
Sueles comentar que no lees tebeos habitualmente.
Muy pocos, la verdad. He perdido temporalmente el interés en la ficción en general, incluido el cine o la novela porque no encuentro cosas que me impresionen o me motiven. Los comics autobiográficos tan en boga no los soporto. Son siempre gente pringando el moco y tristona y además no me lo creo, es como falso, memos tirándose el rollo para hacerse los sensibles, cuando detrás no hay más que una ridícula actitud de niño mimado. ¿No hay nadie en el mundo del cómic que cuente una vida interesante e intensa como lo han hecho en la literatura Burroughs, Bukowski, Cèline o Miller, por citar algunos? Tengo la impresión que en el mundo del cómic faltan lecturas, información y vida. No me interesa nada la mediocre exhibición de narcisismo tan propia de estos tiempos, lo mismo se puede decir de esa mierda que llaman cine indie o de la música con esa etiqueta. Estoy bastante harto del rollito “retro” en todo. Lo que de verdad me interesa es la época que vivimos por sí misma, que es asombrosa, pero no sus mediocres subproductos artísticos, caracterizados por el miedo al futuro, la nostalgia, el sentimentalismo, la baja autoestima, la falta de sentido del humor, características propias de la cultura del narcisismo que define esta época de transición que estamos viviendo.
Borja Crespo entrevista a Miguel Ángel Martín en Guía del Cómic.






“No me interesa nada la mediocre exhibición de narcisismo tan propia de estos tiempos”
“¿Cómo definirías la serie?”
“Como 100% Miguel Angel Martín. Creo que es la definición que mejor encaja a todo mi trabajo.”
“Hay mil veces más imaginación y creatividad en la pornografía fetish -no en la mierda convencional que ponen en la tele- que en todo el cine y comics juntos.”
Pues dedícate al fetish y no al cómic, tío…
Zas en toda la boca!
Completamente de acuerdo con sus palabras respecto al gafapasteo cutre que tanto le gusta al personal…
Me encata esta frase:
“Los comics autobiográficos tan en boga no los soporto. Son siempre gente pringando el moco y tristona y además no me lo creo, es como falso, memos tirándose el rollo para hacerse los sensibles, cuando detrás no hay más que una ridícula actitud de niño mimado.”
Lo que pienso: una persona como Marjane Satrapi tiene una historia que contar y que merece ser leida…
pero por cada Persépolis nos llega (o se edita) cada ñoorrrrrdo carente de todo que…
en fin, quien se pica…
¿cuándo superarán algunos esa fase de “mira cuantos sentimientos alberga mi torturado espíritu”
JUO JUO…
ahora… buf, no me sorprende que al compi le molen Bukowski & Cia con semejantes declaraciones… pero denota con ello tb una pose que tira de espaldas…
Mmm, parece que el cambio de diseño también trae cambios en la línea editorial
El problema del sliceoflife, al menos el del estilo al que nos tienen acostumbrado las editoriales “guays”, es que es fácil. Siii, amigos. MUY FÁCIL. Es mucho más difícil hacer reir, en serio. Pero hay mucho dibujante INCAPAZ absolutamente, ya hablemos de trazo o de texto. Y el Sliceoflife es FÁCIL hasta decir basta para que un mediocre llene 400 páginas si quiere de banalidades sobre su ombligo.
Pero no lo contéis por ahí, hay muchos fingiendo ser dibujantes que dibujan “con una línea simple” y que sus textos son “profundos y melancólicos porque la vida es injusta” (o cualquier otra cita que hayan leído en la Rollingstone.
jUas, entre el entrevistado y los comments, este post está pa enmarcarlo!
Lo mejor de Martín fue siempre lo clarito que habla… (y no le falta razón, por lo general).
A mi, ya desde que publicaba en Toutain (o sea, desde siempre), M. A. Martín me aburre soberanamente. Ello no quita para que piense que algo de razón tiene respecto a los cómics autobiográficos.
Aunque tampoco hace falta tener una vida “interesante e intensa” como Marjane Satrapi o Carlos Giménez para hacer una buena obra. A veces una vida gris y patética da mucho juego…
Por supuesto. Lo malo es cuando la obra es tan gris como la vida que retrata…
No.
Lo malo es que haya editores y medios que den cabida, cancha y altavoz a esas obras tan grises como la vida que retratan…
XD
La verdad es que el Slice Of Life solo ha traido mediocridad al medio: gente que no sabe contar, que no sabe dibujar, que no sabe “que” contar, que no sabe imaginar, que no sabe desarrollar una historia por si misma, que no sabe transmitir, que no sabe que su vida no es tan especial como se cree que es, que no sabe que es mediocre, en realidad…
Estamos en una epoca donde uno se pega un pedo, lo huele, y lo cuenta por que le parece interesante; porque se saca un moco mas verde de lo normal y se cree que es una experiencia vital; que se saca pelusas de su ombligo y se las enseña a todo el mundo porque cree que es algo interesante.
Vemos que gente que no sabe dibujar (y que lo poco que dibuja es una copia descarada de un estilo de otro señor) se atreve a sacar un libro de ilustraciones… pero a donde vamos a llegar?
Basta ya de tanto mediocre! hace tiempo que no compro comics de Miguel Angel Martin, porque son como una patada en la misma boca del estomago, pero no podian decirse mas verdades con menos palabras.
Saludos
A mi dejadme romper una lanza a favor de su Bitch… me encantó cuando la leí en El víbora y en tomo, de una tacada, gana enteros (una pena ese final abrupto que tuvo, como adelantado, a causan del cierre de la revista)
Ante el tebeo slice of life y similares broms del mercado siempre digo una cosa..
Si nos topamos con una película que tiene fallos de racord,de scrip, saltos de eje, mal montada, guión sobado, con el sonido chungo, la fotografía y la iluminación son de novato etc… a que nos caberamos y no lo llamamos CINE…, ¿verdad?
Pues con estos tebeos y autores pasa lo mismo…
No saben componer una página, no saben de narrativa,, no saben distribuir los pesos en una viñeta, no saben recrear una histora en tres actos (más los dos extras que se pueden añadir)…
y por lo general… no tienen nada que contar
Pues a crear una etiqueta que distinga los tebeos autobiográficos aburridos de los divertidos, algo así como ‘deslice of lives’. Lo malo es que esas palabras también se pueden aplicar al tebeo que llamamos de género, y así no hay quien gane una millonada en quinielas historietiles.
Yo creo que he leído uno bueno, Gary Folch. La salvación de mi monedero anda en la gente loca, rara o rarefacta, como Santiago Valenzuela o el tipo de Prime Time Holocausto.
creo que todos podemos llegar a coincidir un poco o bastante con estos comentarios, por otro lado, bastante vacuos de tantos aspectos que abarca (ya que se extiende a todas las artes y a toda industria). No existe ese limbo soñado en el que sólo se producen, editan y consumen -UNICAMENTE- cosas escepcionales y de gran valor artístico.
de todas formas, un autor como él, con tanta trayectoria, me parece que es el personaje idóneo para decir esto y mucho más.
A mí lo que me asombra es que nos centremos tan sólo en lo que dice sobre los cómics autobiográficos, que la mayoría estaremos más o menos de acuerdo con ello, aunque no en los términos en los que se explica Samu (y que por cierto, a diferencia de algunos comentarios, él no hace diferencias entre algun autor bueno y muchos malos, dice que todos son una mierda).
Pero es que en esta entrevista dice una cantidad de cosas que a mí, al menos, me han dejado estupefacto:
“Nunca me interesó darle vueltas a la “forma”. Suelen hacerlo los dibujantes autocomplacientes y que no tienen nada que contar. No creo en el medio puro, ni me interesa.”
¿Y por que darle “vueltas a la forma” supone que no tienes nada que contar? Chris Ware hace ambas cosas, por poner un ejemplo. Se me ocurren muchps más casos…
“Lo que de verdad me interesa es la época que vivimos por sí misma, que es asombrosa, pero no sus mediocres subproductos artísticos, caracterizados por el miedo al futuro, la nostalgia, el sentimentalismo, la baja autoestima, la falta de sentido del humor, características propias de la cultura del narcisismo que define esta época de transición que estamos viviendo.”
¿Qué carajo tendrá que ver el miedo al futuro o la nostalgia con la cultura del narcisismo? Más bien con una visión crítica del presente en el que vivimos… Qué a el le parezca asombroso me parece una actitud muy noble, pero tildar de subproducto artístico todo lo que difiera de este punto de vista, me parece, es pasarse de rosca.
“Hay mil veces más imaginación y creatividad en la pornografía fetish que en todo el cine y comics juntos.”
Ser dibujante de cómics y decir esto me parece cuanto menos una incongruencia. Lo debe pasar la hostia de mal cuando se pone a currar. O bien es que el suyo es el único caso de profesional del medio tocado con una barita mágica. Ojo! que aquí no hace diferencias entre una clase de cómics y otros, dice todos lo cómics.
No sigo, que el tío las suelta sin parar.
Pero de dónde te sacas esto: “a diferencia de algunos comentarios, él (samu)no hace diferencias entre algun autor bueno y muchos malos, dice que todos son una mierda)”
Mira, mis palabras son claras y no necesitan ningún tipo de matización; en ningún caracter de mis coments puedes sacar la afirmación que aseveras.
Amigo: si sacas de contexto mis frases, por supuesto que habré dicho esas burradas y muchas otras, perio dentro del hilo de la conversación para nada he soltado esa machada
Cuidado con el Copiapate y las matizaciones
*Cuidado con el copipaste y las matizaciones*
Samu, con “él” me refería a Miguel Ángel Martín…
Aunque entiendo la confusión, estabe mañ escrito por mi parte…
Ale, un abrazote y tan panchos
Martín siempre fue maximalista a la hora de opinar. Generaliza, para bien y para mal.
Claro que no todos los slicesoflife o como se diga son truños mal acabados, ni son todos aburridos ni vacuos. Tampoco en los otros géneros hay uniformidad, y hay cosas muy ilegibles y cosas de mucho interés. Tampoco descalifiquemos a diestro y siniestro…
Sí es cierto que, en determinados casos, el autor parece aquejado de cierta autoritis, por así decir… y contra eso dispara Martín. A él no le preocupa la forma (pero es un narrador funcional y eficaz, y ha desarrollado un estilo gráfico inconfundible) y ataca a los que parece (según su mirada) que sólo se preocupen por esa forma, sin acordarse de que los tebeos cuentan cosas, o deberían contarlas. Otra cosa, ya digo, es que dispare a ráfaga y no se moleste en apuntar: es la pose, y hace muchos años que la cultiva.
Cierto, al tío no hay por dónde cogerlo.
Puestos a disparar ráfagas, toda su obra me parece una mierda, y me dan por culo los categóricos. Yo mismo incluido, con mi narcisismo deportivo.
Gracias por el link, compañeros… Es curioso, porque iba a sacar también en mi blog la noticia de que ya estaba colgada la entrevista en la Guía del Cómic, e iba a destacar esa misma respuesta de Martín, sabiendo que iba a crear polémica, cosa que a él le encanta…
Aprovecho para dar un link donde hay fotos de la expo que montamos en Donosti y frases de Martín muy elocuentes, entre ellas: “Es bueno que hablen bien de ti, pero lo cojonudo es que hablen mal”.
http://www.infraser.com/weblog/2008/11/11/bienvenidos-a-martinlandia/
Abrazo!
Si se trata de pose, hay que reconocer que en este caso la suya es tan irreverente como autocomplaciente. Desconfío de los creadores que reniegan con ostentación de todo lo que les rodea más allá de su propia obra. Ombliguismo maximalista bastante antipático.
Dicho lo cual, la obra de Miguel Ángel Martín siempre me ha parecido más que interesante y Playlove, uno de los buenos cómics españoles de este año.
Personalmente, poca literatura me parece tan adolescente, ombliguista y pretenciosa como la de Miller y Bukowsky.
Desde luego a M. A. Martín le resultará difícil encontrar nuevas obras que le estimulen cuando reconoce que ya no lee cosas nuevas. Habla de que “faltan lecturas”, pero él sigue estancado en su mundito endogámico y en sus escritores fetiche de toda la vida. En fin, como receta para el narcisismo y la mediocridad nos propone porno fetish y su propia obra. Ejem, leamos de nuevo esa entrevista y meditemos durante algunos segundos sobre el significado de la palabra “narcisismo”. Con todos mis respetos, esa entrevista, más que una crítica irreverente al cómic actual, me suena más bien a pataleta nostálgica de alguien que no asume que niñatos con gafas de pasta ocupen el lugar que él ocupó hace 15 años. Sr. Martín, relájese y disfrute, que hay sitio para todos…
Hombre, Mr. Fox, Martín está viviendo uno de sus mejores momentos, internacionalmente. Y su obra es muy poco narcisista. Me da lo impresión de que muchos de los que hablan por aquí no conocen su obra. Y a él tampoco, porque hay muchas entrevistas por ahí, tan jugosa como esta o más. Es un tío interesante, que no deja indiferente, te flipe o no como artista.
Ah… Entonces, si Martín dice que el cómic actual es mediocre (aún reconociendo que no lo lee) es una “crítica irreverente”, pero si a alguien no le gusta Martín es porque “no conoce su obra”…
Independientemente de la opinión que me merezca su trabajo, lo que he criticado en mi mensaje es precisamente la actitud que muestra en la entrevista. Esas críticas a la cultura indie me suenan huecas en alguien que se puso las botas a dibujar portadas de discos para Subterfuge, o en alguien que critica el cine independiente y casi sin tomar aliento dice que le parece estupendo el corto de “Snuff 2000″ (y no digo que no lo sea) y le parecería genial que se hiciera una peli con su nuevo trabajo. ¿Eso no es narcisismo?
Respecto al buen momento que pueda estar pasando internacionalmente, yo creo que Chris Ware tampoco está pasando un mal momento, en cambio supongo que Martín lo considerará uno de esos autores que no saben narrar y por eso se esconden tras ejercicios de forma, ¿no? Pues qué quieres que diga… si comparamos a Martín con el ya mencionado Ware en el campo del cómic, o con gente como Pablo Amargo en el de la ilustración, Martín me parece totalmente “retro” o incluso démodée. No es más que una opinión, pero es que personalmente prefiero otros autores a quienes puedo valorar por motivos diferentes a su capacidad de escandalizar, por su pose, o por sus “jugosas” entrevistas. No puedo evitar que esas supuestamente interesantes opiniones me suenen a hueco, y esa “pose” sea como los decorados de las películas de Hollywood.