una excelente edición de Sins Entido, el perro hablador y filósofo (como aquel otro GATO hablador por momentos y también gran pensador, creación en solitario de Sfar) nos deja un regusto dulce y repicantón, con ganas de pensar y con unas gotitas de curiosidad por saber más de este can y su aventurero amo pelón, que se despiden de nosotros viajando a Ítaca, a conocer cómo es “ese verdadero amor”.



3.jpg
Bueno, este es el nivel medio que habría que pedir a cualquier tebeo



Mar



11 comentarios

  1. Gráficamente me parece bastante horroroso, viendo esa página…

  2. Sí… y los únicos pintores que a salvar de la quema son Caravaggio y velázquez (por poner un ejemplo).

    Los tebeos son NARRACIÓN gráfica. Por ese orden.

    Pero bueno, cada uno también es libre de lo que comprar…

  3. Me caguen la mar -con perdón-, se me paso este cómic de Sfar. Y con la buena pinta que tiene, solo que sea la mitad de bueno que su gato parlanchín, es compra segura.

  4. Hola!!
    Kesher: dale una oportunidad, hombre… o no, pero el estilo es igual en todas la obra, eso sí y engancha!!

    Iago: dicen que con los gustos,… pero vamos que ya sabemos que este estilo tiene tan firmes defensores como detractores ;-)

    Ximo: vaya! Ya sabía yo que le expresión tenía que salir por algún lado: no llega al nivel de profundidad del Gato del rabino, pero si tiene observaciones y punto de vista muy curiosos :-)

    TRI-Besitos

  5. Yo creo que un estilo pictórico no tiene porque estar carente de narratividad. Hay trabajos con este estilo muy destacados en el mundo del cómic, Mattotti por ejemplo.

  6. Iago, tu comentario me parece una tontería ya que juzgas mis gustos sin conocerme de nada.

    Atentamente.

  7. Ah, y no sé qué tienen que ver los estilos pictóricos con que no me guste ESTA PÁGINA QUE MAR HA POSTEADO.

  8. Jejejeej
    Kesher, no te “me” sulfures hombre!!
    Si no te gusta pues nada, porque -además- es el estilo de todo este volumen y del segundo…

    Besitos, que MAR TE HA DEDICADO ;-)

  9. creo que no llega a la profundidad del gato del rabino, ni el dibujo a ser como lo que hace blain en el isaac el pirata, pero me parece un tebeo excelente, y como toda la producción de esta pareja de autores, de lectura, si no obligada, sí recomendadísima

  10. KesheR: tu comentario me parecía categórico y tu respuesta al mío, una soberana gilipollez de niñato enfurruñado que no soporta que le repliquen.

    Hala! a cabrearse por ahí con la humanidad! a mi salud!

  11. No je…..es mu aburrido ercules y los culos….