Berlín, ciudad de piedras. Libro Uno (Jason Lutes)

Berlín: Cuidad de piedras. Libro uno (Jason Lutes). Astiberri, 2005. Cartoné. 216 págs. B/N. 25 €
Hay obras que tienen el poder de sobrecoger aún desde fuera y lejos y Berlín, Cuidad de piedras, Libro uno de Jason Lutes es una de ellas, al menos para mí.
Lo primero es que ya sepamos que semejante tomo es el Libro uno, lo que nos habla –físicamente, en un primer momento- ya de la enormidad de la obra. También que abarque un periodo de la historia reciente tan convulso como apasionante, tan delicado como peligroso y tan complicado de tratar sin caer en fáciles prejuicios. Tercero, los rumores, que siempre llegan a alcanzarte, de la complejidad de la obra en sí, de lo mucho que le ha costado al autor volcar sus querencias en este primer volumen: esos comentarios que, dicho sea de paso, abren el apetito pero cierran la boca del estómago, que te hacen acariciar el lomo y que te paralizan los dedos al querer abrirlo. Y ahí, en ese instante, si se llega a superar el trance, ya no hay vuelta atrás: quedas enganchada, subyugada desde la primera página, en la que nos encontramos a una mujer –que intuimos protagonista- viajando en el compartimiento de un tren, acompañada por un joven de uniforme característico y con una sombra acechando en la puerta, calado con sombrero de la época, para que no dudemos del género del que será el tercer personaje en ese pequeño y escogido grupo. Y, como en un tren, el tebeo nos mece y nos lleva desde esa primera página, irremisiblemente, capítulo a capítulo, hasta la última, que –por supuesto- no les vamos a adelantar, pero que como bien pueden suponer, no ha conseguido más que dejarnos la miel en los labios, con ganas de decir adiós a la crisis y salir corriendo a por Libro dos, de reciente y esperada edición por Astiberri, en su apropiada colección Sillón Orejero.
Los iniciales protagonistas dejan sitio a un complejo grupo coral que nos pasea por ese Berlín de entreguerras, sede de las vanguardias y con el sello de alternativo desde entonces: bien se cuidan los berlineses de no perderlo, de resurgir una y otra vez de sus cenizas y de que también lo consiga su querida cuidad, siempre en el ojo del huracán por razones políticas que acaban llevándola de la cima a la ruina casi sin pausas, consiguiendo que brille con absoluto esplendor aunque sea por poco tiempo cada vez.
Difícil es la época elegida por el autor para enmarcar su obra: la revolución bolchevique empieza a expandirse y calar hondo en el proletariado berlinés, harto de unos dirigentes que les ignoran y les mantienen medio muertos de hambre; ese mismo descontento, hace que empiecen a movilizarse los nacionalsocialistas, pero encontrando otras víctimas a las que culpar de los males de la sociedad alemana: así, unos y otros, van sembrando la semilla que acabará en el unos contra otros. Así, Lutes nos presenta una compleja sociedad que empieza a fragmentarse en diferentes grupos: los que nunca van a salir perdiendo, que siempre existen y que se mueven en estos ríos revueltos como hábiles nadadores; los intelectuales, que escriben lo que serán las consignas venideras para unos y otros; los estudiantes y artistas, enfrascados en sus guerras personales y que pugnan por ser lo más de la vanguardia del momento; los que no quieren tomar partido, pero que saben que terminarán por hacerlo, aunque esperan que sea más tarde que pronto y los que se ven obligados a hacerlo desde el primer momento, empujados por razones tan poderosas como el hambre.
De cada uno de estos estamentos sociales, el autor nos hace partícipes, describiéndonoslos a través de personajes concretos que nos implican y ponen de relieve el decorado, el trasfondo berlinés de aquellos años y que, acaso, nos ayude a comprender algo mejor cómo se llegó al nivel de barbarie posterior.
El dibujo de Jason Lutes es como todo en esta obra: minucioso y documentado hasta los más mínimos detalles, pero con una apariencia de sencillez, que hace que se disfrute relajadamente: todo fluye con calma y naturalidad, sin brusquedades: los primeros planos, las expresiones, los gestos cotidianos, las gentes que caminan por las calles con sus pensamientos como compañía, los paisajes urbanos, unas manos… y al momento, te quedas maravillada ante la asombrosa complejidad de una viñeta, en la que comprendes que cada trazo ha de ser así y esta estructura se repite a lo largo de todo el tebeo: lo sencillo y lo complejo están mezclados en un equilibrio medido, que transmite la fuerza de lo cotidiano con el empuje de lo nuevo, comparándolo con lo anterior, pues se recurre al flashback para potenciar la sensación de cambio inminente y sin posibilidad de renuncia o vuelta atrás, es la ley de la vida, que sigue su paso inexorable, encaminándose hacia tiempos difíciles, ahora que apenas si habían conseguido superar los adversos vividos hacía tan poco.
Ha resultado una delicia la lectura de este Libro uno de Berlín, ciudad de piedras, una ciudad llena de historias, levantada y construida desde sus cimientos una y mil veces, tantas como sean necesarias, mientras existan piedras para renovarlas y lectores para seguir disfrutándola.
Más información en Entrecomics sobre Jason Lutes y sus obras:
Vídeo entrevista y otra entrevista traducida, en la que ver más imágenes de esta obra y un parecido físico razonable.
Reseña de Houdini: El rey de las esposas (Lutes & Bertozzi).
El Blog de Lutes.
Y en otros medios:
Sobre el autor, en Zona Fandom.
Sobre esta obra, en El País.



enero 27th, 2009 at 11:17 am
pues nunca es tarde si la dicah es buena ¿eh?
A mí Berlín me gusta mucho también, puede que a veces quiera ser demasiado… como decirlo… definitivo. Trucos de guión a lo Moore (pero-más-quisiera-Lutes, claro), complejo marco y coralismo… al final da lo mismo buscarle peros, pues creo que todo está bien hecho (no será un mago ni un maestro pero trabaja bien) y la hondura de la obra es de las que tanta veces echamos en falta en los tebeos: trabajos que hablen con compleja mirada de nuestro pasado, de la sociedad, de los sentimientos profundos etc.Que sí, que Superman como sublimación ofuscada del deseo trascendente de singularidad en la sociedad capitalista y tal y tal lo sabemos todos, pero coño, a veces está bien leer sobre la República de Weimar así a saco y a pelo, ¿o no?
Además, creo que NO lo sirve blanco y en botella de leche como si fuéramos tontos, sino que hay que ahondar en su lectura para buscar sus muchos vectores e ideas.
Yo tampoco leí aún el 2 (ciudad de humo) pero está ahí, en cuanto acabe 37000 cosas atrasadas lo leo sin falta
enero 27th, 2009 at 11:21 am
(no sé si por escribir de cachondeo me explico con lo de Superman: lo que quiero decir es que todo relato puede efectivamente vehicular un mensaje más o menos subrepticio, pero ello no es contrario a que uno, con las canas, a veces también quiera otras lecturas además de, y digo por ejemplo, una de capas y cosmopoderosos skrulls, por mucho contenido simbólico y profundo que esconda Marvelboy, y Berlín alivia esa sed)
enero 27th, 2009 at 12:01 pm
Muchas gracias por pasarse a visitarnos, señor punch y por dejar sus opiniones que siempre son tan interesantes como bienvenidas… y no se preocupe por malentendidos, que no era el caso!
Besitos
enero 27th, 2009 at 12:14 pm
(que os tengo en el google reader, que paso tolos días, dadlo por hecho, ¿eh?)
enero 27th, 2009 at 6:56 pm
Lutes es de esos autores que hay que tratar con mimo, con cuidado, y leerlo de la forma más tranquila y pausada posible para poder captar lo que con cada viñeta quiere mostrarnos (acorde, porque no decirlo, a la lentitud y meticulosidad que demuestra al ejecutar sus obras): un magnífico fresco del Berlín de entreguerras… una época que significó una verdadera revolución en todos los aspectos que se quiera mirar, estudiar, para llegar a comprender…
¡¡¡Corred ambosdos a por “Ciudad de Humo”!!!
enero 27th, 2009 at 8:01 pm
Edu: ¿tú ya tienes el Dos?
Besitos
enero 28th, 2009 at 2:13 am
Buenas noches. Me compré los dos volúmenes de una tacada, y, aunque aún no les he metido mano, tengo muchas ganas. La editorial, Astiberri, tiene unos títulos imprescindibles que forman parte de la literatura universal; este es uno de ellos.
Un saludo amigos
septiembre 24th, 2009 at 2:11 pm
[...] Si a algún aficionado a leer comics se le acaba de despertar mínimamente la curiosidad por esta fascinante obra, recomiendo que le deis un vistazo a la entrada de Tebeosblog o a la de Entrecomics. [...]
septiembre 3rd, 2010 at 1:13 am
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