La misma naturaleza

Una característica de tu trabajo que me parece muy deliberada por tu parte es un intento continuo de desafiar los límites establecidos entre el humor gráfico y el cómic. ¿Existen esos límites?
Es que no veo una diferencia esencial. Para mí el llamado “humor gráfico” y el cómic es lo mismo, en todo caso serían géneros narrativos distintos dentro de un solo medio, el cómic. Manejan los mismos recursos formales, el mismo lenguaje, y el hecho de que la temática sea humorística, el chiste como finalidad, no significa que sean cosas distintas. En otros medios se hace humor, en cine, en literatura, etc., y no por eso se le pone aparte como “algo distinto”. Tampoco me parece que la secuencia de viñetas respecto a la viñeta única marque ninguna diferencia esencial. Lo que solemos entender hoy por cómic procede de las caricaturas impresas y de las viñetas –únicas- de la prensa gráfica del siglo XVIII y XIX; de hecho en ellas se ensayaron recursos como los bocadillos modernos, o la misma interacción entre dibujo y texto, o el tipo de dibujo que mejor funcionaba para ser reproducido (y ser reproducido junto a un texto), todo eso mucho antes que en las historietas de varias viñetas. El cómic moderno procede del “humor gráfico”, así veo yo la historia del medio, y tienen la misma naturaleza. Y cuando pienso mi colaboración para El Estafador no lo hago en términos de “hoy voy a hacer un cómic” o bien “hoy no voy a hacer cómic, voy a hacer humor gráfico”, esto sería absurdo. Hay ideas que piden ser resueltas con una sola viñeta, otras con dos, otras con más viñetas, todo depende de la idea. Pero los mecanismos -el dibujo pensado para ser reproducido y “leído”, la caricatura, la palabra, los bocadillos si los usas- son los mismos.
Pepo Pérez, entrevistado por Santiago García en Mandorla.