Will Eisner y Denis Kitchen: Dos hombres y un destino
Tras la finalización de The Spirit como complemento de periódico en 1952, algunas compañías trataron de reeditarlo en forma de comic book independiente: Fiction House (cinco números ente 1952 y 1954), I. W. Publishing (se conocen al menos dos números de The Spirit, publicados sin el consentimiento de Eisner entre 1963 y 1964) o Harvey Publishing (dos números entre 1966 y 1967, con algo de material nuevo) hicieron sus intentos de recuperar la serie, pero siempre con modestos resultados.
Así pues, la persona responsable de que The Spirit se reeditase en condiciones en Estados Unidos durante los años ’70 y ’80 fue el nunca suficientemente ponderado Denis Kitchen. Kitchen ya había fundado en 1970 su propia editorial, Kitchen Sink Press, a través de la cual dar salida a toda una hornada de emergentes artistas underground, y debido a su éxito pronto creó una compañía “madre”, Krupp Comic Works, que además de contener a KSP acabó funcionando como discográfica y como estudio artístico. En 1971, Kitchen y Eisner se conocieron en una convención que se celebraba en New York a través del historiador Maurice Horn debido al interés de Eisner en saber más sobre aquél jóven que había organizado un sistema de edición y distribución con tan buenos resultados. Este interés no es de extrañar si tenemos en cuenta la propia carrera emprendora del propio Eisner desde el momento en que se independiza de Jerry Iger. Muy poco después Kitchen expresaba a Eisner su deseo de reeditar The Spirit y éste aceptaba. A continuación se produjo una situación paradójica: Eisner quería un contrato para cerrar el acuerdo, a lo que el idealista Kitchen, que aún no había firmado un contrato a un dibujante por considerarlo un medio de explotación, se oponía con fuerza. El hombre de negocios que siempre fue Eisner consiguió convencer a Kitchen, algo que aquél jóven subversivo acabó agradeciéndole el resto de su vida. Kitchen introdujo a Eisner en sus publicaciones con la portada de Snarf #3 (1972), toda una sorpresa para muchos, ya que la publicación era puro underground.

La nueva edición, en formato comic-book, contendría algunas páginas y portadas nuevas realizadas por un rejuvenecido Eisner, con una tirada inicial de 10.000 ejemplares, que era el número que Kitchen sabía que podía colocar en el mercado de prácticamente cualquier cómic. Su política era muy parecida a la que en nuestro país lleva a cabo La Cúpula: realizar una tirada ajustada cuya venta estuviese casi garantizada (no admitía devoluciones) y reimprimir en cuanto ésta se agotase en el mercado. Los dos primeros números aparecieron en 1973 y… se acabó, ya que James Warren, gran admirador de The Spirit, convenció a Eisner de que su compañía podía colocar en el mercado la reedición de The Spirit con una tirada de 100.000 ejemplares, diez veces más de lo que estaba haciendo Kitchen (aunque finalmente la tirada fue de 50.000).


Ahora bien, Eisner supo tener un último acto de caballerosidad con Kitchen, y en su contrato con Warren exigía que esta última adquiriese todos los ejemplares editados por KSP que aún no se habían vendido. La amistad entre Kitchen y Eisner, a pesar de los casi 30 años de edad y diferente forma de ver el mundo que los separaban, se mantendía hasta la muerte de este último, siendo el primero responsable más adelante de la reedición de The Spirit más “definitiva” hasta la llegada de los Archivos que edita DC y representante artístico de Eisner durante años. Eisner declararía más tarde: “Una de las decisiones más sabias a lo larga de mi larga, larga carrera en los cómics, fue la decisión de aliarme con Denis Kitchen. (…) significó embarcarse en un pequeño velero en el que navegar hacia el ocaso”. Pero no adelantemos acontecimientos.

Denis Kitchen, 1973. Fotografía de Patrick Rosenkranz
En realidad, Eisner tuvo más pretendientes. En cierto momento tanto Marvel como DC rondaron a Eisner con la intención de reeditar The Spirit, y de hecho este fue uno de los motivos que impulsaron a Warren a hacerse con los derechos de edición (él afirma que en aquel momento no conocía la edición de KSP, que se distribuía principalmente en head-shops, tiendas dedicadas a la venta de parafernalia relacionada con el consumo de marihuana y donde se podían encontrar también numerosas publicaciones underground). A Warren, que publicaba varias revistas de éxito (Eerie, Creepy, Vampirella), le resultaba molesto que Marvel copiase algunas de sus fórmulas de éxito, y cuando se enteró de que Stan Lee andaba detrás de la publicación de The Spirit, se apresuró a contactar con Eisner. No sólo se trataba de un duelo entre editores, Warren amaba profundamente la serie, prometió a Eisner un absoluto poder creativo y afirmó que si Eisner le pedía que se tirase por la ventana, lo haría. Así pues, entre 1974 y 1976 Warren Publishing reeditó The Spirit de Will Eisner en una serie regular de 16 números y un especial, cuyas portadas, realizadas expresamente para la ocasión (algunas de ellas por Eisner), pueden verse aquí. Las revistas tenían 74 páginas en papel de ínfima calidad y editaban historias que el propio Eisner elegía, aunque poco a poco el equipo de producción fue redibujando pequeños detalles aquí y allá. Aunque los primeros números vendieron bien, el interés del público fue menguando en posteriores entregas, hasta que Warren tuvo de dar el proyecto por concluído. También influyeron en el descenso de las ventas los problemas de distribución. Según Warren: “En el primer día, Dios creó a la distribuidora de revistas. Al segundo día creó a la ameba. Después fuimos subiendo por la escala evolutiva. Los distribuidores de revistas no sabían qué demonios era nuestro producto, y no querían saberlo”.

Pero a río revuelto, ganancia de pescadores, y Denis Kitchen vuelve a la carga. Consigue de nuevo los derechos de publicación de The Spirit y maqueta, junto al propio y a Peter Poplaski, una nueva serie regular en blanco y negro, Will Eisner’s Spirit Magazine (en realidad, el título The Spirit hasta el número 24, Will Eisner’s The Spirit hasta el 34, y sólo a partir del 34 Will Eisner’s Spirit Magazine). Mantiene la numeración de Warren, con lo que la serie comienza con el número 17 en 1978, convirtiéndose de nuevo en un éxito, al menos para los estándares de KSP. En esta nueva etapa no sólo se reeditarán historias de The Spirit, sino que aparecerán como complemento historias que se publicaron en los cuadrenillos de periódico de The Spirit, como Lady Luck de Claus Nordling o Clifford de Jules Feiffer. Nuevas ilustraciones, generalmente dobles, de Will Eisner ilustrarán muchas portadas, y poco a poco Eisner va supliendo nuevo material como complemento. A partir del número 27, Eisner se desmarca con historias cortas en las que da su particular visión de la ciudad de New York, y poco después comienza una serie de entrevistas a autores de prestigio como Gil Kane, Milton Caniff, Joe Kubert, Neal Adams, Jack Kirby, Harvey Kurtzman y otros que después se recopilarían en el libro Shop talk: Conversaciones con Will Eisner (Norma, 2005). En el número 30, de 1981, publican lo que llaman The Spirit Jam, un número con colaboraciones de casi 50 autores de cómic y escritores, entre cuyos nombres destacan los de Richard Corben, Milton Caniff, Fred Hembeck, Marshall Rogers, Joe Stanton, Frank Miller, Howard Cruse, Harvey Kurtzman, Bill Sienkiewicz o John Byrne. Gracias a la amistad con Kitchen, Will Eisner no sólo llegó a conocer a autores como Art Spiegelman, Richard Corben o Robert Crumb, sino que pudo tener una amplia visión de lo que representaban los cómics underground y su gran potencial (más allá de la temática sexual) para llegar a un público adulto. Este último punto siempre había preocupado a Eisner, interesado no sólo en explorar los recursos narrativos que el medio le ofrecía, sino en obtener un reconocimiento del cómic como medio de comunicación “serio” y arte. Es a partir de esa explosión underground (movimiento del que, a pesar de sus más de 50 años, Eisner siempre habló con admiración), cuando se hace evidente que existe un público adulto interesado en los cómics, cuando Eisner se plantea la posibilidad de escribir sin restricciones para esos lectores, lo que daría como resultado Contrato con Dios (Baronet Books, 1978), una de las primeras “novelas gráficas” y pieza fundamental al abrir un nuevo camino dentro del cómic.

Pero Kitchen no se conformó con reeditar una serie regular de The Spirit. Las buenas ventas de de la revista y las excelentes relaciones con Eisner impulsan también en 1981 el cominezo de una serie de álbumes en color y tapa dura de la mano de KSP tituladas genéricamente The Spirit color album y una colección de portadas, historias y dibujos titulada Will Eisner color treasury, lista que se incrementa al año siguiente con The art of Will Eisner, un libro de biográfico y de ilustraciones escrito por Cat Yronwode que se edita en tapa blanda y en edición limitada en tapa dura y firmada, el mayor esfuerzo editorial de la compañía hasta la fecha. Y además, la serie regular de The Spirit se gana una sección a color. Eisner se ha convertido en una de las piedras angulares de KSP.

1983 supone otra explosión de cómics de Eisner dentro de KSP. Se edita en álbum The outer space Spirit, la conocida colaboración entre Eisner, Jules Feiffer y Wally Wood, se recopila también en un álbum todo el material aparecido en Will Eisner’s Spirit Magazine de la serie Life in another planet con el título Signal from space coloreado para la ocasión por Eisner y Andre Leblanc y Will Eisner’s Spirit Magazine se divide en dos (el último número con este título sería el 41): una nueva serie regular titulada simplemente The Spirit, donde se tratará de recopilar de forma cronológica y a color todo el material posterior a la Segunda Guerra Mundial (ésta es la edición en que se basó la de Norma en nuestro país en 1988). Por desgracia, la industria del cómic no se encuentra en su mejor momento, y The Spirit pasa a publicarse en blanco y negro a partir del número 11.

En la otra revista, Will Eisner’s Quarterly, de 64 páginas, continúan las entrevistas realizadas por Eisner, artículos, reimpresiones de The Spirit pre-guerra y nuevo material de Eisner distinto de The Spirit, comenzando con la serialización de Afán de vida (WSQ #1-5) y continuando con Crepúsculo en Sunshine City (WSQ #6). La colección concluiría con el número 8, en 1986.
Más éxito tendría la colección The Spirit, donde Kitchen conseguiría publicar todo el material posterior a la Segunda Guerra Mundial, concluyendo en 1992 en el número 87. También 1983 es el año en que KSP comienza a fijar sus ojos en otro tipo de cómic, evidentemente animados por las ventas del material clásico de The Spirit, y lanza al mercado Steve Canyon Magazine, donde reimprime, evidentemene, Steve Canyon de Milton Caniff. A partir de este momento, KSP alternará en su catálogo tanto las tendencias más modernas como las reediciones de material clásico (Male call y Terry y los piratas de Caniff, Krazy Kat de George Herriman, Polly and her pals de Cliff Sterrett, Li’l Abner de Al Capp, Alley Oop de VT Hamlin, Flash Gordon de Alex Raymond, tiras de periódico de Batman…). La influencia Kitchen-Eisner había funcionado en las dos direcciones.

KSP continúa también dando salida a diverso material de Eisner, como álbumes de El Soñador en 1986, Afán de vida (1988), City people notebook (1989), Viaje al corazón de la tormenta (1991), Invisible People en tres entregas (1992) (y en álbum el año siguiente), y otros objetos menos ortodoxos como colecciones de pósters de The Spirit, la máscara de The Spirit o un picture-disk con, entre otros temas, cinco versiones de Ev’ry little bug, un tema coescrito por Eisner en 1947.

Aunque cuando en 1990 la serie de historias post-guerra de The Spirit habían alcanzado la época en la que Eisner ya se había apartado bastante de la serie y esto había provocado una bajada de las ventas, al terminar la colección en 1992, Kitchen no dudó en poner en el mercado una nueva colección: The Spirit: The origin years, en la que recopilaría cronológicamente y en blanco y negro el material que había quedado en el tintero, es decir, desde el nacimiento del personaje hasta la vuelta de Eisner de la guerra. Desgraciadamente, la serie sólo duraría hasta el año siguiente, con 10 números publicados.
Por aquellas fechas la industria del cómic sufre una fuerte recesión y la editorial no se libra. A partir de este momento comienza el declive de KSP, si no artístico, sí económico. En 1993 se fusionó con Tundra (propiedad de Kevin Estman, co-creador de Las Tortugas Ninja). En 1995, ambos venden la compañía a una empresa financiera de Los Ángeles, y aunque Kitchen sigue siendo presidente, tiene que responder ante los inversores y un consejo de dirección. Kitchen trata de reforzar sus posturas en las votaciones del consejo, del que es miembro, incluyendo en él a un viejo amigo con prestigio en el mundo del cómic, Will Eisner. Aunque Eisner, experto hombre de negocios y gran estratega comercial hace lo que puede, no consigue que la compañía remonte el vuelo ni que Kitchen se sienta a gusto con esta nueva situación. Entre finales de 1998 y principios de 1999, KSP cierra definitivamente sus puertas. Denis Kitchen ve desconsolado cómo sus sueños se deslizan por el fregadero (perdón por el chiste) pero el hombre que una vez hizo a un hippy firmar un contrato acude al rescate. Los derechos de las obras de Eisner publicadas por la compañía vuelven a su autor, y éste llama a Kitchen: “¿Quieres ser mi agente literario? Creo que ésta es la prolongación lógica de nuestra relación profesional, quiero que busques un nuevo hogar para mi obra”. Kitchen acepta encantado, fundando para ello la Kitchen & Hansen Agency y encargándose de las ventas de originales de Eisner a través de otra de sus compañías, Denis Kitchen Art Agency. Porque el mundo del cómic está lleno de puñaladas traperas sí… pero también de buenos amigos.

La información e imágenes contenidas en este artículo se han obtenido de diversas fuentes de internet, especialmente Grand Comic Book Database y los libros Will Eisner, el espíritu de una vida de Bob Andelman (Norma, 2008), Revel visions, the underground comix revolution 1963-1975 de Patrick Rosenkranz (Fantagraphics, 2008) y Kitchen Sink Press, the first 25 years de Dave Schreiner (Kitchen Sink Press, 1994).

septiembre 2nd, 2008 at 11:33 am
Tio berni, eres un monstruo.
Verdaderamente impagabe, interesantísimo y narrado de forma tremenda.
Genial.
Un saludo de tu fiel lector.
septiembre 2nd, 2008 at 3:42 pm
Que pasada de post. Mil Gracias!!!
septiembre 2nd, 2008 at 4:19 pm
Esto son amigos.
Muy bueno, tito. Estos artículos que te dejas caer de vez en cuando no tienen desperdicio.
septiembre 2nd, 2008 at 4:52 pm
Por cierto, Berni… ¿qué opinas del Spirit de Darwyn Cooke?
septiembre 2nd, 2008 at 8:39 pm
¡Kalashnikov ahi la has dado!
¡Tiooo Berniiii!, ¡Moooojaaaate!.
Es verdad que no escribo mucho por aqui, pero ya tengo preparadas varias maniobras de subterfugio para que en este año que viene, en el saló, triunfemos todos ante las hordas galas!.
¡Un abrazo a todo el equipo de Entrecomics!.
Y tio… mojate con lo de Darwyn Cooke… yo me reservo mi opinion no sea que me borreis el comment por utilizar un lenguaje soez.
septiembre 2nd, 2008 at 9:12 pm
Tenemos secuestrado al tío berni para que descanse de la internete, pero en cuanto consideremos que se ha rehabilitado un tanto y que las manos no teclean aún dormido, le dejaremos salir de su confinamiento temporal y seguro que opina del Spirit de Darwyn Cooke y que se moja
Saludos (¿?… es que esto no se me da)
P.d. Nos damos por abrazados, que conste!!
P.d. 2: Manel, al decirnos lo del lenguaje soez creo que das pistas sobre tu opinión… y lo de borrarte el comentario, pues seguro que no, hombreeeeeeeeeeeeeeeeeeee ;-D
P.d. 3: Muchas gracias por vuestras palabras y no me resisto … Besitos (como está bajo llave no podrá correr más rápido que yo)
septiembre 2nd, 2008 at 9:53 pm
Buen trabajo.
Y muy ameno.
septiembre 2nd, 2008 at 10:49 pm
Joder, qué grande es EntreCómics.
septiembre 2nd, 2008 at 11:37 pm
Tio Berni, a tus pies!! es que eres una pasada escribiendo entradas n_n
Yo soy una gran fan de spirit, ya sabeis que no suelo comentar porque no me gusta “no aportar nada” pero es que ya iba necesitando una revision de spirit sobre todo ahora que se va a estrenar la peli.
septiembre 3rd, 2008 at 12:02 pm
¡Gran post y grandes portadas!
Impacientes Saludos.
septiembre 5th, 2008 at 7:00 pm
Vaya, gracias por los piropos a todos, pero no creáis, el primero que aprende cosillas escribiendo estas entradas que te obligan a documentarte un poco soy yo.
Sobre el Spirit de Darwyn Cooke no tengo ningún problema en mojarme: Me parece un patata. Después del penoso Spirit/Batman con guión de Loeb me lo pensé mucho antes de comprar la serie regular, pero le di un voto de confianza que me salió rana. No es cuestión de que no alcance el nivel de Eisner, eso es algo que evidentemente no entraba en mis espectativas, es cuestión de que me parece un mal tebeo. A Cooke le alabo el dibujo (o sea, el acabado gráfico) y el haberse preocupado de tratar de mantener el espíritu de la serie original y llenarla de referencias directas e indirectas, pero eso no es suficiente para hacer un buen tebeo: como narrador me parece bastante pobre y lo cierto es que sus historias me aburren y me confunden a partes iguales. Me parecieron mucho mejores algunas de las historias que se publicaron en Las Nuevas Aventruas de The Spirit hace años. Pero vamos, sólo es mi opinión, DC: La Nueva Frontera me pareció más o menos lo mismo, buena documentación, buen dibujo, algunas ideas interesantes, pero desarrollo pobre y mal narrado.
PS: Manel, no lo dudes, el año que viene ganamos por la mano a los franceses!!!
noviembre 23rd, 2009 at 7:42 pm
There is only one success – to be able to spend your life in your own way.
agosto 31st, 2010 at 4:50 pm
Can’t understand the language though pix are good.