Varios — 3 febrero, 2015 at 10:14 am

LO MEJOR DE 2014: ¡Última llamada!

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Publicamos este post como aviso a navegantes y votantes perezosos: quedan seis días de plazo para que aquellos que lo deseéis nos enviéis vuestras votaciones para escoger lo mejor de 2014 en lo que ha cómic se refiere. Aquí podéis consultar las bases, las categorías en las que puede votarse y los lotes cedidos generosamente por quince editoriales.

Para animaros a votar no os vamos a contar cómo va la cosa, pero sí os vamos a apuntar unos cuantos datos.

Por ejemplo, que hemos dado por válidas hasta el momento 91 votaciones. Hemos descartado varios votos por provenir de evidentes campañas más o menos «masivas»: un solo título votado en una o varias categorías, incluso a veces con el mismo texto copiado, enviados a veces de modo casi simultáneo o con el mismo origen. Lo sentimos, pero pensamos que aceptar estos votos desvirtuaría el espíritu de estos premios informales, que no pretenden más que pulsar la opinión de los lectores y las lectoras de Entrecomics y ofrecerles en forma de lotes de cómics un agradecimiento por estar ahí.

Más datos sobre el recuento, que vamos realizando casi en tiempo real:

  • En la categoría de Mejor cómic nacional se han votado hasta el momento sesenta obras.
  • En la parte alta de la categoría de Mejor cómic extranjero hay cinco obras apretadas en tan sólo cinco puntos.
  • La categoría de Mejor fanzine ha recibido menos votos que otras —¡leed más fanzines!— pero sin embargo se han votado 41 títulos diferentes hasta el momento. Hay un empate técnico entre cinco títulos.
  • Os recomendamos que reviséis si los títulos con cierta antigüedad en el mercado pertenecen a 2014 o a 2013; hemos tenido que descartar muchos votos para obras como Blacksad: amarillo y Los surcos del azar.
  • Cómics como Yo, asesino o Dieter Lumpen según las bases de la votación entran en las categorías de Mejor obra extranjera y Mejor reedición de material extranjero respectivamente por haberse publicado originalmente en el mercado francobelga.
  • En la categoría de Mejor editorial hay una bonita lucha entre dos editoriales por alzarse con la victoria final.
  • A pesar de que la queja por la falta de cómics para niños es habitual en el sector, se han votado hasta el momento 41 obras diferentes en esta categoría.

Y ya no desvelamos más; todo está abierto en la mayoría de las categorías y vuestros votos pueden decidir el destino de la human… bueno, más o menos. ¡Votad!

15 comentarios

  1. ¡Vale, vale, que ya voto! Pero que nadie me mande nada a casa luego.

    - Mejor historieta del país (o Premio al tebeo torero):

    1936: La batalla de Madrid (Editorial Almuzara), de Rafael Jiménez y José Antonio Sollero

    - Mejor tebeo interplanetario (o Premio Teruel existe):

    El cliente (Norma editorial), de Zidrou y Man

    - Mejor webcomic (¿¡pero eso qué es!?, webcomic-webcomic…):

    Podemos (Populacho Press), de Esperanza Aguirre y Amigos Anónimos Asociados

    - Mejor fanzine (o Premio Sastre-Zapatero):

    Por un saco de patacas, de Cristian Fojón

    - Mejor reedición nacional (o Premio Sacro Imperio):

    Mac Coy (Ponent Mon), de Jean-Pierre Gourmelen y Hernández Palacios

    - Mejor refrito del más allá (o Premio a la mejor reedición de celulosa internacional)

    Lo que diga Batman (Batman International), de Batmano y Batmanco

    - Mejor editorial terrestre (o Premio My little editony):

    Dibbuks [Por tener su editor menos pelo en la cabeza que el menda y ser sólo un poquito más alto; también por guisar buenos tebeos, aunque esto ya sea algo más subjetivo, "é claro".]

    - Tebeo mejor cocinado (o Premio Astiberrizzz):

    Vida de nai 2 A primavera/Vida de madre 2 La primavera (El Patito Editorial), de Gemma Sesar, Ramón Marcos y Jorge Castelli

    Don Quijote (Dibbuks), de Flix

    - Mejor publicación erótica sobre la teórica del cOmic (o Premio Più forte ragazzi)

    Los cOmics de mi primo (Cruz y raya ediciones), de Saxo Gramático

    - Mejor historieta infantil (o Premio al tebeo más comentado)

    Oliver y el troll (Ediciones Obelisco), de Adam Stower -no es el mejor tebeo del mundo, pero su receta de galletas azules es cojonuda-

    - Mejor humorista prensado en gráfica (o Premio de relleno):

    El Tordo, del diario Siempre en Betanzos

    - Premio Comentarios:

    Esta última catetoría no la entiendo muy bien, así que la aprovecharé para quejarme de la edición de Pretty lady que ha tirado Astiberrizzz. Un porrón de páginas pegadas para un tebeo de esos que no se pueden acabar de leer sin utilizar latiguillos o hacer crujir el lomo con unos fórceps. Me han contado de uno que tuvo que hacerle la cesárea al suyo. Una edición ejemplarizante.
    Y si la edición del Don Quijote de Dibbuks puede considerarse la octava maravilla paratéxtica por sus cubiertas, yo me quejo de la portada de Versus: verrugón diseño para una historieta muy golosa. Alguien debería haberle parado los pies al dibujante y enclaustrar ese diseño a modo de portadilla. Porque como portada está despistando al consumidor inhabitual y al adicto avezado que no saben si se encuentran ante un tebeo o un cagarro ilustrado. ¡Que los libreros no le quitan el plastiquillo!
    Y mañana votaremos lo peor del 2014.

  2. Hola, Ismamelón

    agradecemos lo completo de tus votos pero deberías enviarlo a:

    concursos_entrecomics@yahoo.es

    para que se contabilice.

    Gracias.

  3. Cuatro quintas partes de Dieter Lumpen se editaron inicialmente en el Cairo y en el Cimoc.

    Cómic nacional es el que está hecho por autores nacionales. Así de simple.

  4. El breve, para mí no es tan simple. Ése es un criterio, respetable, por supuesto, pero el nuestro es otro: consideramos obras nacionales las producidas para el mercado español, pensando en su público y publicadas aquí originalmente. De la misma forma que si un director de cine español dirige una película para una productora americana y se estrena allí no considero que eso sea cine español.
    El caso de Dieter Lumpen es verdad que genera dudas porque tienes razón al decir que se publicó al principio en El Cairo, así que en este caso pensaremos qué hacemos finalmente.
    Gracias y un saludo.

  5. no he entendido absolutamente nada del primer comentario.

  6. Vamos a ver: para el mercado español no se producen obras. Con las excepciones conocidas lo normal es cobrar algo a la entrega o a la publicación y luego, si se vende un mínimo, el porcentaje sobre ventas o sobre venta de derechos al extranjero. Producir un tebeo es cobrar un adelanto a la firma del contrato e ir cobrando más a medida que se van entregando páginas, además de las liquidaciones por derechos y tal; eso es lo que hacen los franceses, japoneses, americanos.

    Comparar la producción de un tebeo con la de una película no tiene demasiado sentido: por de pronto, el presupuesto de la segunda puede centuplicar el del primero.

    A ver si es que cuando decimos producir, queremos decir escribir y dibujar y no queremos decir poner el dinero. Entonces tiene menos sentido restringir el concepto de cómic español al publicado originalmente aquí y no al escrito y dibujado aquí.

  7. Gracias por el recordatorio. Acabo de enviar mi votación.

    Cada vez más echo en falta la categoría de “Mejor obra publicada fuera de nuestras fronteras el año anterior y que te has tenido que comprar en Book Depository, Amazon, … por si aquí no la editan”. En serio.

  8. El Breve: Lo siento pero no comparto esa visión reduccionista de la definición de producción, no vamos a ponernos de acuerdo ahí. Que el modelo que en general funciona en España sea el de adelanto una vez entregada la obra (algo que es de hecho más que habitual en literatura, por ejemplo) no creo que signifique que aquí no hay producción. Se paga al autor, se pagan costes, se paga imprenta, se paga distribución… Se produce una obra para le mercado español, en definitiva. El dinero ponerse se pone, aunque las cantidades sean en general más bajas.

  9. Confundes producir con editar.

  10. Yo también he votado a Dieter Lumpen como nacional, acabo de enviar otra votación corregida, estuve un rato dudando la primera vez si ponerlo en nacional o no, ya que mis primeros recuerdos son del Cimoc que fué donde lo descubrí, también quería haber metido la edición de Torpedo pero no estaba seguro si al iniciarse en el Creepy español se consideraba español o no. Asi que lo que he hecho es borrar los fallos y enviar la misma votación, por si ya habían sido contados en otras categorias y que no haya “pucherazo”, y he de reconocer que también puesto Yo, Asesino como español, no había caido que primero se editó en Francia.
    Disculpad por las molestias.

    Ahora, llevo votando creo que desde que empezaron, y me parece que los criterios de votación son válidos, si una obra es lanzada en un país no importa de dónde sean los autores, la obra es de ese país puesto que la editorial y los medios son de ese mismo país, vamos que es obvio.

    Por cierto, estoy de acuerdo con Rodrigo, una sección con el cómic que te has quedado con ganas de ver editado en España si que vendría bien.

  11. Gracias, Fran, he visto tu correo hace un rato.
    De todas formas, quiero aclarar que los votos a este tipo de obras producidas fuera pero de autores españoles no caen en saco roto, independientemente de dónde decidamos ubicar cada caso: se tienen en cuenta, por supuesto.

    Gracias a todos por vuestro interés, ¡podéis seguir votando hasta el lunes!

  12. Para mí el tela es sencillísimo: Entrecómics monta un juego, de votaciones de lo mejor del año. No es la primera vez que lo hacen, por cierto.
    Proponen SUS reglas.
    Si no las compartes, olvida el tema, no votes y a otra cosa.

    Por entre unas matas,
    seguido de perros,
    -no diré corría-,
    volaba un conejo.

    De su madriguera
    salió un compañero,
    y le dijo: “Tente,
    amigo; ¿qué es esto?”

    “¿ Qué ha de ser?” –responde-;
    sin aliento llego…
    Dos pícaros galgos
    me vienen siguiendo.”

    “Sí -replica el otro-,
    por allí los veo…
    Pero no son galgos.”
    “¿Pues qué son?” “Podencos.”

    “¿Qué? ¿Podencos dices?
    Sí, como mi abuelo.
    Galgos y muy galgos,
    bien visto los tengo.”

    “Son podencos, vaya,
    que no entiendes de eso.”
    ”Son galgos, te digo.”
    ”Digo que podencos.”

    En esta disputa,
    llegando los perros
    pillan descuidados
    a mis dos conejos.

    Los que por cuestiones
    de poco momento
    dejan lo que importa,
    llévense este ejemplo.

  13. El “tema”, claro ;)

  14. Este es un tema recurrente ¿no? De entrada el promotor del concurso marca las reglas, es evidente y eso no se discute. Pero los comentarios están para algo, incluso para disentir (y si no es así que lo digan).
    Y pienso que el sistema actual da pie a confusión.¿Realmente hay que saber si un tebeo fue o no producido para este país u otro??
    ¿Por encima de la creación (autores) está la producción (editorial)?¿Ese es el criterio? Me resulta, como mínimo, extraño…
    Y así, de un plumazo, se eliminan varios de los mejores autores españoles y sus obras…

  15. Por supuesto, Xelo, el debate siempre es bueno. La cuestión es para mí es de mercado… ¿los 4F de Marín, Pacheco y Merino eran cómic español? Y a partir de ahí, se podría debatir si lo es Blacksad. Pero sí pienso que si creas una obra en primer lugar piensas en el primer mercado receptor de la misma, por no hablar de que la editorial madre será la que “dirija” el proceso, dé directrices, pida cambios… Y sabemos cómo funcionan la mayoría de las editoriales grandes francesas, no es simplemente una cuestión casual sin importancia en el resultado final. Y en todo caso siempre hay un criterio objetivo: el económico. Eso marca todo lo demás.

    En cualquier caso, debate recurrente aparte, sí quiero aclarar de nuevo que no se elimina absolutamente nada. No hay una sola obra que quede en el limbo, porque todas tienen un lugar de producción. La obra de autores españoles y producción no española simplemente compite en cómic de producción extranjera, tan sencillo como eso. Y como dije antes, los votos a un cómic con estas circunstancias se contabilizan siempre, independientemente de la categoría en la que cada votante escoja situarla.