Varios — 7 octubre, 2008 at 9:03 am

Krigstein y Ditko paralelos

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Dos genios del cómic que dibujan sendas historias con un guión muy similar y que se publican prácticamente al mismo tiempo. Una buena oportunidad para comprobar las distintas técnicas narrativas que emplea cada uno de ellos y, en este caso, algunas similitudes bastante evidentes. En primer lugar, More blessed to give…, aparedida en Crime SuspenStories #24 (EC, Ago-Sep, 1954), dibujada por Bernard Krigstein, con color de Marie Severin (aquí restaurado, en la versión de B. Krigstein Comics (Fantagraphics, 2004) de Greg Sadowski) y con guión atribuido a Jack Oleck. En segundo lugar, Family Mixup, publicada en The Thing #15 (Charlton, Jul-Ago, 1954), con dibujo de Steve Ditko. Lamentamos la falta de color, ésta es la única versión que hemos encontrado.

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7 comentarios

  1. Ahora ando con poco tiempo, ya volveré a por la de Ditko, pero esa historia de krigstein es absolutamente genial. a voz de pronto:

    El dibujo es de una elegancia y precisión maravillosa. la frialdad del trazo retrata de forma magnífica la frialdad de la pareja protagonista, la frialdad de la relación de una pareja muerta en la que cada uno planea el asesinato del otro. el dibujo geometrizado es como el de un ingeniero, como esa pareja politicamente correcta pero todo lleno de aristas. la historia retrata el silencio de la relación. el tratamiento narrativo, pausado, hirientemente analítico. los planos distantes(¡esa explosión…!). los personajes se situan en la viñeta rodeados de aire en el plano realzando esa frialdady esa distancia. cierra el plano cuando los personajes lo comparte utilizando un tratamiento bidimensional y cuando cada uno en su intimidad se dedica a planear o preparar la muerte del otro, es cuando emplea la profundidad, la perspectiva y el tratamiento de claroscuro a base de tramados manuales.

    bueno. no se si me doy a entender por que voy con prisa .
    volveré

  2. la historia de es de una sofisticación brutal. se distingue de todos los tebeos de la época. no tiene nada que ver con nada de lo que se publicaba por aquel tiempo. esa sensación de distancia, esa pausa, ese analisis tan solo me la he encontrado en algunos de las mejores de Craig y en algunas de las historias de kurtzman. kurtzman cuenta con un talento inaudito, pero como era un cachondo sus historias siendo tan analíticas en la puesta en escena tienen otro objetivo y otro ritmo distinto.

    hoy hay algunos artistas que andan por ese camino frio de krigstein, autores previos que lo hicieron se me ocurren widsor mccay en algunas pesadilas indigestas, y posteriores, steranko en algunas historias muy concretas o alberto breccia con otras, pero un lapiz tan certero seccionando las páginas de un cómic tal y como el bisturí de un cirujano opera a corazón abierto, sólo con krigstein.

  3. Yo me sumo a los elogios sobre la historia de Krigstein. Me parece una de sus mejores obras y eso es decir una de las mejores del comic norteamericano. Este autor exige una publicación ya.

  4. La historia de Krigstein, efectivamente, es tremendamente efectiva. Espontáneo ya ha hecho algunas observaciones muy buenas, pero seguramente también podríamos hablar del diseño de decorados, del lenguaje corporal, de la elección de planos y encuadres (bueno, Espontáneo ya lo hahecho), de la subdivisión de viñetas (el guión está planteado para 6 viñetas por página) para alterar el ritmo y, como no, del juego de simetría que Krigstein plantéa a lo largo de todo el relato. Juego que, por cierto, también practica Ditko en su historia, aunque su acercamiento, en consonancia con lo narrado, es más visceral, más físico y menos cerebral.

    Tristan, sí que es buena la historia de Krigstein, pero hay al menos otras tres o cuatro que tenemos por aquí que no le van a la zaga. A ver si las vamos subiendo.

  5. Hay una historia titulada Key chain, creo, que es increible también.
    Un maestro del que puedes encontrar influencias en casi todos los autores norteamericanos posteriores.

  6. Sí, Key Chain, otra historia donde desarrolla su famoso “panel breakdown”, acelerando el ritmo y la angustia en las dos últimas páginas: 35 viñetas entre las dos.

    Aparte de las que ya hemos publicado por aquí y de esta que comentamos, son extraordinarias Pipe-Dream, Murder Dream, In the Bag, The Last Look!, The Catacombs y The Flying Machine, por citar algunas de las que conozco. Bueno, en realidad casi todo suyo que conozco publicado entre 1954 y 1955 tiene un nivel altísimo.

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