David Rubín (Orense, 1977) entra en el mundo de dibujar tebeos a base de ganar premios, y en 2001 su inquietud le hace ser cofundador del colectivo Polaqia. Prolífico como pocos, es colaborador habitual de la revista editada por este colectivo, Barsowia, edita en BD Banda la serie Leon Buenaventura, en Golfiño (La Voz de Galicia) la serie Os kinkilláns y también incluye sus historias breves en revistas como 2 Veces Breve (Ariadna), TOS (Astiberri), Huevo, O Fanzine das Xornadas, el Fanzine Enfermo y HUMO (Astiberri). Además de en revistas, algunas de sus historias cortas se pueden encontrar en álbumes antológicos como Mmmh!! (Polaqia, 2001), en colaboración con Kike Benlloch, o H2Oil (Colectivo Chapapote, 2003), Barsowia en llamas (Dolmen, 2006) y Capital (De Ponent, 2006), también con guión de Benlloch. En 2005 escribe la historia Onde ninguén pode chegar (Edicions Lea, 2005), con la que gana el Premio Castelao de Cómic y que posteriormente se incluiría traducida al castellano en su primer álbum monográfico, El circo del desaliento (Astiberri, 2005). En 2006, en el Laboratorío de experimentación de la BD de Ourense (labOu) dibuja una historia de 24 páginas en 24 horas, a la manera propuesta por Scott McCluod, Corazón de tormerntas (Polaqia). En ese mismo año, Astiberri publica su segundo álbum en solitario, La tetería del oso malayo, que le vale cuatro nominaciones para los premios del XXV Saló del Còmic de Barcelona. Además de las obras mencionadas, Rubín ha realizado gran cantidad de carteles y diseños que van desde insignias hasta el mural de la fachada del pabellón de deoportes de Orense, y en la actualidad continúa colaborando con numerosas revistas. Para estar al tanto de sus trabajos más recientes, De tripas corazón.

¿Por qué crees que surge esta nueva generación de autores gallegos, cuál es el detonante que hace que un buen número de personas pertenecientes a una generación y una localización determinada decidan utilizar el cómic como medio de expresión artístico?
Germen detonante no creo que haya ninguno, ocurrirá lo mismo en muchos otros sitios, simplemente imagino que ayudó que en el mismo año -2001- surgieran dos colectivos/iniciativas: Polaqia y BDBanda, debido en parte a que ni dios apostaba por nosotros, unos cuantos, desde esos colectivos, nos pusimos a funcionar por el mero placer de hacer tebeos y publicar, y a raíz de eso nos unimos bastante.
Tambien ayudó que los impresentables que dirigían Golfiño putearan e insultaran a la mayoría de autores de cómic gallegos de la actualidad, eso tambien ayudó a que nos unieramos bastante y, contra todo pronóstico, consiguió sacar de nosotros aún más fuerzas para seguir realizándo páginas y más páginas de tebeos.
¿Existe un apoyo por parte de las instituciones de Galicia para promover el cómic? Y si es así, ¿cómo se materializa?
Si, la Xunta de Galicia está en conversaciones con diferentes colectivos/personas para poner en marcha una serie de cosas que beneficiarán al comic gallego: ayudas para edición, presencia en festivales, etc. Algunas ya se están materializando y otras aguardo que lo hagan en un futuro cercano. Tambien el portal de internet www.culturagalega.org ayuda y apoya muchísimo al comic y a los autores gallegos. Y luego está lo de los salones de cómic, desde el más popular; “Viñetas desde o Atlántico” al más veterano; as “Xornadas de BD de Ourense”, pasando por un sinfín de festivales más: Arteixo, Cangas, Pontevedra, etc.
El cómic ha llegado incluso a la CTVRG donde por el programa Libro aberto ya han pasado autores como Miguel Robledo y Kiko DaSilva. Teniedo en cuenta que el hablar de tebeos se esta normalizando dentro de la prensa escrita ¿ves probable una extensión de iniciativas como TVG a otras televisiones de ámbito nacional en las que hasta ahora solo hemos podido disfrutar de tebeos, puntualmente, en Miradas 2 y en Cuatrosfera a horas intempestivas?
Pues estaría bien, la verdad, todo lo que se hable sobre tebeos en la TV siempre ayuda, pero que lo hagan bien y con un mínimo de interés y seriedad por el medio, porque lo que son las “críticas” de tebeos del programa Libro Aberto son mas bien sonrojantes, poco elaboradas, carentes de interés y sobre todo se nota la falta de conocimiento sobre el medio y su lenguaje de la persona que las realiza, pero como son tebeos pues nadie se da cuenta de que esas críticas son una mierda, otro gallo cantaría si se emitiera por TV una crítica del último de Paul Auster tan paupérrima, deslavazada y plana como las que se emiten de tebeos en ese programa.
Que se tenga en cuenta al tebeo en otros medios sí, ayuda y es beneficioso, pero con seriedad y por gente que tenga al menos nociones básicas sobre el medio.
¿Piensas que existe algún rasgo común entre todos los autores gallegos, bien sea en el aspecto gráfico, bien en la forma de narrar, los temas que se tratan o las influencias que demuestran?
No, cada uno es de su padre y de su madre en cuanto a estilo, intereses, temáticas y narrativas.
Yo al menos no me siento influenciado por algo gallego ni pienso que mis tebeos tengan que llevar a mi país por bandera, mi interés es hacer buenos tebeos, al menos intentarlo, narrar las historias que a mi me interesan -en donde sí pueden verse ciertos temas gallegos, pero universalizados y nunca utilizados por el mero hecho de ser “algo gallego”-, mis influencias son Frank Miller, Muñoz & Sampayo, Toriyama, Koike y Kojima, etc. No tengo nada que ver ni me interesan los autores gallegos de los 70 y 80, ni sus tebeos, salvando un par de excepciones como Prado o Das Pastoras.
No me siento en deuda con ningún movimiento, autor o estilo anterior hecho antes en Galicia; nosotros, los de la generación de autores actual, estamos construyendo desde cero, tenemos incluso una visión diferente de medio del tebeo, Barsowia o BDBanda no tienen nada que ver con ninguna publicación hecha antes en Galicia, o así lo veo yo a título personal.
La única unión puede ser que nos conocemos todos, y que la calidad de la mayoria de los autores que están saliendo de aquí es bastante buena -pienso en gente como Víctor Rivas, Emma Ríos, Alberto Vázquez, Miguel Robledo… y no veo que haya ningún rasgo en común en su obra, salvo que todos ellos hacen tebeos fabulosos y de gran calidad. Así que no, no hay rasgo común.

Página de El hombre que no sabía amar, de la serie Olimpus, en la revista HUMO #4. Tomada del blog del autor.
Ahora mismo, gran parte de la actividad en torno a los tebeos en Galicia se estructura en torno a agrupaciones de autores, como puedan ser Polaqia o BDBanda. ¿Piensas que estas nuevas organizaciones sustituyen la figura de las agencias como Norma o Toutain que existían en los ’70 y ’80? ¿Son capaces estas agrupaciones de dar la proyección suficiente a los autores para que se conviertan en profesionales, o se trata más bien de conseguir publicar y expresarse sin pensar en las ventas?
No sustituyen, ni siquiera ejercen la función de las agencias de antes, quizá ahora BDBanda con su profesionalización se acerque a eso, pero ni siquiera, otros son los objetivos y los medios para llevarlos a cabo son menores, hay que ir despacito y buena letra y con los pies muy bien puestos en la tierra.
Y sobre la proyección y profesionalización… sí, ayudan a que un autor de profesionalice, porque te curtes haciendo historietas y publicándolas, número a número, y sí que otorgan proyección, no tanta como a cualquiera le gustaría pero sí que funcionan como medio promocional.
Muchos de todos estos autores gallegos “de nueva hornada” pasaron por la revista Golfiño de La Voz de Galicia incluído tú. ¿Fue Golfiño un trampolín hacia la profesionalización? ¿Cómo te sentiste dibujando para un público infantil tan alejado de tu público objetivo actual?
Sí que lo fué. Por primera vez muchos de nosotros trabajamos con fechas de entrega y -en teoría- control de calidad. También Golfiño era un suplemento del periódico más leido de Galicia, La Voz de Galicia, con lo cual tu trabajo llegaba a bastante gente.
Sí fue un trampolín de cara a la profesionalización, ya que te pagaban por tu trabajo y tenías que hacer una página terminada a color cada semana, con lo cual te creabas una rutina de trabajo, cosa que no ocurre haciendo una historieta de tres páginas cada tres meses para el fanzine de tu barrio, te curtías como autor entrega a entrega.
A día de hoy, veo mi trabajo en esa publicación -realizaba en ella la serie Os Kinkilláns- lleno de errores y fallos -curiosamente ninguno de los que veo son los que los directores de la misma alegaron para cancelarla- para mí cada entrega de Os Kinkilláns era como una pista de pruebas, en la de tal semana jugaba con la composición de página, en tal otra con una estructura narrativa que nunca había probado, intentaba no repetir recursos narrativos en cada entrega, buscaba conocer página a página mejor los mecanismos del medio y a mí mismo como autor, en eso creo que acerté, y a mí me funcionó, pero entiendo que quizá, justo por eso, mi serie no terminara de funcionar, era demasiado deslabazada, me preocupaba más por la forma que por el fondo. Además, la serie tenía bastante acción, y no puedes hacer una buena serie de acción en entregas de una página, en ese formato lo que funciona es el gag. De hacer un trabajo similar a día de hoy, me lo plantearía de otra manera, desde otra perspectiva, pero como sala de peligro, como aprendizaje, Os Kinkilláns fueron un gran acierto, y he de reconocer que gracias a esa serie muchos chavales que la leían de aquellas son los que ahora, con unos cuantos años más a las espaldas, se compran La tetería del Oso Malayo o El Circo del Desaliento, y gente a la que le gustaba lo que hacía en Golfiño se interesó buscando leer más material tuyo por publicaciones como Barsowia o BDBanda, y eso siempre está bien.

Página de Os kinkilláns
Claramente dominas la historia corta, eres capaz de expresar muchas cosas en sólo páginas pero muchos de tus lectores esperamos un Do de pecho con una historia de muchas páginas ¿hay algún proyecto al respecto?
A las espaldas cargo ya con dos historias largas; Donde nadie puede llegar de 54 páginas, incluída en El Circo del Desaliento y Las cosas que terminan por romperse, de 72, que cierra La tetería del Oso Malayo, ambas superan el número “normal” de páginas que acostumbra a tener por ejemplo un álbum europeo, que es 46, y en el caso de la segunda casi lo dobla, con lo cual, el “Do de pecho” de cara a la historieta larga creo que ya lo he dado.
Incluso, sin ser historieta larga, Corazón de Tormentas de 24 páginas o Las Sinfonías Congeladas, que cerraba El Circo del Desaliento, de 26 páginas, tampoco me atrevería a llamarlas historietas cortas, pues si a extensión se refiere, tienen la misma que un comic-book, y no le he escuchado yo a nadie decir “¡Cómo mola la compilación de cuadernillos de historietas cortas que Bendis y Maleev están haciendo con Daredevil!” por ejemplo.
Pero si con el término “historieta larga” te refieres a UNA SOLA HISTORIETA de 100 o 200 páginas, en algo así estoy trabajando ahora…
¿Cuáles son los primeros tebeos que caen en tus manos y cuándo surge la idea o necesidad de utilizar el cómic como medio de expresión?
Tebeos he leido desde siempre, de hecho aprendí a leer con ellos, de crío me gustaban sobre todo los superhéroes, nunca fui muy fan del comic de humor, tipo Zipi y Zape, que era lo que se estilaba entre los niños de los 80, yo prefería a Spiderman, Batman o Superman, que a priori eran tebeos que me enganchaban más, ocurrían situaciones más complejas y grandilocuentes y… ¡que coño!… de crío quieres ser Superman o Spiderman, no Filemón o Rompetechos, te identificabas más con los personajes, o al menos yo.
¿Cuál es el primer autor que te hace pensar “yo quiero contar historias como lo hace este tío”? ¿Cuáles los que han conseguido que gires el timón de tu estilo?
De crio comencé a darme cuenta de que los tebeos eran algo más que uno de mis entretenimientos favoritos leyendo el Daredevil de Frank Miller y los tebeos que iba consiguiendo de Jack Kirby, ellos dos son posiblemente los culpables de que me diera cuenta de que los nombres que aparecían en las primeras páginas de los tebeos eran los de la gente que los hacían, fueron los primeros nombres de autores que recuerdo haber memorizado y buscado cosas de ellos, luego ya llegó otra gente según fui aumentando mi conocimiento y teniendo acceso a más material, como Muñoz y Sampayo, Olivares, Max, Sequeiros, Will Eisner, Hugo Pratt, Alan Moore…
Pero de todos ellos, Frank Miller fue siempre el que más me marcó, cuando leí por primera vez El Retorno del Señor de la Noche, tendría yo 12 o 13 años, dije: “¡Quiero ser como este tío!” Un año o dos después cayó en mis manos Ronin y volví a repetir la frase para mis adentros.
Por esa época comencé a leer la etapa de Alan Moore en La Cosa del Pantano y también fue como una ventana abierta a las posibilidades de este medio, aquel episodio del ama de casa que era mujer-lobo y se moría ensartada en una columna de supermercado de cuchillos de plata que ponían algo así como “¡Para ti, mujer de hoy!” o algo supermachista por el estilo, ver como se podía hacer un tebeo de crítica y denuncia que fuera tambien de terror, monstruos, aventuras y amor me fascinó, o aquella historia de Moore en la que un Superman al borde de la muerte soñaba como hubiera sido su vida si Krypton no esplotara y al final resultaba que hubiera sido una mierda, ese modo de enfocar un icono de un modo tan mundano me marcó muchísimo… Y luego por fin conseguí leer Watchmen, y claro…
Muñoz y Sampayo tambien desde siempre han sido de esos autores que me han marcado, eso de que muchas veces dejaran en primer termino de la viñeta a personajes que “pasaban por ahí” mientras la acción que narraba la historia ocurría en un segundo plano me dejaba boquiabierto.
Y no me extiendo más, porque podría escribir aquí Guerra y Paz enumerando a todos los autores que me han influenciado de una u otra manera y los que lo siguen haciendo o los que lo hacen ahora.

Imagen promocional
¿Qué elementos de otras disciplinas artísticas han influido en tu narrativa? ¿Y qué elementos te aporta el cómic que no encuentras en otros medios de expresión?
El cine, sobre todo el cine, aún a día de hoy me sigue influyendo, de todo tipo. El “anime” también, casi más incluso que el “manga”.
La música es otra, a veces la cadencia o el ritmo de una canción me ha inspirado para intentar emular ese “tempo” o esas atmósferas que me evoca al escucharla en páginas de tebeo.
La literatura también, sobre todo la narrativa y el relato, la poesía me gusta también, pero no creo que ningún poeta me haya influido, al menos en lo que a hacer tebeos se refiere, no sé si en mi prosa quizá le deba algo a alguien o a bastantes poetas que me gustan, pero no al menos de un modo consiciente como me ocurre con otras disciplinas.
La pintura en menor medida, por no decir nada, no soy gran fan de los “tebeos pictóricos”.
Y elementos que me aporta el tebeo y no otros medios: muchos; poder variar el formato de “pantalla” con la viñeta, poder crear sensaciones o generar emociones mediante una compasición de página determinada o el modo de ordenar los elementos dentro de la viñeta, el uso del tempo narrativo en el cómic también otorga un montón de posibilidades imposibles o suicidas de hacer en cine o en literatura, por ejemplo, pero que en cómic son automaticamente asumidas y entendidas por el lector, el hecho de usar las onomatopeyas como elemento de página y narrativo, como hace a veces Miller, por ejemplo, es algo imposible en otro medio que no sea el cómic. Y muchas, muchas más…
¿Cómo es el proceso creativo de David Rubín? ¿Planificas mucho o te lanzas al vacío y te dejas llevar por la historia? ¿Qué parte del proceso disfrutas más y cuál menos?
Depende. A veces planifico bastante cada página, escribo y reescribo el guión, pulo los diálogos, realizo el storyboard… y una vez me convencen me lanzo a dibujar a lápiz las páginas, y aún así a lo largo del proceso, incluso en el entintado, sigo variando cosas, diálogos, algún encuadre…
Otras veces las cosas salen solas, bien porque quieres experimentar para una historieta corta y hacer algo más “¡a ver que ocurre!”, partiendo por ejemplo de un texto -no un guión- que es más un poema que otra cosa, sin descripciones ni nada, solo las palabras que aparecerán en los textos de apoyo, haciendo que las ilustraciones y la narrativa formen parte de la poética del texto, que surjan a partir de él, como las imágenes que te asaltan la cabeza cuando lees un poema, pero intentando que la imagen plasmada en las viñetas no se subordine al texto, ni viceversa, sino que todo forme una sola cosa, que sólo con las imagenes sin el texto no podría entenderse la historia y lo mismo al revés. Ejemplos de este método es la serie que realizo para la revista HUMO: Olimpus, o historietas cortas como Que se lo coma el salitre o Anuncio de Cosecha, entre otras…
Tambien utilizo un tercer método, el llevado a cabo por ejemplo en Las cosas que terminan por romperse, donde parto de un guión literario que me sirve como base de construcción de la historia, y a partir de ahí dibujo directamente las páginas con el lápiz definitivo, y la narrativa se va generando al mismo tiempo que el lápiz va cubriendo el papel y no previamente con el storyboard. Este es el método con el que, quizá, más disfruto, porque me parece el más fresco, dinámico y vivo, y esa sensación creo que se transmite luego con la lectura del tebeo. Eso sí, puedes hacerlo de esa manera porque tienes la red firme de un guión literario y en la cabeza tengo prácticamente la mayoria de las páginas y viñetas compuestas con claridad, de no tener esto bien atado y claro, enfrentarse con este método a una historieta de 72 páginas puede terminar en descalabro narrativo y argumentístico absoluto.
En La tetería del oso malayo redibujas muchas escenas de las historias prepublicadas ¿No sueles quedar satisfecho con el resultado de tus historias? ¿Tan rápido evolucionas?
En el momento de terminarlas siempre quedas satisfecho, de otro modo no me atrevería a enviárselas al editor, pero pasado un tiempo, unos meses, dejan de gustarme.
Dibujo muchas horas al día, entre un mínimo de cuatro y un máximo de diez, depende el día. Eso hace que continuamente estés buscando y rebuscando nuevos caminos para no repetirte ni aburrirte como dibujante y creador. Tambien te influye lo que lees, el estado de ánimo, las temporadas en las que puedes dibujar con más calma y otras en las que tienes que ventilarte seis u ocho páginas a lápiz en una tarde… La vida en general influye, tu carácter cambia por épocas, tu personalidad se cimenta a cada día que pasa y eso de un modo o de otro se ve reflejado en tu obra y en lo que haces.
Como en la vida real, no te levantas un día por la mañana y dices: “¡A partir de hoy voy a ser y comportarme de tal manera!”, no sería lógico ni natural, y lo más seguro es que si alguien toma una determinación así un día cualquiera al levantarse es que está como una regadera o tiene un grave problema de personalidad o de autoaceptación.
Con el dibujo pasa exactamente lo mismo: tú no te pones delante de la lámina en blanco y piensas para tus adentros; “¡¡Este tebeo lo voy a dibujar al estilo de tal o cual autor porque es el que ahora mismo me la pone dura!!”, no, las influencias se van absorbiendo poco a poco, se van mezclando unas con otras, incluso las más dispares, vas cogiendo según acumulas páginas a las espaldas más confianza en ti mismo como dibujante: si tengo que dibujar a un tío golpeando a otro no me tiro una tarde haciendo esbozos de luchadores, los dibujo y carretera, el que piensa pierde, la imagen ya está en tu cabeza, incluso todos los esbozos, las posturas de lucha posible a dibujar ya están en tu cabeza, tienes que pensarlas para dibujar, así que para que vas a realizar siete bocetos… ¿para visualizarlo mejor y poder elegir? Plásmalos en tu mente, elige el que creas adecuado y lánzate a dibujarlo, si por el camino hay que modificar un poco el escorzo o la postura de tal brazo, pues hombre, así les das de comer a los de la fábrica de gomas Milán, que no serán mala gente, pero incorporas los cambios ya sobre el dibujo final.
Otras veces realizo un lápiz muy rápido, poco más que un boceto, sobre la página final, y el dibujo definitivo lo hago prácticamente con la tinta, usando el lápiz como una guía elástica, no rígida ni encorsetadora, para el dibujo final de la página.
Todas estas cosas hacen que cada X tiempo eches la vista atrás y pienses; “¡eh!… ¡¡la cosa avanza, estoy evolucionando, mi trazo se mueve!!”, sorprendiéndote gratamente. Desde mi punto de vista y autoexigencia, si pasados cuatro meses sigo en el mismo punto a nivel gráfico que lo dejé la última vez que miré atrás, me cabreo y decepciono muchísimo. Debido a esto no puedo ni acercarme ya a El circo del Desaliento, ya no me reconozco en ese dibujo, y pienso que dentro de seis meses me pasará lo mismo con La tetería del Oso Malayo, o eso espero. Significará que estaré haciendo las cosas bien y no me duermo en los laureles.

Página de Antón en llamas, historia incluída en La tetería del oso malayo
Tu prosa es ciertamente poética, ¿lees poesía? Rubín llega con facilidad al corazón de los lectores, pero ¿qué autores, de dentro y de fuera del mundo del cómic, llegan al corazón de Rubín?
Como dije algo más arriba, sí, leo poesía, menos que hace unos años, pero algo va cayendo de vez en cuando, o releo poemarios que me han gustado, o poemas en concreto, cuando algo que me ocurre me los recuerda y se me meten las ganas en el cuerpo, es la misma sensación que hace que cada X tiempo revises una película, un tebeo o un disco, aunque te lo sepas de memoria.
Y a la pregunta de que autores llegan más a mi corazón podría decir que actualmente, del mundo del tebeo los que más me tocan la fibra son Christophe Blain, David B, Joann Sfar, Blutch, Peteers, Craig Thompson, Paul Pope, Olivares, Miguel A. Robledo, el tandem Brubaker/Lark, Jack Kirby, Ideshi Ino, Toriyama, Shueiro Maruo…
Del cine se me agarran a las entrañas Wong Kar Wai, Kim Ki Duk, Chan-wook Park, Wim Wenders, Jarmusch, Kurosawa, Frizt Lang, Miyazaki, Leone, Almodóvar, Médem…
Y dejo el reto de las categorías de influencias porque si no esto va a parecer más una enumeración de nombres y apellidos que una respuesta.
Tus historias son muy personales y en cierto modo autobiográficas. Sin embargo tratan sentimientos universales ¿qué parte es exorcismo personal y qué parte interacción con el lector?
La idea pretende ser que las dos cosas formen un todo, el germen de mis historias, de la más personal a la más comercial, es mi estado de ánimo, mis vivencias, mis dolores y alegrías, pero la alquimia no funciona si tan solo me preocupo de esa parte; la finalidad de contar algo, sea en el medio que sea, es encontrar un receptor que recoja y atienda a tu mensaje, que lo entienda y, a poder ser, que se identifique y emocione con él.
Uno ha de tener claro, por muy personal que sea el tema a tratar, que la obra resultante ha de ser leída, que va a encontrarse con ojos de gente que no te conoce de nada o a la que le importa una mierda si tu novia te ha dejado o si follas más que nadie o si te das o dejas de dar cabezazos en la ducha, todo hay que enfocarlo dentro de una estructura de ficción que entretenga e intente atrapar al lector.
De ahí que en los prólogos y los epílogos de mis libros comience y termine presentandome al lector, o invitandolo a entrar, haciéndolo sentir partícipe de la obra, es como abrirle a álguien la puerta de tu casa y decirle “Pasa hasta el salón, el café está terminando de hacerse, me alegro que hayas llegado hasta aquí, ponte cómodo y escucha”, porque si nadie lee tu historia es como si no existiera, y además, a mi, como lector, me gustan los tebeos en donde noto que el autor quiere que te impliques en ellos, ya sea no dándotelo todo mascado y no dejando que te acomodes a leer sin más, como cuando noto que me conducen por la historia como si me llevaran de la mano, como si yo fuera un personaje más , y eso, al menos, es lo que intento conseguir en mis tebeos.
Es algo que el cine no te dá, por ejemplo, el tebeo es uno de los medios en donde la linea autor/lector se estrecha más, no hay gente por el medio, no hay un director de fotografía que opina esto o lo otro, no te joden la película en la sala de montaje, tú creas la historia, se edita, y el lector la compra y la lee tal cual fue elaborada por el autor.

Página de Las sinfonías congeladas, historia incluída en El circo del desaliento
En algunas de tus historias hace frío, mucho frío, ¿percibes el mundo como un entorno hostil, la vida como una prueba de resistencia?
Desde luego que sí, la vida no te regala nada, más aún, cuando piensas que las cosas no podrían ir peor van y se complican, uno ha de sacarse siempre las castañas del fuego, luchar cada día por avanzar, por mantenerse, no dejarse caer ante la adversidad.
A mí nunca nadie me ha regalado nada, todo lo que tengo; mis éxitos y mis fracasos, son sólo consecuencia mía, de mis actos, de mi forma de ser y de mi trabajo.
Me desespero cuando le escucho a gente que quiere publicar y tener “éxito”, decir que no se ven capaces de enfrentarse a la ejecución de un álbum largo, que no se sienten capaces ni de hacer UNA página de tebeo al día, y luego solicitan entrevistas con editores extranjeros… ¿para qué?… ¿¿si te encargan un álbum para dentro de seis meses, currado de dibujo, serás capaz de hacerlo??… ¡¡¡si me dices que no dibujas ni una hora al día!!!
Ningún editor va a venir a buscarte a casa, al igual que nadie va a llamar un día a tu puerta y enamorarse de ti, hay que salir afuera y rompértelo todo trabajando a destajo, siendo muy autocrítico con tu trabajo, no durmiéndote en los laureles.
La vida y el futuro sólo son fáciles si te apellidas Borbón o si tu padre es el dueño de la cadena de hoteles Hilton. En mi caso, como en el de casi todo dios, uno ha de cojer el toro por los cuernos cada día, y no tumbarse a la bartola imaginándose futuros que nunca llegarán si no te deslomas a trabajar cada día, o incluso a veces, pese al esfuerzo, nunca llegan. Aún así no hay que rendirse y todos los días hay que luchar.
Y si hace frío y no tienes estufa ni mantas, pues te calientas a golpes contra las paredes, que quedándote quieto no se te va a pasar.
También utilizas superhéroes (de un modo muy especial, todo sea dicho) y héroes mitológicos, que no dejan de ser lo mismo adaptado a cada época. ¿Lo haces por afición a estos géneros o por su capacidad evocadora y de idealización de ciertas cualidades humanas?
Por las dos cosas, es un género que siempre me ha gustado, él único que se creo por y para el medio del cómic, los supertipos con eses trajes de colorines y los calzoncillos por encima del pantalón siempre me han fascinado, pero cuando me dispongo a escribir y dibujar una historieta de superhéroes me interesa más contar lo que ocurre antes y después del combate con el villano de turno, no la parte de acción, me interesa más radiografiar al icono, cojer a alguien como Superman, por ejemplo, y mostrarlo como el ser más vulnerable anímicamente de la tierra.
Disfruto destripando a estes iconos, estos apolos musculados que surcan los cielos y no se despeinan, haciéndolos portadores de las más comunes desgracias humanas, como el mal de amores o que no te guste tu trabajo o que seas un apestado sin amigos.
Como lector sigo leyendo superhéroes, ya no me guío por personajes, como cuando era crío, sino que si tal autor que me gusta se pone a cargo de tal título, pues voy y me lo compro. A veces me engancha y continúo la serie y otras veces sólo voy al prueba y error, pero sigo al tanto del género, no entiendo a otros autores que hacen tebeos y se vanaglorian de leer sólo a Blanquet, Clowes y a dos más, que nunca han leído a Miller o Los 4 Fantásticos de Byrne. Yo, como lector, leo tanto el Authority de Ellis y Hitch o cualquier cosa de Kirby, como a Tony Millonaire o a David B., y creo que esa disparidad de estilos y géneros beneficia y se refleja en mi obra, no sé porque ha de estar reñido el pijameo con el gafapasteo, al final todo se reduce a buenos o malos tebeos y para de contar.

Spiderman según Rubín. Imagen tomada del blog del autor.
En tu obra el componente simbólico es muy importante, ¿no te preocupa que para parte del público pueda resultar críptico, o por el contrario es un modo de exigir una mayor implicación y esfuerzo por parte del lector?
Como dije antes, me preocupo de que mis tebeos sean legibles y entendibles, no me gustan las historietas de paja mental, o las que persiguen un mero espectáculo gráfico. Me gusta el cómic experimental y simbólico, pero sin que deje a un lado la narrativa.
Más que cripticismo, lo que intento buscar incluyendo simbolísmos en mis tebeos, es darle algo más al lector, que pueda entrar en el juego, mover ficha en la historieta, involucrarse, me gusta que las historietas tengan dobles o terceras lecturas, que la pueda leer alguien y quedarse tan sólo en la superficie y que consiga disfrutarla, al igual que la pueda disfrutar otro lector que por conocimientos o por implicación ahonde más en las metáforas que propongo.
En relación con la anterior pregunta, ¿qué piensas de los lectores de cómics, ¿los ves demasiado “cómodos”? ¿Percibes la existencia de un público que realmente busca en el cómic no sólo entretenimiento rápido sino una nueva forma de expresión?
Habrá de todo, como en cualquier parte, la verdad no es algo que me interese demasiado ni que me pare a juzgar. A mí, como lector, como comentaba, me gustan muchos tipos de tebeos diferentes, de los que sólo son un simple entretenimiento bien facturado a los que me muestran nuevos caminos o me implican a entrar más en juego, con ambos disfruto.
Es como si en cine solo vieras películas de Bergman o Dreyer, vale, sí, me gustan muchísimo, pero también necesito ver las de Spiderman de Raimi o El Señor de los anillos.
Parece que tu obra empieza a internacionalizarse, Donde nadie puede llegar, una de tus mejores historias, ya ha visto la luz en Portugal y pronto saldrá en Italia y Francia. ¿Al final llegará Dónde nadie puede llegar?
¡Pues espero que continúe avanzando, crucemos los dedos! Es una de las historias que más puertas me ha abierto y más alegrías me ha dado, aunque en alegrías La Tetería del Oso Malayo está ya comenzando a superarla…
¿Cómo ha sido tu experiencia de formar parte del jurado del premio Castelao? ¿Qué opinas de la calidad media de los trabajos presentados?
Fue curiosa, ni buena ni mala, estuvo muy bien eso de pasarse dos horas discutiendo de tebeos y debatiendo argumentos cara a cara con autorazos como Prado, Zetner o Pellejero.
En cuanto a la calidad de los trabajos presentados; pues había de todo, como imagino ocurrirá en todos los concursos.
¿Crees que los Salones del Cómic aportan algo a los autores? ¿Los disfrutas como fan?
Sí que aportan; te ponen en contacto con otros autores, que es algo que siempre enriquece. Te permite contactar y mostrar tu trabajo a editores. Yo, por ejemplo, conseguí comenzar a publicar fuera de Galicia gracias plantarme en salones con mi portafolio bajo el brazo, y perseverar año tras año.
Tambien son un buen escaparate para ver las técnicas que utilizan otros autores al poder observar y estudiar sus originales expuestos. Eso es lo mejor de las exposiciones de tebeos, no sirven para leerlos, para eso está la obra impresa, pero sí son muy enriquecedores desde el punto de vista de que te muestran la obra a mitad de camino, ver los errores en la página y cómo se han solucionado,… y eso es algo que una exposición de pintura no te permite apreciar, por ejemplo, pues los cuadros que ves es el trabajo final, el autor expone obras que él da por terminadas, y una expo de tebeos es casi como poder asistir al making of del mismo.
Como fan cada vez los disfruto menos, cuando asisto a un salón es más por motivos de trabajo, ya sea sesiones de firmas o entrevistas con editores, o echando una mano vendiendo fanzines en el stand de Polaqia, pero eso de ir solo a pasearse por los stands o a hacer cola para conseguir un dibujo de tal o cual autor es algo que no hago. Prefiero los saraos paralelos a los salones y las fiestas que surgen a raíz de ellos, y sobre todo, para mí lo mejor de los salones es que me permite reencontrarme X veces al año con otros autores y personas del mundillo con los que me llevo bien pero que por cuestiones geográficas solo podemos vernos en ocasiones tebeiles como estas.

Página de Zemo, la nueva serie de Rubín junto a Jorge García para la nueva revista BD Banda. Imagen tomada del blog del autor.
Como parte interesada, nos gustaría conocer también tu opinión sobre el panorama tebeístico en la red, máxime teniendo en cuenta que recientemente has inaugurado tu propio blog ¿Visitas alguna página con regularidad? ¿Te aportan algo como aficionado o como autor?
Sí, visito bastantes webs de o sobre tebeos; La Cárcel de Papel, Con C de Arte, Entrecomics, entre otras, para estar informado y al tanto de lo que sale, o poder leer entrevistas a otros autores, que es un lujazo. También me encanta cuando en una de mis inspecciones por alguna web o blog descubro links a webs de autores fabulosos que hasta ese momento desconocía…
…Eso en cuanto a blogs y webs de información, pero lo que sí disfruto de verdad es visitando blogs de autores que me gustan, algunos de ellos amigos. El poder ver material nuevo con regularidad de autores que te gustan es una auténtica suerte, disfrutar de bocetos, proyectos que nunca estubieron impresos… Antes era casi algo inalcanzable, y a día de hoy me siento ante el teclado y con dos clics puedo ver que ilustración nueva acaba de terminar Javier Olivares, por ejemplo.
Eso es algo que en mi blog intento llevar a cabo también; mostrar curiosidades sobre mi trabajo, ilustraciones desechadas o que nunca vieron la luz, trabajos raros, procesos de trabajo, lo que me gusta ver en blogs de otros autores y disfruto, esperando que a la gente que lo visite le enriquezca y guste tanto como a mí cuando visito otros blogs.
Tambien está bien porque estrechan y acortan la línea que une autor con lector, la gente puede llegar a mi blog, por ejemplo, tras leerse La Tetería… o El Circo… y darme su opinión directamente sobre él o sobre cualquier otro trabajo mío, ya sea esta buena o mala. Siempre he considerado que el diálogo con el lector es necesario y agradable, quiero pensar que para ambas partes, y el blog e internet son herramientas fabulosas para llevarlo a cabo.
¿Qué tebeos actuales me recomiendas?
La Voluptuosidad de Blutch, uno de mis autores favoritos y uno de los tebeos más frescos, dinámicos y sorprendentes que he leido en los últimos tiempos.
El Daredevil de Brubaker y Lark, o Gotham Central del mismo tándem, dos series maravillosamente bien hechas, con personajes fascinantemente construidos y tramas que absorben al lector desde la primera página.
Isaac, el pirata de Blain, o Socrates, el semi-perro de Sfar y Blain.
Lupus de F. Peteers, que es un crescendo contínuo de calidad y mágia entrega a entrega, Koma del mismo autor, con guiones de Wazem, otra maravilla.
Omac de Jack Kirby, una auténtica gozada de tebeo de acción y sci-fi, imprescindible pese a que la reproducción de la edición española deje bastante que desear.
La saga de Las aventuras del Capitán Torrezno de Santiago Valenzuela.
Zetman, un manga que me está enganchando mucho, de Masakazu Katsura, muy bien narrado y dibujado o cualquier obra de Hideshi Ino.
Bone de Jeff Smith, que siempre es una lectura agradable y adictiva y un tebeo fantásticamente narrado y dibujado o La ascensión del gran mal de David B. un tebeazo de los que sorprenden a cada página que pasas con recursos de página nunca vistos.
Y sobre todo revistas como HUMO o El Manglar, cada una de un palo diferente, con lo cual forman un complemento perfecto, y que creo que son un buen catálogo de lo que se está haciendo ahora mismo en España.

Omac según Rubín. Imagen tomada del blog del autor.
Este año, Carlos Vermut y tú estáis nominados en cuatro categorías distintas para los premios del Saló de Barcelona, y si no nos fallan las cuentas es la primera vez que un artista acapara tantas nominaciones (y eso sin contar las revistas nominadas en las que has colaborado). ¿Cuál fue tu reacción al enterarte de las nominaciones?
Pues me imagino que la que tendría cualquiera; gritar, saltar, estar todo el día caminando por ahí como flotando en una nube, reírte sin parar como un idiota, salir a celebrarlo… La verdad es que fue una verdadera bomba de alegría, pues ni loco contaba con recibir tal número de nominaciones. En mis fantasías pensaba; “A ver si con un pelín de suerte me vuelven a nominar a autor revelación…”, por eso cuando me dieron la noticia aluciné como un loco, porque no me lo esperaba en absoluto, eso de primera impresión, luego, ya asentada la noticia piensas: “¡Estoy nominado al lado de Max, jodeeeerrr!”
En algunas de las categorías estás codo con codo con artistas consagrados de grandísimo nivel como Keko o Max (sin desmerecer el resto) ¿No es esto ya de por sí un premio?
Pues la verdad es que sí, como decía antes, es alucinante.
Llevo media vida leyendo a Max, por ejemplo, para mí es un maestro, y estar compitiendo codo con codo con él en las mismas categorías es increible, es algo que jamás se me hubiera ocurrido que podría pasar. Keko también es otro gran autor al que admiro muchísimo, por lo tanto, doblete de alegrias.
Eso sí, teniendo que competir con ellos, mis esperanzas de contar con una posibilidad de conseguir algún premio en el Saló merman bastante, pero aún así la ilusión no te la quita nadie.
¿Cómo llevas estar nominado junto a gente que conoces y con la que tienes amistad como Javier de Isusi, Carlos Vermut o Alberto Vázquez?
Son unos tipos que me caen genial y además me encantan sus tebeos, con lo cual no puedo evitar alegrarme por ellos si finalmente ganan, pero por otro lado tampoco puedes evitar querer ganar tú, con lo cual al final es un cúmulo de sentimientos enfrentados. Pero, pese a todo, me alegro muchísimo de que estén nominados, porque se lo merecen tanto o más que yo, y siempre será más agradable compartir los nervios de la entrega con amigos que con desconocidos.
Por último, la pregunta que todo el mundo se hace… ¿a qué huelen las nubes en Mundo Rubín?
A café recalentado, cigarros que se amontonan y consumen solos en el cenicero, licores negros , tintas aún más negras, falta de tiempo, nervios, esperanza azuzada a patadas y mordiscos, y besos, caricias y comprensión de una chica guapísima.
¡Menudo coctel, amigos, me rio yo del Sr. Molotov!






Fijense en la cara de cordero degollado de la foto….que miradita…dan ganas de acariciarlo.
adopta un rubín en tu vida!!
La foto en cuestión, como todas las que suelen merecen la pena, tien su áquel…
Aver si se pasa el interfecto y nos la cuenta
Besitos
Peazo entrevista!!!, por cantidad y calidad. D. Rubin no solo cuenta cosas en sus comics sino también fuera de ellos.
David (si nos lees por acá) “Wong Kar Wai, Kim Ki Duk, Chan-wook Park” no es un insulto de Hadocke, ¿no?
Es broma
Por cierto, Entrecomics Gang, por tiempo, no estoy siguiendo todo este repaso a la escena galega… supongo que quedará facilmente localizada, ¿no? en Entrevistas, al menos…
de Haddock, deletreando bien
“supongo que quedará facilmente localizada, ¿no? en Entrevistas, al menos…”
Of course, Señor Punch. Y aprovecho la intervención para comentar que este martes 13 pasado ha sido fatídico y tenemos problemas gordos para acceder a internet y a nuestras propias cuentas de correo, de ahí el descenso en el ritmo de posteo. Vamos, que estamos ciegos y sordos. Esperamos solucionarlo en breve.
Y a Mr. Rubín, que da gusto ver que no tiene pelos en la lengua y que sus gustos comiqueros son tan eclécticos como los nuestros propios. Y… ¡mucha suerte en el Saló!
Impresionante entrevista, creo que habeis conseguido que connozcamos más, a un autor que admiramos (como mínimo yo)
Y que con su blog, consiguió que me animara y creara el mio. donde plasmo criticas comiqueras, y narraciones que voy haciendo, a ver si alguna gusta a alguien que quiera ilustrar.
Felicidades por la entrevista, y que tengas un futuro aun mejor David R. Que te lo mereces. Mientras consigas hacernos disfrutar tanto con tus creaciones, estarás en mi santoral.
aaahhh…¡que cabrón eres, alberto!
mar: la foto poco tiene que contar, es una foto que me sacó mi hermana en un bar mientras unos cuantos gambiteabamos por ahí en las últimas xornadas de BD de Ourense.
el otro: gracias!
sr. Punch: jajajaja!! muy bueno!
tio berni: gracias por la suerte, que falta va a hacer. Y si, de pelos en la lengua nada!
Jaume: carai! muchísimas gracias!
Y a entrecomics por la entrevista.
d.
estoy en lima peru y deseo comprar el “corazon de tormentas”. alguien sabe de algun sitio? gracias.
Que bien te expresas,muy entretenida la entrevista. Me encantan los comics, PatrullaX, Lobezno, por supuesto Batman, Sonya la roja, Valeria la pirata, Conan el bárbaro que es otro de mis favoritos, gracias a ellos dibujo muy bien y han sido una vida de escape.
Wyposa¿enie placu zabaw na ogó³ stanowi¹: piaskownica, zje¿d¿alnia, huœtawka, huœtawka na desce, tzw. wa¿ki, karuzela, fotel bujany sprê¿ynowy, platforma drabinek (drewnianych, wzglêdnie metalowych), oraz inne w wy¿szym stopniu, albo mniej skomplikowane zestawy wielofunkcyjne. Dooko³a placu powinny stanowiæ rozmieszczone ³awki gwoli opiekunów bawi¹cych siê przychówek. Plac zabaw winien znajdowaæ siê i ogrodzony.