Entrevistas — 13 marzo, 2007 at 8:10 am

Galicia reino de viñetas: Kike Benlloch

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Kike Benlloch (La Coruña, 1974) comienza su carrera profesional con Nieve negra (La factoría de Ideas, 1999-2000), dos cuadernillos que coguioniza junto a Adrián López y que dibuja Jano. Poco después funda junto a otros autores el colectivo Polaqia y se encarga de la la coordinación del mismo, dirigiendo y colaborando también asiduamente en la revista editada por el colectivo, Barsowia. En 2001 edita con el sello Polaqia dos historias cortas en colaboración con David Rubín y Alberto Vázquez y otras ilustradas por él mismo dentro del álbum Mmmh!!. También con Alberto Vázquez firma el álbum Freda (De Ponent, 2002), seleccionado en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil de Boloña por la alemana Internationale Jugend Bibliothek para el catálogo y la exposición itinerante White Raven Selection 2004. 2006 es un buen año para Benlloch, en el que suma a su curriculum su participación en el álbum antológico Barsowia en llamas (Dolmen), Capital (De Ponent), ilustrado por Alfonso Vicente Rey “Fonso”, Álvaro López, David Rubín, Diego Blanco, Hugo Covelo, Jandro Xesteira y Sergio Covelo, y Dámsmitt (Dibukks), con dibujos de Manel Cráneo. Ha colaborado también en revistas y otros medios de difusión del cómic como BD Banda, Buen Provecho, Golfiño, Nemo, Nosotros somos los frikis, Volumen, Guía del Cómic, O fanzine das Xornadas, presidido la asociación Funcomic de La Coruña y dirigido y colaborado en el álbum H2Oil (Colectivo Chapapote, 2003). Además ha trabajado como guionista y redactor para televisión (Xabarin Club), cine, videojuegos y radio, y es productor de www.culturagalega.org, el portal de internet del Consello da Cultura Galega. En su faceta de escritor ha editado el libro de cuentos Longe, tão perto (Edicións Laiovento/AGAL, 2004) ilustrado con fotografías del también autor de cómic Brais Rodríguez. Más información sobre el autor en su propia página web y en el portal de cómic de culturagalega.org.

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Imagen extraída de la web del autor


¿Por qué crees que surge esta nueva generación de autores gallegos, cuál es el detonante que hace que un buen número de personas pertenecientes a una generación y una localización determinada decidan utilizar el cómic como medio de expresión artístico?

Es difícil dilucidar un motivo. En la época en la que nosotros, de adolescentes, leíamos a Corto Maltés o La Patrulla-X, había autores nacidos en Galicia como Das Pastoras o Prado que despuntaban. Creo que para la mayoría de nosotros, los autores que iban por delante en ańos y logros no nos influyeron como referentes artísticos, pero sí en el sentido de observar lo que cada uno hace, y de qué manera se hace a si mismo, como creador de cómic. Me parece que como autores, primero, somos “hijos” de aquello que nos impactó, ya fuese Morrison, Clowes o Max. Luego hubo un factor generacional muy fuerte, en ciudades como Vigo o A Coruńa, el movimiento fanzinero liderado por gente como Jano, Anxo Cuba, Adrián López, los hermanos Covelo o Manel Cráneo, fue crucial como punto de partida de dinámicas de creación independiente, trabajo en equipo y autoedición. Por otra parte, el cómic hoy en día en Espańa lo veo como una forma de arte bastante “pura” en el sentido de que no está condicionada por el mercado: Esto es bueno porque los autores estamos creando con total libertad y al tiempo es malo porque no tenemos una industria que nos dé de comer. Así, el talento sin infraestructura, y al tiempo sin condicionar, puede florecer, pero con una limitación ¡que no es poca! La económica. Creo que Galicia es una prueba de esto.

¿Existe un apoyo por parte de las instituciones de Galicia para promover el cómic? Y si es así, ¿cómo se materializa?

Concellos (ayuntamientos) como Cangas o Arteixo promueven desde hace ańos certámenes de cómic, a destacar el de A Coruńa, nuestro principal evento, Vińetas desde o Atlántico. Desde el punto de vista de catalogación y medios de información, el Consello da Cultura Galega, órgano independiente de investigación y asesoramiento al gobierno autónomo, tiene en www.culturagalega.org/bd, la web de referencia del cómic gallego desde hace ańos. La Casa da Xuventude de Ourense es otra de las casas del cómic gallego, con un trabajo continuado de apoyo con las Xornadas de Ourense, en coordinación con la Xunta de Galicia en lo tocante a los premios a jóvenes autores. Hay trabajo de instituciones, pero una política estructurada por parte de la Xunta todavía está en desarrollo, y ojalá surja en base a consensos y no a favoritismos. Personalmente como artista nunca espero demasiado de las instituciones, así que cuando me dan una sorpresa agradable me alegro mucho. Como autores, creo que vamos a seguir construyendo nuestras obras, con o sin políticas públicas. Y dicho eso, bienvenidas sean, como en cualquier arte.

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Freda, Capital y Dámsmitt, tres de las obras de Benlloch


El cómic ha llegado incluso a la CTVRG donde por el programa Libro aberto ya han pasado autores como Miguel Robledo y Kiko DaSilva.Teniedo en cuenta que el hablar de tebeos se esta normalizando dentro de la prensa escrita ¿ves probable una extensión de iniciativas como TVG a otras televisiones de ámbito nacional en las que hasta ahora solo hemos podido disfrutar de tebeos, puntualmente, en Miradas 2 y en Cuatrosfera a horas intempestivas?

Lo creo probable y previsible porque el estado actual de las cosas no es casual, sino fruto de mucha gente dando la brasa durante ańos, estuvimos predicando en el desierto que el cómic no era un cliché, que no era un subgénero, y que hay tebeos para cualquier perfil de público. Hace meses ya hablé con gente de la TVG proponiéndoles varios formatos de información y promoción del cómic en la tele. Además en el caso que me indicas está muy bien que lo hagan en el contexto de un programa de libros, que es el lugar que corresponde a la historieta, como una forma legítima de literatura. En la TVG el cómic ya tuvo presencia en el pasado (Xabarín Club, A tumba aberta). Y en radio es fácil informar de cómic, un par de años lo hice en la Cadena SER con mi amigo, el grandísimo locutor Luís Pardo, y nos lo pasamos muy bien. Os pongo el link con los archivos de audio. Lo único que se requiere en todas estas cosas es personal con criterio cuyos conocimientos no sean de segunda mano y que cuente además con un mínimo de formación o de experiencia periodística.

¿Piensas que existe algún rasgo común entre todos los autores gallegos, bien sea en el aspecto gráfico, bien en la forma de narrar, los temas que se tratan o las influencias que demuestran?

Si lo hay, a mí me falta distancia para verlo. Galicia es un país pequeńito e inmenso al tiempo, seguramente compartimos más cosas de las que nos parece, pero eso tendrán que decirlo observadores ecuánimes… y quizás foráneos.

Ahora mismo, gran parte de la actividad en torno a los tebeos en Galicia se estructura en torno a agrupaciones de autores, como puedan ser Polaqia o BDBanda. ¿Piensas que estas nuevas organizaciones sustituyen la figura de las agencias como Norma o Toutain que existían en los ’70 y ’80? ¿Son capaces estas agrupaciones de dar la proyección suficiente a los autores para que se conviertan en profesionales, o se trata más bien de conseguir publicar y expresarse sin pensar en las ventas?

En primer lugar, seńalar que pienso que Polaqia y BD Banda poco tienen que ver. BD Banda, si no entiendo mal, está formado por un autor, un librero, dos diseńadores gráficos/autores y un periodista, ese núcleo es un equipo interdisciplinar orientado a un proyecto de edición profesional. Hasta donde sé, nació como asociación cultural y se alió con una editorial y distribuidora comercial ya existente (Kalandraka) para el lanzamiento de una colección de álbumes (con la marca de Factoría K). Entonces tuvo esa doble vertiente, el fanzine desde la A.C. y los álbumes desde la editorial, y ahora sacan la nueva revista BD Banda.

En cuanto a Polaqia, está formada por una docena de autores de cómic de estilos diversos, desde Emma Ríos a Roque Romero. Es un grupo grande y heterogéneo de amigos en el que se han compartido vivencias, pisos, estudios, juergas, viñetas… y hemos encontrado nuestra forma de expresión vital en el cómic, a veces al calorcillo de empresas editoras y a veces bajo el sello propio de Polaqia, signo de calidad, independencia y buen gusto :-) Polaqia está constituída como asociación cultural y compartimos un vehículo común, el Barsowia, cuyo número nueve me parece que saldrá entre marzo y abril.

Luego, una cosa es Polaqia cuando hacemos cosas juntos y otra nuestra carrera personal, por ejemplo la de David Rubín (Astiberri, Ariadna) o la mía (La Factoría de Ideas, De Ponent, Dibbuks), son nuestras al 100%, aunque, especialmente desde el punto de vista creativo, estén vinculadas por contexto a Polaqia.

Explicadas estas coordenadas, me parece que no procede compararnos con Norma o Toutain, aunque es cierto que al menos Polaqia ha servido como plataforma de lanzamiento de firmas ahora reconocidas.

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Página de Os versos novos do emperador, historia corta ilustrada por Diego Blanco aparecida en Barsowia #2. Imagen tomada de culturagalega.org


Ser dibujante de cómics en Espańa es duro, pero ser guionista es aún más difícil ¿Cómo hace uno para no tirar la toalla?

Es muy difícil. Te tienen que gustar los cómics, mucho. Y has de tener algo que contar: Lo que ocurre en el mundo tiene que provocarte ideas, historias, una pasión por dar tu punto de vista y, cuando el talento permite, el de otros también. La verdad es que si escribes, es probable que acabes dedicándote a la tele, periódicos o literatura, no al cómic. El año pasado me ocurrió algo increíble. Me contacta una editorial muy interesada en publicar mi segundo libro de prosa, como no tenía nada cerrado les envío un guión completo de novela gráfica que tenía inédita, para ver si les interesa el argumento. Era guión al estilo cine: someras descripciones, preponderancia de los diálogos y estructurado en secuencias. Bueno, pues me dicen que les gusta, que les recuerda a los hermanos Cohen, etc etc, todo muy bien, y que si hago un libro lo quieren. La misma historia en cómic, no la publican, porque ni se les pasa por la cabeza editar tebeos. Pero el libro sí. Exactamente la misma historia.

Trabajas también para la televisión, radio, cine… ¿usas muchos recursos aprendidos en otros medios cuando haces cómic, o lo trabajas como un medio completamente aislado y con sus propias reglas?

Imagínate que escribes para un canal generalista una teleserie como por ejemplo Amar en tiempos revueltos: Necesitas ganar oficio, esa práctica para pillar el ritmo de la narración, para que los diálogos rueden bien, para que cada personaje tenga voz propia, al tiempo tienes que ser consciente de las limitaciones materiales -propias de la industria en cuestión- y del contexto en que te mueves. En el cómic algunas de esas circunstancias son parecidas y otras no. Más que ver el cine, el guión de radio, las distintas disciplinas artísticas, como compartimentos estancos, las veo como conjuntos matemáticos que tienen áreas de intersección: La clave está en saber qué herramientas o recursos están dentro de la intersección y qué cosas, por el contrario, no son exportables de un área a la otra.

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Página de Cartografía da dor, historia corta ilustrada por Cristo Aleister aparecida en H2Oil. Imagen tomada de culturagalega.org


Has trabajado como guionista para niños en publicaciones como Golfiño y programas como Xabarín club ¿es un público con el que te sientes cómodo?

Prefiero trabajar para el público adulto, claramente, pero ojo, entendiendo que un chico o una chica de catorce ańos puede ser una persona totalmente madura. Las obras de las que más contento he quedado como Dámsmitt o Freda no estaban pensadas para nińos. Y a pesar de ello, Freda se llevó un White Raven cuando la selección se orienta, tal como ellos mismos dicen, a “Children’s and Youth Literature”. Eso sí, tengo mucha ilusión en un par de proyectos para chavales en los que estoy trabajando.

El tebeo que hiciste con Cráneo, Dámsmitt, es una maravilla. ¿Habéis pensado en venderlo al extranjero?

¡Caray! Gracias. Sí, probamos con un par de editoriales extranjeras, pero no hubo suerte.

En Dámsmitt es impresionante la cantidad de temas e ideas que se condensan en 60 páginas ¿Cómo haces para meter todo eso en tan reducido espacio y que además todo sea uniforme y fluya?

Pues qué curioso que lo menciones, porque a un editor americano pareció asustarle eso precisamente, creo que la expresión que utilizó para expresarlo fue “too much crammed in”. Me dio por pensar que si en vez de contar lo que contamos en cincuenta y tantas páginas lo prolongamos a un “ladrillo” de seiscientas, le podía entrar por el ojo. Bueno, pues a mí no me interesa dilatar las cosas por una cuestión de modas. Me gusta usar sólo las páginas que necesito para contar lo que quiero contar, así que cuando lo hago, me sale así, natural, al escribirlo no tengo la sensación de que esté tocando muchos palos. Sólo hay una explicación, salió así, entonces me alegra mucho que creas que es uniforme y fluído. En esta historia quería explorar los distintos vínculos que nos unen -el laboral, la amistad, la familia, la sociedad- en sus fidelidades y en sus traiciones, y quería que la historia tuviese al menos un elemento no literal, metafórico, que obligase al lector a ser partícipe, jugador en primera persona, no un mero espectador. Luego el contexto del universo ficticio de Capital viene un poco por añadidura, o la cuestión sindical, que es un tema que me interesa. No me preocupa la densidad… Hay historias que piden un comic-book de 24 páginas, otras un tomo gordo. Pero me gusta la distancia de las 48-64, creo que puedo contar casi cualquier cosa en ese margen, y lo elijo por su versatilidad. Además, un editor, sea del país que sea, no puede esperar que alegremente le entregues cientos de páginas sin que tú estés trabajando a sueldo (y no a cambio de un porcentaje pequeńito de las ventas)… que es, por cierto, como deberíamos trabajar idóneamente, una vez un proyecto es aprobado.

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Dibujo para fondo de escritorio basada en la portada de Dámsmitt, ilustración de Manel Cráneo. Imagen tomada de culturagalega.org


Otra gran obra es Freda. En esta ocasión utilizas el tema de la emigración en Galicia para hablar de sentimientos universales como el desarraigo y el amor. Todos los gallegos conocemos a alguién que tuvo que emigrar en el pasado y vivir situaciones como algunas de las descritas en Freda. ¿Cuánto hay de personal en la historia?

Mucho. Hay una parte personal y otra que surge de preguntar y escuchar. He tenido familiares emigrados en países como Inglaterra, Suiza o Estados Unidos. A la hora de escribir Freda lo abordé en parte como un homenaje a ellos, pero siempre sin olvidar mi premisa: A diferencia de sus padres, el protagonista se identifica con el país de acogida y quiere quedarse. No es para nada una obra autobiográfica pero sí está llena de referencias muy personales. La panadería (visualmente la escena del horno se basa en fotos familiares) y el estanco (el chiste de los bisontes es de un viejo cliente fumador) son negocios de tíos míos, hay un par de diálogos de Manu con su madre que están calcados de diálogos míos con mi madre. Cuando yo era muy pequeńo, a ella -como a tantos maestros de la época- la mandaron desplazada y tuvimos que vivir literalmente a mil quilómetros de mi padre. Me impresionó la sensación de lo lejos de Galicia que nos obligaban a estar. Por otra parte mis familiares me contaron cómo era la vida en Londres, en Berna (el personaje de Nico representa a los compañeros italianos de mis tíos en una fábrica de Suiza), y hubo de todo: Algunos emigrados salían adelante, otros vivían en barracones inmundos (como los de la escena de la obra). La anécdota del trabajador del este de Europa que hablaba en gallego porque se pasaba las 24 horas del día con emigrantes gallegos es real! También la lesión del padre de Manu, porque le pregunté a una amiga que es fisioterapeuta qué daños físicos eran comunes entre emigrantes retornados. Así que con Freda escribí algo personal pero también quise incorporar muchas otras voces.

Como trasfondo de la historia está la emigración. ¿Crees que situaciones de las mostradas sirven de reflexión para la sociedad actual ahora que estamos en el otro lado de la balanza?

Por supuesto. Nadie abandona a gusto su familia, su tierra, si es el hambre o la necesidad lo que lo empuja. Con frecuencia nos olvidamos de esto. La inmigración es un fenómeno imparable y lo mejor que podemos hacer es buscar con urgencia soluciones efectivas de integración.

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Página de Freda, ilustrada por Alberto Vázquez


¿Cuánto de interacción hay entre Kike Benlloch y sus dibujantes? ¿Eres muy estricto con tus guiones?

He trabajado hasta ahora con una veintena de dibujantes y casi nunca repito fórmula desde el punto de vista técnico. Por ejemplo en Nieve negra hicimos los story-boards entre Adrián y yo, mientras que en Freda fue un guión detallado, pero (salvo por cuatro páginas del medio que planifiqué) sólo textual, parecido al guión de cine o tele. Hay proyectos en los que se diluye la frontera entre mi storyboard y el lápiz del dibujante. No sé, intento adaptarme a lo que el dibujante encuentre más cómodo. No me importa que metan pequeńos cambios con tal de que el sentido final no sea contrario a lo que pretendo con cada escena, con cada diálogo.

¿Tienes muy en cuenta quién va a dibujar tus guiones a la hora de escribirlos, o confías en que cada dibujante sepa hacer suya la historia?

Como nace de una (perentoria) necesidad personal, últimamente tiendo a escribir la historia por mi cuenta y luego pienso qué dibujante le puede ir bien. Pero a veces el dibujante entra en una etapa temprana del proyecto y aporta ideas, o también yo hago aportaciones a la planificación de las páginas… Desde luego he tenido la suerte de poder trabajar con autores de un talento bestial. Me consta que a Diego, a Manel, a casi todos les podría proponer cualquier cosa y la harían bien. Depende de cada ocasión, de que sus apretadas agendas se lo permitan y fundamentalmente, que se enamoren de la historia o no. El dibujante es el primer lector. Que quiera hacer el libro es sólo la primera de muchas pruebas de fuego.

¿Cuáles te parecen las editoriales más arriesgadas ahora mismo en el panorama espańol?

A ver, riesgo, riesgo es jugarse los dineros. Veo apuestas en De Ponent, Dibbuks, AstiberriDolmen está trabajando mucho sus diversas líneas. Todas tienen mucho mérito, pero tengo que reconocer mayormente a las que compaginan la importación con el apoyo al autor espańol. Ah, y claro, riesgo en estado puro es Polaqia, amigos, riesgo y emoción :-)


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1 comentario

  1. hola,
    soy un aficionado a la escritura, tengo muchas cosas escritas, me gustaría que la vieráis.

    saludos