Noticias — 2 diciembre, 2010 at 1:57 pm

TNY: Lorenzo Mattotti

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Termina el repaso de autores de cómic europeos que han ilustrado la portada de The New Yorker con un italiano, Lorenzo Mattotti (en realidad, el repaso europeo terminaría con Sempé… pero lo dejamos para el apoteósico final). ¿Cómo han llegado a la revista autores extranjeros como Mattoti, Ever Meulen, Joost Swarte, Jacques Loustal o Mariscal? Todos ellos publicaron en RAW, la revista codirigida por Art Spiegelman y Françoise Mouly. Y precisamente, desde 1993, Mouly es la directora artística de The New Yorker. ¿Hace falta decir más? A principios de los 90, The New Yorker, o al menos sus portadas, empezaban a parecer un poco repetitivas y, sobre todo… antiguas. Venían siendo ilustradas generalmente por los cartoonists del interior de la revista y transmitían un aire, por qué no decirlo, un poco apolillado. La entrada de Mouly como directora artística de la revista fue el revulsivo que esta necesitaba para adquirir nuevos bríos, y Mouly, con gusto exquisito, se quedó con lo mejor de la vieja guardia y tiró de agenda y de viejos amigos para renovar el semanario. Entre los autores de RAW que después fueron llamados a la portada de The New Yorker se encuentran los mencionados, pero también otros -y estos aparecerán en próximas entregas- como el propio Spiegelman, Charles Burns, Richard McGuire, Robert Crumb, Chris Ware o R. Sikoryak. Algunos de ellos, evidentemente, no necesitan aparecer en la portada de la revista para hacerse un nombre y tal vez incluso hubiesen rechazado la llamada si al otro lado del teléfono no hubera estado Mouly. Otros portadistas de la revista no llegaron a publicar en RAW, pero se encontraban en la onda, como por ejemplo ese David Mazzucchelli que quiso colocar sus páginas en la revista de Mouly y Spegelman pero fue rechazado. En fin, como decimos, posiblemente todo este repaso que estamos haciendo no habría tenido lugar sin la presencia de Mouly, tan cercana al mundo del cómic underground y de vanguardia.

Y centrándonos de nuevo en Mattotti, hay que reconocer que el estilo del italiano es incluso más apropiado para la ilustración que para el cómic, donde su coloreado artístico y su pasión por embellecer cada imagen resultan a menudo una rémora para la lectura. Eso sí, como creador de imágenes bellas y como maestro de la forma y el color, Mattotti vuela alto. Tan alto que lleva apareciendo en la portada de The New Yorker desde 1993 hasta hoy mismo. Ha habido algún que otro paréntesis de uno o dos años en los que no ha asomado por la revista, pero también ha habido años en los que ha colocado hasta cinco portadas, un número nada desdeñable. Por sus manos han pasado algunos de los temas clásicos de las cubiertas de la revista: los desfiles de moda, el invierno, los patinadores, el cine, la música -incluida la clásica portada dedicada a la ópera-, Central Park… A continuación dejamos las 25 portadas de Mattotti; esperamos que no se nos haya escapado ninguna, y esperamos también haber acertado al incluir la del 10 de noviembre de 2008, de cuya autoría no estamos muy seguros.















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